Entre vinos / Cinefilia con derecho - LJA Aguascalientes
10/08/2020


El vino no es solamente uno de esos inventos del hombre que vienen a hacernos felices, es un método de conocimiento de este mundo, como bien dice Carlos Barral en el prólogo a La Leyenda del santo bebedor de Joseph Roth: No me he acostumbrado a tolerar a los abstemios dogmáticos, a esas gentes que, no se sabe por qué, se alegran de que uno no beba e ignoran que la embriaguez alcohólica, controlada hasta donde sea posible, es un método de conocimiento cultural y de interpretación del mundo en general, absolutamente imprescindible. Bajo este grito de no tolerar a los abstemios, de utilizar el vino como un vehículo, muchos hidrocálidos y de otras latitudes, nos dimos cita en la vendimia que la casa vitivinícola Hacienda de Letras organizó el sábado pasado. Decenas de grupos de amigos y familias disfrutando, y es que la amistad y el vino son una dupla inseparable, como lo demuestra una de mis películas favoritas sobre el tema: Sideways o