3er Informe de Lorena Martínez: Nuestros comentarios del evento / "Grandes cosas para Aguascalientes" - LJA Aguascalientes
23/07/2024

“Y porque yo sé que una carrera de servicio dura más de tres años, les aseguro que esto no es un adiós, sino un hasta luego.
con una visión política madura de lo que Aguascalientes necesita y de lo que puedo hacer por mi tierra en el futuro
Aguascalientes está llamado a grandes cosas.”

*****

Mensaje de Lorena Martínez Rodríguez,

Presidenta Municipal de Aguascalientes,

Tercer Informe de Gobierno

“Pasado, presente y futuro de Aguascalientes”

 

Con el permiso de las y los integrantes del H. Cabildo.

 

Saludo con afecto a mi amigo Carlos Lozano, Gobernador del Estado, así como a su distinguida esposa la Sra. Blanca Rivera Río.


 

Al Señor Presidente del Supremo Tribunal de Justicia, Fernando González.

 

A mi amiga Ángeles Aguilera, Presidenta de la Mesa Directiva del H. Congreso del Estado, así como a las y los diputados de la sexagésima segunda legislatura local.

 

De manera muy especial, quiero darles la más cordial de las bienvenidas al CP Jorge Cantú, Coordinador de Delegaciones de la Secretaría de Economía quien con la representación de nuestro presidente el Lic. Enrique Peña Nieto y de mi amigo Ildefonso Guajardo, Secretario de Economía concurre a este evento.

 

Agradezco en todo lo que vale la honrosa compañía de mi amiga Rosario Robles, Secretaria de Desarrollo Social, quien me ha brindado el más solidario de los apoyos desde mi campaña a la presidencia municipal.

 

Con mucho cariño por tantas luchas que hemos dado juntos, les agradezco a las y los presidentes municipales su presencia. A quienes recorriendo muchos kilómetros  están aquí, mil gracias.

 

Amigas y amigos todos:

 

El 4 de mayo de 2010, a unos pasos de este mismo lugar, aquí donde hoy  cruza la Línea Verde, di comienzo a mi campaña política por la presidencia municipal de Aguascalientes.

 

Era el año 2010, el Centenario de la Revolución Mexicana.  Recuerdo bien ese día. Este sitio era un terregal lleno de basura y lo único que sobresalía eran esos postes amarillos que anuncian el poliducto de PEMEX que transporta su carga bajo la tierra; una imagen muy representativa: la riqueza y el progreso que pasan de largo, sin dejar sus beneficios a amplias capas de población.

 

Aquí, con mis amigas y amigos del oriente, inicié mi campaña y, con ella, este sueño, la etapa más satisfactoria de mi vida.

 

Era un día de emociones encontradas; entre el dolor profundo que me causó la muerte de mi padre sólo unos días antes, y la firme convicción de cumplir la promesa que le hice de trabajar intensamente a favor de quienes menos tienen.

 

Lo hice plenamente convencida de dos cosas: la primera, que no  daba lo mismo quién ganara la elección para alcalde: qué partido político, qué trayectoria, qué nombre o qué género  ocuparía la presidencia municipal. Todas esas cosas sí importaban, y mucho, porque la visión del gobernante transforma, para bien o para mal un Municipio.

 

La segunda es que, a pesar de que Aguascalientes desde hace muchos años se distingue por la cobertura y calidad de sus servicios públicos, no todo estaba bien. Bajo esa apariencia persistían profundos desequilibrios. Mucha gente vivía y vive aún en condiciones de segregación social y de violencia; durante años muchas mujeres nos hemos sentido discriminadas, y aunque en el papel gozamos de los mismos derechos, en la realidad hacía falta un mayor esfuerzo a favor de la igualdad. La percepción de inseguridad era muy alta y el delito se combatía de forma reactiva con una política de control y contención sin pensar en soluciones de fondo.

 

Fue el voto ciudadano, especialmente de las mujeres, el que me dio la oportunidad de llevar a cabo mi visión y mi sueño por esta ciudad que tanto quiero. Para responder a esa confianza había que ponerse a trabajar en serio… y así lo hice!!!

 

Hoy, tres años después, es momento de entregar cuentas; de compartir y recapitular el contenido de esa visión, los principios que han animado estos años de gobierno y sobre todo, los resultados obtenidos a la cabeza de un envidiable equipo de profesionales, técnicos, artistas, policías, bomberos, voluntarias y voluntarios, esa gente de corazón bondadoso que son las compañeras y los compañeros del Municipio de Aguascalientes.

 

Creo que se me podrá recordar por muchas cosas: que si fui la Presidenta de la Línea Verde o de la igualdad de género, de las ciclovías, del “Convive Feliz e incluso de la foto multa”… todas  esas serán maneras de entender un trabajo que hoy me llena de satisfacción; sin embargo, yo quisiera que vieran a Lorena Martínez como la mujer que implementó una Nueva Política; la gobernante que dijo “No” a los privilegios, “No” a las simulaciones y la opacidad, “No” a encerrarse en su palacio municipal; y Sí, que me recuerden como la Alcaldesa que buscó un mejor Aguascalientes para todas y todos, la Presidenta Municipal que le dijo SÍ al oriente y puso sus horas de trabajo sobre todo en y para las colonias y comunidades donde las carencias y la marginación agobiaban a las familias.

 

Para entregar mi tercer informe quise estar aquí, porque aquí comencé hace tres años, y aquí mismo quiero cerrar mi gestión, con la frente en alto, con las manos limpias, con la sonrisa de la tarea cumplida.

 

Éste, fue tiempo de grandes decisiones, porque eso es lo que tiene que hacer un político, lo que le debe a su gente: el valor y la madurez para tomar determinaciones que hagan historia; adoptar decisiones que, hay que decirlo, no tienen por qué ser las más cómodas. “Las luchas fáciles”, dijo don Jesús Reyes Heroles, “no son luchas: son trampas mortales para ingenuos que creen que la política es vía sencilla, sin tropiezos”. El veredicto final es del mañana.

 

De los 155 compromisos que firmé ante notario público, solamente dos no se cumplieron. De las 60 metas estratégicas plasmadas en el Plan de Desarrollo Municipal, se cumplieron 57, quedando solamente tres en proceso, en ambos casos por cuestiones técnicas, tiempo o insuficiencia presupuestal.

 

En estos tres años tuvimos tres grandes tareas: una para el pasado, otra para el presente y una más para el futuro.

 

 

NUESTRO PASADO

 

Al poner los ojos en el pasado, mi gobierno revivió para nuevas generaciones lo mejor que como sociedad hemos producido y promovió la revalorización de nuestra identidad; me refiero a actitudes de aprecio por la cultura, por el patrimonio y por aquello que nos distingue como la gente buena que somos.

 

En este gobierno destacó, como en ninguna otra administración, el apoyo a las manifestaciones artísticas y culturales. La intención fue llevarlas no sólo a las élites, no sólo a quienes pudieran pagarlas, sino a toda la población.

 

Había que atender a mujeres y hombres de la tercera edad, a las niñas y los niños, por lo general ignorados por quienes toman las decisiones de política cultural, porque ellos no votan ni reclaman.

 

Más de un millón de personas tuvieron la oportunidad de disfrutar un concierto, obra de teatro, taller o espectáculo de cultura organizado por el Municipio, esto sin contar la asistencia a los eventos y festejos de aniversario en el mes de octubre, en los que privilegiamos aquellos que fortalecieran nuestra identidad y valoraran nuestro pasado.

 

Gracias a una inversión de 40 millones de pesos, la calle Madero, una de las joyas de nuestra ciudad, fue objeto de un encomiable trabajo de rescate no sólo físico, sino “espiritual”, si me permiten la palabra, porque después de mucho tiempo, los habitantes de esta ciudad volvimos a “maderear”: le dimos un nuevo rostro, digno de una gran ciudad como es Aguascalientes.

 

Por años, habíamos estado negando la hermosura y las potencialidades de esta calle, que hoy vuelve a ser motivo de paseos familiares, de compras, de cultura, de convivencia. De esta forma, dimos continuidad al trabajo de varias administraciones para concretar el corredor turístico que va del templo de San Antonio, por Madero, hacia la Plaza Principal, Carranza, el Jardín de San Marcos y la plaza Monumental. Es, justamente, el corazón del Aguascalientes del ayer que revive con nuevos bríos.

Saludo con emoción a mis antecesores: Miguel, Héctor, Armando, María Alicia, Fernando, Alfredo, Ricardo, Luis, Martín, Gabriel y Adrián. 

 

Más allá del centro, trabajamos por llevar la cultura y el aprecio por las artes a toda la ciudad, especialmente a las colonias populares. Dimos  magia y luz a los módulos de policía abandonados. Con empeño e imaginación, los convertimos en Luciérnagas: pequeños centros culturales que ofrecen talleres para la enseñanza de las artes en 16 colonias.

 

A través del programa la “Cultura te Toca” generamos actividades en beneficio de la ciudadanía como “Todas y Todos nos Vemos en el Cine”, “Teatro Callejero”,  “Aguas con la Ópera”, además de las numerosas presentaciones de nuestra Banda Sinfónica Municipal.

 

Mientras “El Cometa”, el vistoso camión, recorría  calles y terracerías del municipio, llevando exposiciones, talleres y espectáculos para niñas y niños, en el “Faro Carranza” se enriquecía la oferta cultural durante la Feria Nacional de San Marcos.

 

Destaco por su importancia, la construcción de la Casa de Cultura Oriente,  con una inversión de 27 millones de pesos. Se acercaron  la cultura, el arte y la recreación a las personas que carecían de  ellos.

 

Antes de que termine el año estará funcionado el Centro Cultural “Refugio Reyes”, nuestro gran arquitecto sin título, constructor del Templo de San Antonio y de muchos edificios emblemáticos de nuestra ciudad.

 

Porque valoramos ese pasado, emprendimos también la rehabilitación de un espacio muy querido para los aguascalentenses, el Parque Hidalgo.  Para recuperar su antiguo esplendor, incluyendo el viejo tren que hace tantos años se construyó en los ya desaparecidos Talleres del Ferrocarril.

 

Todas estas acciones –unas grandes; otras, semillas de cambio– fueron muestra de respeto por nuestro pasado que sigue proyectando su influencia y sus lecciones sobre un Aguascalientes que mucho las agradece y necesita. Porque una administración que gobierna  para todas y todos, también tiene que mirar ese pasado y recuperar lo que hay de valioso: aquello que somos y no queremos perder, aquello que da testimonio del trabajo de generaciones y de la continua lucha para llegar hasta aquí, a la segunda década del siglo XXI.

 

 

NUESTRO PRESENTE

 

Para el presente, el hoy, el momento político y social que me tocó vivir, atender las necesidades de la mayoría de la gente era vital; no admitía demora alguna.

 

Bajo la cobertura de buenos servicios, persistían graves problemas, como la segregación de amplios sectores urbanos, la inequidad de género, y la escasez de oportunidades; por ello, nuestro trabajo para el presente tuvo una misión específica: procurar una mayor justicia social. El papa Paulo VI  dijo: “Si quieres paz, trabaja por la justicia”. Y con toda humildad pero con mucha confianza en esta visión, instrumentamos el programa “Convive Feliz”.

 

Convive Feliz fue la brújula que guió mi gobierno. Le dio vida a una política pública de convivencia y seguridad ciudadana, le apostamos a la prevención social con la fuerza de la participación de la gente. Gracias a las y los maestros, empresarios, líderes religiosos y sociales, académicos y de manera muy especial a ustedes líderes de las redes y comités que fortalecieron el tejido social, la confianza de los ciudadanos entre sí y su capacidad para organizarse y construir  una sociedad que cree en sí misma.

 

Para alcanzar este propósito, había que hacer la obra física que fuera necesaria, para  incidir de manera fundamental en lo social. Por ello, deliberadamente decidí contrarrestar los desequilibrios con inversión en las zonas marginadas del Municipio.

 

En esta administración, se ejecutó un programa de o