Cultura

Entrevista con Jorge Bucay / El placer de ver, sentir y escuchar al otro de persona a persona

  • Encontrar el punto de equilibrio y hacer que la tecnología  aporte en vez de que nos aísle

 

Como parte de su gira por México promocionando la plática “De persona a persona”, Jorge Bucay, psicoterapeuta argentino, autor de una serie de libros de reflexión y auto ayuda, dedicó para La Jornada Aguascalientes una breve reseña de lo que para él representa el contacto genuino con las personas dentro de un contexto donde, si bien la tecnología ha acortado las distancias y nos permite comunicarnos con todo el mundo, a la vez nos orilla a profundizar el aislamiento y la soledad, a la pérdida de valores y al no disfrutar de la interacción vívida con los demás.

Jorge Bucay | Foto: Roberto Guerra

Tras 10 años de estar visitando el país, Jorge Bucay buscó acercarse a lugares a los que no había tenido oportunidad de ir, lugares donde con insistencia los lectores le solicitaban y en casos como el de Aguascalientes, lugares donde las referencias positivas de la misma gente sobre la ciudad, le despertaron un particular interés y que ahora, con su formato de plática, encontró la ocasión idónea para saldar las cuentas pendientes con su público.

En palabras de Bucay, “De persona a persona” es “una propuesta de focalizar la atención en la pérdida de la sociedad del contacto genuino de las personas”. Hace referencia a un fenómeno social donde aumenta el número de individuos que en las redes sociales cuentan con un gran número de seguidores, de contactos, pero que fuera de la red, se encuentran solos.

“Vivimos en un mundo donde es muy común que una persona tenga 3, 5 o 10 mil seguidores pero no tiene amigos, 18 mil contactos de Internet pero a la hora de la hora, para salir a tomar un café con alguien, no sabemos con quién; y no es culpa nuestra, nos pasa porque el confort, la comodidad, la oportunidad que nos da Internet es tan tentadora, tan confortable; es tan cómodo manejarse desde la casa, ir a la computadora y tener el mundo a tu disposición para informarte, que a veces nos hemos dejado llevar por la comodidad y nos hemos olvidado de los otros placeres; es fantástico y fascinante que alguien pueda comunicarle a mil 500 personas en un minuto, una idea concisa en 130 caracteres, me encanta, pero no me gusta que esa misma persona se pierda del placer de estar tres horas alrededor de una mesa de café con cuatro amigos hablando pendejadas.”

A pesar de esto, Bucay recalcó que más allá de tener una postura en contra de esta venida de la tecnología, es importante aprender a sumarla a las demás actividades que nos permiten seguir experimentando y sintiendo el mundo y a las personas. Ejemplificó con un caso reciente donde desde Argentina se coordinó vía Internet una operación que salvó la vida de una persona en Rusia, haciendo notar así la importancia que puede llegar a adquirir el uso de estos nuevos medios, “pero no debemos olvidarnos del contacto con la otra persona, no debemos olvidarnos que el otro tiene una piel que vale la pena tocar, que tiene un olor que vale la pena sentir, que tiene una mirada que solamente se puede transmitir estando de frente, y que tiene un timbre de voz que es la que hace a la comunicación”.

Otro aspecto que se remarca en el discurso es el de la importancia de que, incluso en la comunicación no presencial, es indispensable saber con quién se está hablando; hace 12 años, en su libro Amarse con los ojos abiertos, Bucay planteaba un escenario donde dos personas, debido a un error al momento de enviar un correo electrónico, entran a una interacción que llega a lo sentimental sin ni siquiera conocerse, creyendo que el otro es otra persona que la que es; Bucay señaló que si bien en aquel tiempo, la comunicación no se daba de esa manera, hoy en día es un ejemplo muy común donde existe quien tenga en redes sociales, cuatro, cinco o seis identidades diferentes que no siempre tienen que ver con quienes realmente son.

“El anonimato tiene muchas virtudes, por ejemplo la de permitirme decir cosas que no me animaría a decir en cara, pero esto que está pasando ya es un problema para la realidad de la comunicación. A mí me gusta saber con quién hablo, y me gusta que con quien hablo sepa quién soy, me hago cargo de lo que digo, me responsabilizo de cada una de las palabras, pero si yo no se quién eres tú y tú no sabes quién soy yo, ya no podemos comunicarnos igual.”

En este panorama, Jorge Bucay proyecta un giro en el futuro en las relaciones personales, así como en otros muchos aspectos se tiende regresar a la historia: “creo que habrá un regreso, la gente va a empezar a rescatar algunas cosas; hubo un momento donde parecía que el camino hacia la vivienda compacta, hacia los grandes edificios iba a ser el futuro, sin embargo cada vez vemos más personas que buscan tener una casa en el campo, que buscan los espacios verdes; las historias de los grandes viajes a lugares exóticos, parecían ser la única posibilidad de viaje turístico, sin embargo, empezó ya desde hace 20 años un rescate de turismo de aventura, un rescate de los lugares más agrestes, un reverdecer de los lugares menos civilizados, lo mismo va a pasar, vamos a dar una vuelta y la vuelta tendrá que ser monitoreada, ojalá, por algunos  que venimos a denunciar y a decir ojo, con esto no alcanza.”

Por otro lado, Bucay desmintió ser usuario de redes sociales, páginas y cualquier otro medio de Internet, aquellos contactos que lo refieren, al menos en Facebook, dijo, no son de él y por tanto la comunicación que mantienen con estos sitios no es directa: “y lo aclaro porque no quiero que nadie se sienta engañado creyendo que habla con quien no habla, es el mejor ejemplo de lo que hablamos, tanta gente me dice “la vez pasada te mandé un mensaje en Facebook y me contestaste, qué agradable, muchas gracias”. A lo que solamente puede reír.

Con respecto a su trayectoria como escritor y al impacto y admiración que ha tenido en sus lectores, expresado por cierto en estos sitios de Facebook que Bucay no reconoce, Jorge se mantiene con una actitud centrada y prefiere que se anteponga en su caso y en el de cualquiera, la valoración del esfuerzo y del trabajo sobre la admiración.

“Para mí la admiración no es una palabra encantadora, admirar significa mirar desde abajo para arriba, yo ni merezco ni quiero eso, me gusta que las personas valoren lo que hago, digo las cosas que muchos me han enseñado y que muchos enseñarán a muchos otros, a mí no me gusta la idea de sentirme por debajo de nadie, es por eso que quiero que valoren lo que hago y no que me admiren; y si a alguien le ayudó lo que yo escribí me encanta porque ese era mi objetivo, ayudar a alguien a que se ayude a sí mismo, cuando una persona llega a decirme que uno de mis libros le salvó la vida, le digo, la vida te la salvaste tú, agradezco me hagas cómplice pero no me hagas responsable porque el único responsable de tu vida eres tú”.

The Author

Cristian de Lira

Cristian de Lira

Cristian Gerardo de Lira Rosales. Edición y fotografía. De temple relajado y reflexivo, curioso y observador. Gustos por descubrir nuevos sabores y probar buena cerveza. Intereses en temas ambientales, culturales y deportivos, villamelón del futbol. En busca de contagiar el ánimo por participar.

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