Opinión

De chile y de enchiladas / Cocina Política

¡Ah qué locura priva en la política hidrocálida! Tanto que mejor me pongo a hablar de cocina y comida. Porque mire ¿Qué prefiere Usted? Ir a cenar una deliciosa chaska (esquite) preparada por los simpáticos jóvenes del ¡Sí haaaay! ¿O ir a presenciar una demencial sesión de Congreso local como la del jueves pasado? Prefiere desayunar una rica gordita de requesón con rajitas, en la Calle Victoria ¿O desayunarse -diario local en mano- con los ordinarios dimes y diretes de algunos diputados locales del PRI y PAN que han suplantado la función de sus autoridades políticas? Yo creo que la elección es obvia. Así que, iniciamos con el recuento de las delicias culinarias de ayer y hoy en Agüitas (ligeramente aderezadas con breves referencias a la chifladura en la política actual).

La Chatita. Si usted quería comer el mejor caldo de pescado de la ciudad, había que acudir a “La Chatita” una cafetería que se ubicaba cercana a la puerta principal, de la que entonces era la escuela secundaria de la Universidad Autónoma de Aguascalientes. Le estoy hablando de unos 30 años atrás. A diferencia del caldo de pescado que consumimos en Agüas con papa y zanahoria; el de La Chatita lo preparaban con jitomate y cebolla en grandes trozos cocidos en el caldo. ¡Ah que re-quete sabroso estaba! Además preparaban tortas, malteadas y unas chabelas de agua de frutas, frescas y deliciosas.

Las picosas de la estación. Si Usted quería enchilarse ¡Pero de verdad! De esas enchiladas que le hacen derramar las lágrimas; debía acudir (por idéntica época) a “las picosas de la estación”. Eran las típicas gorditas de harina de maíz cocida -nunca frita- que a los hidrocálidos nos gusta disfrutar en el desayuno o el almuerzo, pero éstas se caracterizaban porque los guisos eran caseramente deliciosos, pero infamemente picosos. Recuerdo en particular, alguna ocasión en que estaba yo sufriendo con mi gordita de picadillo, acompañada de un Jarrito (soda) de tamarindo; cuando escuché a un atribulado fuereño, que sudaba y resoplaba por lo enchilado que estaba, decirle a otro ¿Ya ves compadre? Te dije que en Aguascalientes le ponen chile ¡hasta a la leche! ¡Ja!

Ya que hablamos de enchilarse ¿Será que los de servicios parlamentarios le ponen chile al café que le llevan a los diputados locales en sus sesiones? ¿Particularmente al de algunas diputadas? Digo, no sería inadecuado porque al chocolate preparado en agua o leche, se le puede poner un toque de picante y queda riquísimo. Y digo, porque en la última sesión de Congreso local, del pasado jueves trece de febrero ¡Qué enchiladas andaban algunas diputadas! La panista Silvia Garfias (en ella es actitud cotidiana), la también panista Martha Márquez (quien tiene mucho poder, pero poco interesante que decir) y Ángeles Aguilera (extraño en ella que suele ser inteligente y mesurada). A estas tres parlamentarias locales, esta cocinera les recomendaría, como agua de tomar una infusión de dos dedos de la legendaria “hierba de San Juan”, por litro de agua. De ser posible, agregar una medida de tolerancia, otra de paciencia y, si no es mucho pedir, una poquita de elegancia, digo, por aquello de que son -¿son?- damas.

Tortas de Don Chuy. Todavía ofrece, el mercadito de La Purísima sus exquisitas tortas frescas Don Chuy”. Mire Usted: son tortas de bolillo fresco, en variedades como jamón, queso de puerco, queso blanco fresco, queso amarillo y carnitas. Si Usted no ha comido las tortas que prepara Don Chuy ¡No sabe de lo que se ha perdido! El bolillo es tan crocante que al morder la torta se escucha un ¡crack! celestial. Luego los aderezos, mayonesa y mostaza amarilla preparada, perfecta y uniformemente untados en el pan. En seguida la frescura del jitomate en rodajas, la cebolla en finísimas rebanadas y sus dos trozos de chile jalapeño en escabeche. Para concluir con el queso o la carne de su elección. Decía por ahí una canción pop “es casi una experiencia religiosa”. Así que no deje pasar la oportunidad de degustar una torta elaborada por Don Chuy. Él la envolverá, con mucho cariño para Usted en varias servilletas de blanco papel y la colocará cuidadosamente en una bolsita de papel marrón para que pueda llevarla a casa.

No crea Ud. apreciable lector y estimada lectora, que lo mejor de la cocina hidrocálida se concentró y se concentra en “La estación-Purísima”. Inicié por ahí, por aquello de La Purísima Grilla -¿Le suena?- Pero al pasito iremos por otros lares, además de lo que falta por mencionar de este mismo rumbo de mi juventud temprana. Y como la política en Agüitas anda tan descompuesta, yo creo que vamos a tener mucho espacio para seguir hablando de comida y de cocina.

Aquí le espero la siguiente semana, para comer de todo, leer de todo y conversar de todo… especialmente de política.

socorroramirez11@gmail.com

 



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Socorro Ramírez

Socorro Ramírez

1 Comment

  1. 14/05/2015 at 16:57 — Responder

    Gracias Socorro Ramírez por tus hermosas palabras para “Tortas Don Chuy” personas como tú hacen que mi papá mantenga su esfuerzo, dedicación y pasión por su trabajo y por siempre ofrecerles lo mejor a sus amados clientes.

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