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Toros / Puyazos

 

En la fecha que estas apuradas y sencillas cuartillas, con pretensiones de ser taurinas, estén a consideración del amable lector, ya habrán transcurrido dos funciones del trastornado serial taurino San Marcos 2013. Par de tardes reveladoras y dictaminadas como buenas, regulares o malas según el juicio de una afición local y foránea que paga  pero que lamentablemente no manda y que de cualquier modo consume.

Y desbalanceada habrá sido la serie porque se ha sujetado y se ha atenido a accidentes que se desenvolvieron en un anexo blindado de modo natural para el control del manejo de ETMSA (Espectáculos Taurinos de México, Sociedad Anónima), y que puede estar lejos de cualquier organismo empresarial. Fueron las bajas que causaron Julián López El Juli y Alejandro Talavante, ambos coletudos mermados físicamente sobre el escenario dorado de la Real Maestranza de  Caballería de Sevilla. El uno cornado severamente por un burel de Cortés en el muslo, con herida de femoral, y el otro en una mano a  causa de los filos de su propio estoque. Y pese a que él percance del madrileño se estimó de grave, dista demasiado de lo que dijo temerariamente el insulso de López Dóriga, siniestro personaje que todas las noches engaña a millones de ingenuos mexicanos, que había sido tan serio como el que “Avispado” de Sayalero y Bandrés le propinó al valiente de Zahara de los Atunes, Francisco Rivera Pérez, Paquirri aquella fatal tarde del 26 de septiembre de 1984.

Así, la feria hubo de ser conducida sobre distintas rutas a las diseñadas originalmente, entrando el Zotoluco a sustituir a Talavante en la primera corrida, y a su vez penetrando el extremeño en la primera que tenía apalabrada Julián López Escobar y que se llevará a efecto el viernes 26.

Dos conclusiones desembocaron de las dos primeras tardes: el cercano ocaso de un par de espadas y la concreción de tres jóvenes que cada año se aproximan más a la peña mayor. Eulalio López El Zotoluco y Rafael Ortega, y Octavio García El Payo, Joselito Adame y Arturo Saldívar, respectivamente.

Lo que sea de cada quien, dijo uno del tendido económico, al ver que al de Azcapotzalco le resbalaba el sudor sobre su rostro mestizo. Efectivamente, el deseo de sacar algún provecho de aquel minusválido de Montecristo, fue cristalino. Sin embargo, quizás reservado y cuidadoso, esperando las otras corridas que tiene en la serie de Aguascalientes, del segundo de su lote no quiso saber ni el color. Bovino que fue para someter y enredarse con él en una faena que hubiese resultado emocionante, sin embargo, bien docto en el quehacer ventajista, se dedicó a desarticular el toreo y justificadamente se granjeó el coraje de casi toda la plaza.

Nadie entendió el porqué ETMSA (Espectáculos Taurinos de México, Sociedad Anónima) contrató hasta para dos corridas al tlaxcalteca Rafael Ortega, a costa del desaire a varios jóvenes que poseen posibilidades de pagar en buenas monedas taurómacas la oportunidad. El veterano diestro está enfadado de andar en los redondeles y enfada a quien tiene la mala pasada de aguantar su presencia. Ni la lucha le hizo de estar por lo menos decoroso delante del par de reses de Celia Barbabosa el domingo 21 del corriente.

El otro rostro, el fresco y sustancioso lo dieron los jóvenes encuadrados rayas arriba. En casi igualdad de circunstancias con los ya criticados, emocionaron en su contexto con una tauromaquia recién horneada, presentando, para darle cuerpo, vehemencia, valentía y preparación.

El Payo se ha reorientado en el terraplén correcto y concretó una faena torera, templada, de serio perfil y sin ventajas.

Arturo Saldívar, en su oportunidad, pese a salir despostillado por la suerte a la hora del sorteo, sacando el peor lote del mal encierro de Montecristo, dijo con su actitud que tiene un claro proyecto, y además, que es dueño de argumentos para llevarlo al mejor puerto de las verdades. No pierde su empaque; a éste lo pone como pedestal y con valor del bueno –el sereno, cabal y limpio de arrebatos engaña bobos-, arriesgó el bienestar físico para extraer agua de una noria reseca. Astados mansos y peligrosos que acabaron rendidos hacia la torería y recursos del jalisciense que además en su currículum tiene la variedad en percal y pañosa.

Joselito Adame, ya el domingo, proyectó dos trasteos completos. Acaso aún demasiado seco, realizó quehaceres dignos de palmas. Mejor todavía ante el sexto, un toro regular que ofreció ciertas concesiones, condición que aprovechó para ir grabando la faena centrada, limpia, libre de adornos vulgares, apegándose a las suertes fundamentales del toreo de muleta.

En contraparte, y verdad es, los tres se encuentran en mala situación con las armas. Tienen perdido el tranquillo e interpretaron buena cantidad de pinchazos antes de tener el accidente de matar a los adversarios.

En otra página, el Centro Taurino México-España, agrupación hecha con aficionados profesionales que aman de verdad la fiesta brava, abrieron la convocatoria para premiar con los trofeos “Cristo Roto”, lo mejor de la Feria Nacional de San Marcos 2013. Esta versión, firmada por el actual presidente, Gerardo Salado González, serán estimados el mejor encierro, el mejor toro (incluyendo bureles y novillos indultados), mejor faena (no participando faenas de indulto), triunfador de la feria, mejor novillero, mejor subalterno (globalizándose los de a caballo y los de a pie) y premio especial.

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Sergio Martín del Campo

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