Opinión

Huachicoleros

Ves a derecha e izquierda, de arriba  abajo, de un lado para otro, de atrás hacia adelante y las muestras, los signos, las evidencias de nuestra principal debilidad: la corrupción, las encuentras al primer intento. Los temas son infinitos y los protagonistas también. Los hay, entre éstos, desde lobos con piel de oveja que llevan lustros haciendo labor social, desde trincheras que un día la suerte les obsequió, así fuera en abonos, sin partido, sin registro, sin IFE, sin COFIPE ni TRIFE, desde donde chupan como voraces insectos al conjunto social, hasta ramplones raterillos enquistados en los mas simples nichos de la economía nacional.

Lo de moda, hoy, es la ordeña de PEMEX todo. Doce mil millones de pesitos al año produce esa extracción, o cien mil millones en seis años, aunque con el primer dato debían ser setenta y dos, pero son los números de la paraestatal que vuelve combustible el oro negro; petróleo crudo, gas, gasolina, diesel, combustóleo.

Y ¿qué es el combustóleo?, le pregunto a un petrolero de toda la vida que accede a mi entrevista, sin pedirme anonimato, pero yo se lo asigno para evitarle una represalia. Responde, es el que se utiliza para las calderas, es mucho más barato que el diesel industrial, la mitad de su precio, pero hay mucho robo en esto, lo hacen los que les dicen “los huachicoleros”, y los proveedores establecidos no tienen forma de competir contra ellos. Los huachicoleros “ordeñan” los tanques y luego aumentan el calor de los mismos que hace que el líquido adquiera más volumen y se note menos la “ordeña”; si no se mantuviera caliente el combustóleo se haría asfalto, me ilustra.

Y ¿cómo le hacen para la ordeña de combustibles? pregunto a mi amigo y me contesta: “truenan el poliducto, ya ve que hay poliducto de Salamanca aquí, y luego de aquí se va a Zacatecas, y de Zacatecas para el norte, ya todo eso, entonces, truenan el tubo, le hacen un boquete y le ponen unas tomas como si fuera de agua, y con mangueras llenan una y otra pipa en momentos, con la  que gran presión que sale el combustible, con gran riesgo, porque el tubo de PEMEX está como a un metro bajo tierra, nada más, trabajan ahí unos dos días y luego ya se van, cuenta, si bien agrega que “los especiales” que son guardias de PEMEX, generalmente militares retirados, se la pasan recorriendo el poliducto, tramo por tramo midiendo la presión, que sale de la refinería a cuatro kilos, dice mi amigo, para ver dónde baja y así descubrir las tomas clandestinas.

Y esas pipas, ¿a dónde van?, inquiero, y me contesta, son las que andan ofreciendo donde quiera, baratas, sobre todo a los que tienen mucho equipo de transporte, o gasolineras, aunque las de aquí de la ciudad, es muy difícil “que las agarren”, porque ya hay mucho control, hay que reportar a la Secretaría de Hacienda la venta y esta tiene que checar con las cantidades suministradas del líquido, pero en los pueblos, no hay tanto control. Cuando uno va a cargar, me dice, en la planta de suministro, por ahí rondan los ladrones e combustible ofreciendo su producto; vienen de fuera, algunos, me ha tocado, desde Cadereyta, me comenta, asombrado por cómo le hacen.

Ahora ya hay aquí una planta nueva de almacenamiento y distribución, me informa. Todos recordamos su anterior ubicación, por la prepa petróleos, ahora está por Coyotes, rumbo al aeropuerto, donde está la coca nueva, ahí a la izquierda. Pero esa planta, se queja mi amigo, fue construida “con las patas, para descargar nada mas dos pipas de cuarenta mil litros, que porque nunca pensaron que se fuera a necesitar más, por eso aquí nunca tenemos producto, es un problemón. Primero hay que pasar como diez trámites para cargar combustible, lo que hace que actualmente se carguen por turno unas cinco pipas siendo que en la otra planta se cargan entre catorce y quince pipas por turno. En la antigua planta surtíamos a Zacatecas, a Durango, a Gómez Palacio, estaba al lado de una vía de tren, y ahora, hay pipas que se están hasta dos días haciendo fila para que les surtan producto. A veces en un mes no hay problemas, pero luego cuatro meses es una desgracia. Nos han mandado a  cargar a Manzanillo a Tampico, y si bien nos pagan el flete no nos pagan las casetas, ni las mordidas. Tenemos un problema aquí muy fuerte porque como pertenezco a la zona norte (Monterrey), el poliducto surte primero a sus delegaciones de la zona centro, León, San Luis Potosí, o se va a Guadalajara. Y luego ya estando aquí el producto, primero se surte a las pipas locales (de la ciudad) y al último a las foráneas (de los municipios). También se surte gasolina en las gasolineras, pero el abasto es insuficiente, por eso las foráneas tiene sus propias pipas. ”

Otra variante de la “ordeña” relata mi amigo, es que cuando se carga una pipa, se lleva esta algún lugar donde se le sacan doscientos o trescientos litros, hecho lo cual se le pone el sello de resguardo, y cuando se descarga el líquido en la gasolinera, muchas veces no está el patrón y entonces los controles volumétricos no registran el faltante por “ordeña”.

Que en el Sur es en donde está lo máximo de la corrupción petrolera, todos le entran, hasta los guardias “especiales,” y hay muchas gasolineras “piratas”, igualitas a las legales, “pobre PEMEX” se conduele.

Otra gran merma, relata mi amigo, es “el producto alterno”. Y eso ¿qué es?, pregunto. Son aquellas personas, me descubre, que compran sus materiales  para producir su propio diesel “y lo venden aquí en las empresas, como es para quemarse, pues eso no tiene ningún problema, porque dicho combustible se va a quemar en calderas y con eso tienen, no son equipos que estén calibrados para diesel exclusivamente, pero si agarran una empresa de esas, la cierran” asegura y afirma que también le llaman “diesel ligero” (a diferencia del diesel industrial) y se usa mucho en Jalisco, para las tequileras, y es cuando menos un treinta por ciento más barato; ahí también usan el combustóleo, que es “más apestoso” y contaminante.

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gustavoagranados

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