Opinión

Vive el momento, no confíes en el mañana

El dolor se define como la experiencia sensorial y emocional desagradable, asociada a un daño real o potencial del tejido, es un sentimiento subjetivo que aprendemos a través de las experiencias propias.

Actualmente, nuestra sociedad exige un avance en lo referente a la atención médica e integral de las personas que sufren una enfermedad terminal, comenzando por la atención del dolor y concluyendo con la visión que se tiene acerca de la muerte, por ello es indispensable promover un cambio de perspectiva sobre el enfoque que tenemos de los tratamientos para atender a los pacientes en etapa terminal.

En principio de cuentas, debemos ser conscientes de que la muerte es lo único que tenemos seguro, todos sabemos que algún día moriremos y esta idea no debería alarmarnos ni angustiarnos, por el contrario debemos adoptar una cultura tendiente a disfrutar plenamente cada momento de la vida y como consecuencia prepararnos para el día de nuestra muerte.

En Inglaterra a mediados del siglo pasado, la doctora y trabajadora social Cicely Saunders fue la pionera en realizar estudios sobre tratamientos contra el dolor y es la primera en notar la necesidad de brindar una atención compasiva tendiente no sólo a disminuir el sufrimiento físico del paciente sino también a optimizar su calidad de vida, a través del control de los síntomas físicos, emocionales, mentales y sociales mediante una rama de la medicina  a la que conocemos como cuidados paliativos.

La Organización Mundial de la Salud ha definido a los cuidados paliativos como «el cuidado activo y total de las enfermedades que no tienen respuesta al tratamiento curativo, teniendo como objetivo principal conseguir la mejor calidad de vida posible para los pacientes y sus familias».

La medicina paliativa considera que el proceso de morir es un hecho natural, promueve la calidad vida y no pretende alargarla innecesariamente ni acortarla.

Los cuidados paliativos se componen de 3 ejes: la atención médica, la psicológica y espiritual, mediante estos rubros se busca que el paciente en etapa terminal pueda llevar una vida plena, evitando dejar asuntos pendientes y buscando mantener una comunicación abierta y sincera con los familiares y seres queridos.

Según datos estadísticos del Instituto de Salud del Estado de Aguascalientes (ISEA), 655 personas fallecieron el año pasado por causa del cáncer, lo que representa el 54% del total de personas fenecidas en el estado y de las cuales únicamente el 6% recibió un tratamiento paliativo.

En nuestra sociedad aún persisten ideas erróneas entre los diversos sectores sociales, por ejemplo muchos médicos piensan en trabajar por un paciente hasta donde sea posible aún y cuando saben que éste ya no responderá favorablemente a ningún tratamiento, a esto se le conoce como obstinación terapéutica.

Otro problemática que encierra este tema, es la familia, la cual al saber que su ser querido está enfermo, se niega a comunicarle el estado de salud en el que se encuentra, con la finalidad de evitarle un mayor sufrimiento pero en realidad lo único que hacen es no dejar a la persona que se prepare para realizar el “viaje”.  

Es por ello que hoy como sociedad tenemos el compromiso de evolucionar, cambiar nuestra mentalidad respecto al tema de la muerte y asumir la responsabilidad de avanzar hacia una nueva cultura en la que prevalezca y se busque el derecho a la calidad de vida en todo momento.

Uno de los principios del Partido Acción Nacional es trabajar por la dignidad de la persona, por ello en mi calidad de diputado de este partido, presenté una iniciativa de reformas a la ley de salud del estado con la finalidad de contemplar a los cuidados paliativos dentro de las atenciones médicas que se deben brindar en el sistema estatal de salud y que con apoyo de las demás fuerzas políticas representadas en el congreso del estado, la iniciativa fue aprobada por unanimidad y hoy es una realidad.

Con esto, a partir del día 25 de junio del año en curso, con la aprobación de la iniciativa, se comenzará a trabajar para que en los hospitales y clínicas de Aguascalientes, se proporcione la atención integral que requieren aquellos pacientes que tienen una esperanza de vida menor a 6 meses y comprende (a petición del paciente), la interrupción de un tratamiento curativo e iniciación de un tratamiento dirigido únicamente a mitigar el dolor y otros síntomas derivados de las enfermedades que no tienen cura.

Básicamente se trata de aliviar el dolor, no alargar ni acotar la vida, dar apoyo psicológico, social y espiritual al paciente en etapa terminal, así como ayudarlo a reafirmar la importancia de la vida; considerar a la muerte como algo natural y brindar apoyo a la familia del paciente durante la enfermedad y el duelo.  

Esta reforma es un triunfo para la sociedad del estado de Aguascalientes ya que nos coloca como uno de las primeras entidades de toda la república Mexicana en contemplar la atención médica paliativa que no solamente va dirigida a los pacientes de enfermedades terminales también va encaminada a ayudar a los adultos mayores.

Debemos recordar que aprender a morir es parte esencial del aprendizaje de la vida, comenzar por aceptar la muerte como algo latente que constantemente nos dice al oído: «Disfruta la vida plenamente, sin dejar situaciones inconclusas, pues no sabemos si la muerte llegará hoy, mañana, dentro de un año, veinte años o más.”

Finalmente quisiera dedicar estos breves párrafos y esta iniciativa a todas aquellas personas, sus familiares y amigos que sufren la agonía de una enfermedad terminal. Con las nuevas reformas a la ley de salud, el estado de Aguascalientes se compromete con todos ellos para brindar la mejor calidad de vida posible.

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Jesús Martínez

Jesús Martínez

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