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{ESPECIAL} Escuela para zombis, una radio incluyente

Lo que comenzó como una aventura hace tres años, con la producción del programa radiofónico La hora feliz, emprendida por la productora independiente de radio Sandra Karina Romo Guerra, este año se convirtió en un reto más elevado con la creación del Radioteatro con niñas y niños sordos, Escuela para zombis, proyecto auspiciado por el Instituto Nacional de Bellas Artes, mediante la Beca de Educación Artística 2014, otorgada a esta realizadora aguascalentense.

¿Radio con niñas y niños sordos?

Con la Escuela para Zombis, Radioteatro con niñas y niños sordos, el espectador va de la incredulidad al asombro porque la realidad “normal” escapa a comprender que personas con discapacidad auditiva participen en un programa de radio. Luego viene la maravilla de ver a los chicos atentos, concentrados, atendiendo a cada una de las indicaciones de la productora para evitar errores en sus intervenciones.

Durante los cuarenta y cinco minutos que dura la presentación, ellas y ellos desarrollan sus personajes y crean efectos de sonido, mientras los espectadores, con un rostro que no oculta la emoción y el encanto, ríen, aplauden y se dejan llevar por el fantástico trabajo que realiza este grupo de niñas y niños del Centro de Educación Diferencial Especializada para Sordos, CEDES.

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Casi por casualidad

Sandra Karina Romo, platica que todo inició hace tres años, cuando al plantear una propuesta para realizar un programa de radio con algún grupo vulnerable -área en la que ella se especializa- al Instituto Cultural de Aguascalientes, ICA, por una confusión surgió la posibilidad de hacer un programa con sordos. Ella aprovechó esta situación para tomar el reto, si la apoyaban ella garantizaba la realización de un programa radiofónico con sordos.

Al aprobarle el proyecto, el siguiente paso fue acudir al CEDES para proponerle el taller al director de este centro, y fue entonces cuando se enfrentó con su primer desafío.

“Al tocar la puerta, yo veía a los niños por un huequito que hay en la puerta para meter la mano y abrir, pero yo seguía tocando y nadie me abría, en ese momento fue cuando el mundo se me vino encima porque dije cómo les voy a hablar del sonido a quienes no lo escuchan, ahí fue cuando me pregunté, ¿en qué me ando metiendo?”.

Al investigar se dio cuenta que nadie había hecho radio con sordos, al menos en las redes de Latinoamérica que tienen contacto con Europa, no había un antecedente del cual pudiera partir, y sólo tenía seis sesiones para sacar el programa. Así surge su primer programa de radio con sordos llamado La hora feliz con el cual logra el primer lugar en la categoría para niñas y niños de la Novena Bienal Internacional de Radio en 2012.

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El radioteatro

Teniendo como punto de partida el formato de radioteatro que entre 1920 y 1940 tuvo su esplendor en México, actualmente en desuso, Sandra Karina plantea su segundo proyecto con la idea de acercar a los niños al público y decide participar en la convocatoria de educación artística del Instituto Nacional de Bellas Artes, 2014, en la que resultó beneficiada con una beca. En junio del mismo año inicia con el taller que le da vida a este Radioteatro y del cual los chicos participantes, con la ayuda de la intérprete Eva López Reyes, nos platicaron su experiencia:

Karla Jazmín Cervantes Ramos: “Está muy bien porque hay más difusión para los oyentes, como ellos piensan que los sordos no pueden hacer radio, con esto les estamos demostrando que los sordos sí podemos, me fui acostumbrando a los nervios, porque sé que sí puedo”. Ana Karen Robles Luévano: “Los oyentes hablan con oraciones completas y hablan con la voz, pues los sordos hablamos con oraciones cortas, y cuando nos enfrentamos con los oyentes pues la verdad da pena porque la voz está chueca, y muchos tienen miedo de que se burlen, de que los critiquen, por eso se privan de decir algo, pero Sandra nos estuvo animando, alentando a que abriéramos nuestra voz, aunque las personas nos vean ya es necesario sacar la voz para que entiendan y darnos a conocer como personas sordas, ya depende de cada persona si critica o no, a mí no me importa”. Luis Ángel Mata López: “Estuvimos practicando a, e, i, o, u, para convertirlas en diferentes sonidos, los estuvimos sacando poco a poco, unos a otros nos ayudábamos, Sandra nos apoyaba, nos enseñaba cómo, para que se nos hiciera más fácil el teatro, poco a poco convertimos la voz en zombis, y fue una experiencia muy padre”. David Alejandro Muñoz: “A mí me gustaría tocar el tambor, sentirlo, no tengo nervios, estoy tranquilo, está padre, la radio me encanta, me gustaría en un futuro seguir haciendo radio, a los sordos no les dan trabajo, a los oyentes sí, quiero demostrarles que los sordos sí pueden, somos iguales, podemos igual que un oyente”. Dulce Rubí Aranda: “Me siento bien con las personas, me gusta que me escuchen. No es fácil”.

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Participación del CEDES en la Escuela para Zombis

Sobre la participación del CEDES en este proyecto, su director José Muñoz, comentó: Cuando la primera vez Sandra me platicó de este proyecto, la verdad a mí me pareció muy raro, ¿cómo un proyecto de radio para sordos? Cuando vi que seguían haciéndolo con otras discapacidades, dije ¡ah! no tenemos límites, un proyecto de radio es de alguna forma un límite para una persona con discapacidad auditiva, por eso accedí a participar; el primer proyecto me gustó mucho, la verdad yo veía la oportunidad de que un niño sordo pudiera hacerlo; con el segundo proyecto no pude negarme, es un proyecto diferente con el que podemos mostrar las capacidades de un niño o joven sordo.

¿Hubo algún beneficio para sus alumnos?

La verdad es que sí, al principio los niños no entendían el porqué de los ejercicios que les ponían, pero con el apoyo de la interpretación de Eva, con el tiempo, empezaron por comprender que era un radioteatro, y como la historia que es, los niños pudieron plasmarla emocionalmente cada uno, en lo personal veo que los niños desde el inicio de este proyecto hasta hoy, me siento muy orgulloso de los muchachos porque han demostrado madurez, hicieron un buen trabajo como equipo.

Con esta experiencia, ¿creé usted que la radio puede ser una buena forma de sensibilizar a la sociedad sobre la discapacidad auditiva?

La discapacidad no tiene límites, los que tienen límites son la sociedad, este proyecto lo demuestra, todos me dicen ¿cómo, radio con niños sordos?, hasta mi familia me lo dice, y yo les digo sí, vayan a verlo, y me dicen qué les pareció, aunque en mi familia soy el único con discapacidad auditiva, aun así no podían creerlo, entonces se demuestra una vez más que los sordos podemos hacerlo, este proyecto sirvió para que la sociedad aguascalentense poco a poco cambie su mentalidad y su cultura sobre las personas con cualquier tipo de discapacidad.

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El elenco

En la Escuela para Zombis participaron diez alumnos del CEDES, entre once y 17 años de edad, representando a los diferentes personajes de la historia y creando efectos sonoros, Karla Jazmín Cervantes Ramos, Alondra Joana García Medellín, Ángel Guadalupe Moncada Zuñiga, David Alejandro Muñoz, Ana Karen Robles Luévano, Jesús Tadeo Ruíz García, Martín Eduardo Urzúa García, Dulce Rubí Aranda Luna, María Guadalupe Anguiano Esqueda y Luis Ángel Mata López; el actor Daniel Hernández fue el narrador de la historia, la música y ritmos estuvo a cargo de Misael Jesús Guerra Pérez y diseño de Juan Satiri.

El final del camino

El Radioteatro con niñas y niños sordos, Escuela para Zombis, tuvo una temporada de seis presentaciones en diferentes espacios, entre ellos el CRIT y el Centro Cultural Universitario, y en todas ellas con lleno total, y con un emotivo reconocimiento del público al trabajo de los muchachos.

 

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Gerardo González

Gerardo González

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