Opinión

Encadenarse o articularse, el dilema / Ciudadanía económica

Con cautelosa expectativa, el sector productivo del país aguarda los efectos de las cuestionadas reformas al marco fiscal. Novedades de una modernidad que parece imposible para una enorme mayoría de los actores económicos, como la facturación electrónica obligatoria, son motivo más de pitorreo que de preocupación para los que pese a cualquier reforma permanecerán en la cómoda informalidad. Casi seis millones de emprendimientos micro, pequeños y medianos se enfrentan a la incógnita que provocan las condiciones que ahora se les exige para recibir los apoyos oficiales a través de los mecanismos de la Secretaría de Economía. Unos, como quienes venden tamales en la calle o distribuyen chinaderas (artículos chinos de importación) para satisfacer el insaciable afán de posesión de lo último de la moda, pero barato, optarán por no facturar, pero tampoco aparecerán en las listas negras que ahora publica la autoridad tributaria.

No obstante la terca resistencia de esos emprendedores aferrados al pasado, con el elegante aroma de la tecnocracia neoliberal, el gobierno federal ha sacado a la luz el más depurado modelo de impulso a la actividad económica del país. Una política industrial que, gracias a la gran generosidad de los grandes monopolios globales, arrastrará a las empresas de nuestro país a la bonanza económica. A través de los nuevos órganos promotores, Instituto Nacional del Emprendedor (INADEM) y el Instituto Nacional de la Economía Social (INAES), la política industrial de la administración de Peña Nieto se ostenta como promotora de la inserción de la economía mexicana en el primer mundo.

El modelo de moda, el culmen de la inventiva modernizadora se llama “encadenamiento productivo de los sectores estratégicos del país”. Ahora, teniendo como guía el alineamiento de la gran industria a proveer los mercados internacionales -al precio y condiciones que fijan los monopolios globales-, con la actual política industrial toda empresa micro, pequeña y mediana (Mipyme) que desee obtener apoyo de los programas oficiales para la promoción habrá de encadenarse. Esto es, las Mipymes habrán de buscar a cuál de las grandes industrias que maquila para los grandes consorcios (a eso se refiere eso del sector estratégico), desea elegir como tractora de sus ventas. El menú de elección incluye alguna de las maquiladoras del sector automotriz, de alimentos, químico-farmacéutica, textil, confección o de la electrónica. Éstas serán las industrias cuya actividad servirá de motor que arrastrará a todos los demás emprendimientos encadenados. Como vagones en un ferrocarril, serán arrastrados a la prosperidad siempre y  cuando la locomotora tenga la fuerza para ello y la vía esté libre de obstáculos.



Todo pinta muy bien, pero ¿y si por la enorme competencia internacional para atraer la inversión de industrias tractoras, éstas no vienen a México? ¿Y si para atraerlas tenemos que seguir sacrificando el poder adquisitivo de los trabajadores y los recursos naturales? A estas grandes industrias proveedoras de los enormes monopolios globales lo que les atrae son los bajos salarios y la disponibilidad de las autoridades nacionales para otorgar plenos derechos sobre los recursos de la tierra, el agua y el subsuelo. La publicidad gubernamental nos insiste que, gracias a la reforma energética, a todos nos va a ir muy bien. Vamos a ir encadenados al progreso. Pero ¿y si no se atrae a esa maravilla de industrias locomotoras? Las Mipymes irán al fracaso, pero eso sí, bien encadenadas.

Enorme es la diferencia entre un modelo de política industrial de encadenamiento respecto a una política de desarrollo de articulación y vinculación. Así como en la primera, el éxito emprendedor depende de estar flojitos y cooperando para ser arrastrados por la cadena; en la segunda, el éxito se construye con la actividad que vincula la multiplicidad de las distintas capacidades y esfuerzos propios de las Mipymes. La suma coordinada de varios emprendimientos micro, pequeños y medianos, permite hacer que sus procesos -compras en común,  acopio, distribución, promoción, comercialización, aprovechamiento y reciclaje- sean interactivamente más eficientes. A eso se refiere la articulación.

A diferencia del encadenamiento, en la articulación cada entidad conserva su propia capacidad tractora que, sumada y combinada, aporta sinergia al conjunto. En la articulación los emprendimientos operan como red. Vinculados, no dependen de una sola fuerza motriz, sino que todos suman su propio esfuerzo al resultado colectivo. Esta es la característica distintiva de lo que se ha dado en llamar economía solidaria. Es la suma de las partes, que mantienen su independencia al comprometerse a cumplir con lo que les corresponde dentro de un propósito común, lo que construye el éxito. Sobre todo, en este modelo las entidades que colaboran privilegian la diversidad de cada una así como el consumo de lo local. Todas ellas son proveedoras y clientes entre sí; no dependen de un solo proveedor, una sola tecnología ni un solo comprador. Tal vez para algunas Mipymes lo que más convenga es encadenarse a una gran industria tractora, pero definitivamente no es realista pensar en el encadenamiento como política industrial exclusiva.

Por la enorme importancia que supone para nuestro país, que aún no ha podido salir adelante después de décadas de modelo neoliberal, deseo invitar a todos los lectores y amigos de esta columna a un nuevo proyecto que contribuya a construir y promover un modelo de desarrollo colectivo. Comenzaremos en este mes de febrero con la emisión de un programa de televisión a través del que se difundirán formas alternativas de colaboración para el desarrollo individual e integral. Se transmitirá los jueves por la tarde, durante doce semanas, por una emisora de televisión por cable y posteriormente el programa se compartirá por internet. La participación con todo tipo de colaboraciones será muy valiosa y bienvenida. Para mayor información de cómo participar, y beneficiarnos mutuamente en este proyecto, les invito a contactarnos por cualquiera de los medios que aparecen al calce.

ciudadania.economica@gmail.com

@jlgutierrez

The Author

José Luis Gutiérrez Lozano

José Luis Gutiérrez Lozano

No Comment

¡Participa!