La criminalización del consumo es resultado de cierta desinformación del contexto legal - LJA Aguascalientes
04/12/2021

 

  • México es el país con mayor información sobre las drogas, adicciones, prevención y atención a pesar de los problemas de adicción y narcotráfico
  • La definición de dependencia en México ha sido muy criticada por estudiosos a nivel internacional

Durante el panel Usuarios de drogas y las respuestas estatales, de la presentación del tercer estudio regional sobre drogas y derecho que el Colectivo de Estudios Drogas y Derecho (CEDD) presentó en el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) Región Centro Occidente, la investigadora uruguaya, Gianella Bardazano, manifestó que en 2011 empezaron a presentarse en el parlamento la regulación del auto cultivo de la cannabis pero a la par el conflicto de la pasta base y de las conductas vinculadas con el uso de la droga sigue siendo efecto para la criminalización de los usuarios.

Hasta ahora la ley prevé es que, en los casos donde los jueces consideran que un consumo personal de un toxicómano no delincuente requiere de tratamiento compulsivo, éste está facultado para determinar si debe ser ambulatorio o con internación;  la modificación que se propone es que el proceso de tratamiento se inicie a partir de la determinación del juez penal.

A pesar de los problemas que se tienen en México, éste es el país con mayor información sobre las drogas, adicciones, prevención y atención de ellas; de acuerdo a la Encuesta Nacional de Adicciones (ENA), cerca de un millón 200 mil personas habían consumido alguna sustancia ilícita en los 12 meses anteriores a la realización de la encuesta, en el año 2011.

El alcohol y el tabaco representan la principal sustancia de consumo, más que cualquier otra sustancia; mientras que en las ilícitas, la marihuana es la de mayor consumo seguida por la cocaína. Hay una ligera disminución en el consumo del tabaco debido, según Catalina Pérez Correa, investigadora del CIDE,  a la forma en que se ha regulado la cuestión del tabaco con los espacios libres de humo.

En general los especialistas determinan cuatro tipos de consumo: el consumo frecuente y no problemático, el consumo frecuente y problemático, consumo ocasional no problemático y el consumo ocasional problemático. Uno de los conflictos que se encontró en el estudio es que el régimen legal mexicano sólo acepta el ocasional no problemático y el frecuente no problemático, “de entrada están dos tipos que no son tomados en cuenta, pero que es necesario hacerlo porque existen”.

La norma oficial mexicana define la dependencia como el estado psicofísico causado por la interacción de un organismo vivo con un fármaco, alcohol, tabaco u otra droga, caracterizado por modificaciones del comportamiento y otras reacciones, que comprenden siempre a un impulso irreprimible por tomar dicha sustancia de forma continua o periódica a fin de evitar los efectos causados por la privación de la misma.

Esta definición de dependencia ha sido muy criticada por estudiosos a nivel internacional debido a que casi todas las conductas que producen placer causan esta reacción de querer repetir, como el comer azúcar, tener relaciones sexuales o las apuestas, “hay una infinidad de acciones que podrían considerarse como dependencia”, por ello para muchos no es la definición adecuada para regular a un país en materia penal.

Además de este punto los investigadores mexicanos indicaron haber otros conflictos con las herramientas de regulación nacional, como el caso de la ley de narcomenudeo, en donde se incluyó en la Ley General de Salud una tabla de 12 máximas de consumo personal, que son los umbrales de consumo, los cuales se han criticado por ser muy bajos.

En el caso de Uruguay se permite hasta 40 gramos de marihuana mientras que en México son cinco gramos; arriba de esa dosis ya no es consumo sino que la ley lo asume como narcomenudeo, que a pesar de no ser punible con prisión se castiga administrativamente. La posesión de mil veces más de lo establecido en la tabla se considera narcotráfico y queda en el ámbito de competencia de la federación.


Entre enero del 2009 y mayo 2013 se ha registrado que 140 mil personas han sido detenidas  por consumo, a pesar de la aprobación de la ley del narcomenudeo, lo que establece que las autoridades federales no tendrían que estar haciendo este tipo de acciones pues el consumo no es un delito. Los estados que más reportaron estas detenciones fueron Jalisco, Distrito Federal, Guanajuato y Baja California.

A nivel local las autoridades no parecen trabajar conforme a la implementación de la ley del narcomenudeo. De 28 estados, 16 proporcionaron información, seis dieron sólo información del narcomenudeo, como si éste fuera el mismo que consumo, y cuatro dijeron no contar con ellos pues el consumo no es un delito.

Existe una criminalización del consumo intensa en México la cual puede ser explicada por la negativa de distinguir los distintos tipos de consumo y por la presunción de que todo consumo es riesgoso y conflictivo.

La criminalización del consumo es resultado de cierta desinformación del contexto legal que ha estado operando el sistema, las autoridades federales y locales. En un estudio del año pasado resultó que la ley del narcomenudeo se ha implementado parcialmente a nivel nacional; en enero del 2013 se observó que el 60 por ciento de los estados había adecuado sus normas penales en materia del narcomenudeo y sólo el 30 lo habían hecho en materia de salud.


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