Opinión

¡Welcome Mark!

Salgo del Centro Cultural Universitario después de presenciar una hermosa exhibición dancística de la India, donde nos explicaron que mediante el baile se reverencia a dios, mediante los movimientos típicos del folklore asiático: mudras (gestos sagrados); mantras (sonido, palabra o frase recitada para inducir la meditación); y posiciones representativas de los avatares (representación o encarnación) de Krishna. Fue una experiencia fascinante, sobre todo al reflexionar que el mensaje original de las religiones es la convivencia pacífica de los hombres –y las mujeres- así como el crecimiento personal. 

 



Esta breve “elevación de conciencia” cerró para mí una semana de recuerdos, alegrías y debates emocionales, provocados por un correo electrónico de mi amigo Marcos. Alguna vez narré a mis lectores –que sí los tengo, gracias- sobre la odisea que inició hace diez años en la búsqueda de un futuro mejor fuera de las tierras termapolitanas, que lo adoptaron por largo tiempo. En la breve misiva virtual, mi ex pareja me comunicó que logró la residencia legal en los Estados Unidos, tras demostrar profusamente que en México la homofobia le cerró la oportunidad a una vida digna. 

Quizás para él llegó el tiempo de cerrar las andanzas que lo llevaron a vivir un año precisamente en la India, donde un abrazo de la gurú Amma (Mata Amritanandamayi) le despertó el deseo por la trascendencia espiritual, y a someterse a la práctica del yoga y otras disciplinas en un ashram (comunidad hinduista). Durante su estancia, los azares del destino lo llevaron a experimentar uno de los episodios más grandes del dolor humano: el devastador tsunami de 2004. Todavía se le rasan los ojos de lágrimas al narrar ese acontecimiento, que marcó para siempre su existencia con una lección sobre la fuerza de la naturaleza y cómo la muerte es parte de ella. 

Pese a que no es su país preferido, terminó sus andanzas en la Unión Americana, donde coexiste –cual ying yang- lo peor y lo mejor del mundo. San Francisco le permitió subsistir de sus capacidades de comunicólogo y con el permiso laboral; seguramente se le abrirán las oportunidades que en México tal vez no fueron las mejores. En aquella, la capital gay, luchan por el reconocimiento gubernamental de los matrimonios entre parejas del mismo sexo, trámite que bloqueó Arnold Schwarzenegger, gobernator que curiosamente acaba de proclamar el 22 de mayo como el Día de Harvey Milk, el activista homosexual del barrio Castro. 

Total que los gringos le dieron asilo a quien fuera subdirector de Difusión del INEGI (sí, el que logró las exitosas campañas de los censos en los noventa), y al que ahora le permiten hacer realidad otro de sus sueños: la paternidad. Cuando llegué a esta parte del mail, confieso que no pude contener las lágrimas. Ese es el anhelo de muchos, incluyéndome. Aquí ya no revelaré detalles, pero estoy cierto que allá sí posee todo el sustento jurídico para lograrlo. Lástima que tampoco somos Uruguay, donde ya ratificaron la posibilidad de adopción a cargo de parejas no heterosexuales. 

Quiero mencionarles que cuando hice extensiva la noticia a mi familia alterna (cuates, comadres y marido), la mayoría manifestó su desacuerdo con el ex productor de Televisa (la de “El Tigre”, no la del Chalet Douglas), pues opinaron que la batalla se debe librar aquí, no del otro lado de la frontera. Alguien me dijo, incluso, que los argumentos no eran tan fuertes para alcanzar la calidad de refugiado. Que en Aguascalientes no estábamos tan mal… que no todos sufríamos discriminación. En ese momento no quise discutir y guardé los sentimientos de júbilo para mí. 

¿Será que estamos tan acostumbrados a las vejaciones que ya no las vemos? Porque “La Migra” sí las pudo ver. En efecto, ya no hay razias, pero aún hay violaciones a los derechos humanos. Aún hay escuelas que no te aceptan como maestro si eres afeminado o te “saben algo”. No me negarán que ver a dos chavos tomados de la mano aún causa morbo, extrañeza, indignación e incluso agresiones verbales. Apenas hace unos días, nuestra ciudad dio la nota a través de la agencia “NotieSe”, pues una organización civil tabasqueña criticó la línea editorial de una publicación local por hacer escarnio de gente de la diversidad sexual. 

Pero EEUU pinta de esperanza, porque en días pasados el presidente Barack Obama anunció varias medidas a favor de la comunidad LGBTTTI: Anulación de las leyes que bloquean el libre enrolamiento de homosexuales y lesbianas al ejército, así como la que impide el reconocimiento de las uniones de facto, la definición de los delitos de odio y la instauración de mayores garantías laborales. 

Marcos: Sólo me resta unir las palmas de mis manos, inclinar la cabeza, mandarte mis bendiciones y desearte suerte con el centro ayurvédico nudista que planeas abrir… ¡Námaste! 

 

vihdha_marco@yahoo.com.mx 

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marcogarc

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