Sociedad y Justicia

Violencia de Género no es estadística, es la totalidad de mujeres afectadas por la invisibilización del tema

  • No existe la cultura de la denuncia por la falta de confianza en las autoridades
  • El Estado de México es quien tiene mayor prevalencia de violencia de pareja con un 57.6%
  • Aguascalientes no tienen registros de algún procesado por el delito de feminicidio

 

Con base en la Encuesta Nacional sobre la Dinámica de las Relaciones en los Hogares (ENDIREH) del 2011, la cual fue publicada desde el 29 de julio del 2013, en México, 47% de las mujeres de 15 años y más sufrió algún incidente de violencia por parte de su pareja (esposo o pareja, exesposo o expareja, o novio) durante su última relación.

Si observamos los resultados por entidad federativa podemos resaltar que el Estado de México es quien tiene la mayor prevalencia de violencia de pareja a lo largo de la relación con un 57.6%; seguido por Nayarit (54.5%), Sonora (54.0%), Distrito Federal (52.3%) y Colima (51%). Mientras que la de menor prevalencia es Chiapas con un 31.6%.

Aunque en la actualidad las mujeres víctimas de violencia de género la presentan en todas su modalidades, cabe destacar los resultados desglosados según dicha encuesta. Por violencia emocional se determinó que cuatro de cada diez mujeres (aproximadamente 43%) han sido humilladas, menospreciadas, encerradas, vigiladas, amenazadas con correrlas de la casa o quitarle a sus hijos, amenazadas con algún arma o con matarlas.

En violencia económica, dos de cada diez mujeres (alrededor del 24.5%) han recibido reclamos por parte de su pareja, les han prohibido trabajar o estudiar, han sido retiradas de sus bienes y propiedades. En violencia física se enfatizó que 14 de cada 100 mujeres, es decir un 14%, ha sido golpeada, amarrada, pateada, agredida con un arma o en múltiples ocasiones se le ha intentado asfixiar por su pareja u otra persona.

En el caso de la violencia sexual se aproxima que a siete de cada 100 mujeres mexicanas (7.3%) se les ha exigido u obligado a tener relaciones sexuales o actos sexuales por sus propias parejas sin que sea del consentimiento de la mujer. La violencia también abarca el área laboral y consiste en todas aquellas conductas dentro del ámbito de trabajo o ligado a éste que atentan contra la integridad física y/o sicológica de la mujer; los especialistas han determinado que este tipo de violencia es de las más comunes pero de las menos reportadas y denunciadas por temor a perder su trabajo o tener repercusiones en su salario. Mediante políticas públicas estratégicas de prevención emitidas por los altos mandos (jefes, directores, dueños) puede evitarse este tipo de situaciones creando un ambiente laboral sano y equitativo.

La violencia contra las mujeres también se manifiesta en espacios comunitarios, por medio de agresiones sicológicas, físicas y sexuales perpetradas tanto por conocidos (amigos, vecinos, conocidos) como por desconocidos (extraños, policías o militares, funcionarios públicos). Para el caso de este tipo de violencia comunitaria, la ENDIREH arrojó que el 26.1% de las mujeres solteras sufrieron algún evento de esta naturaleza, 13.2% de las separadas y el 11.7% de las casadas; de manera conjunta, el 15.5% de las mujeres de 15 años y más, sufrieron al menos un evento de violencia comunitaria durante el último año (anterior a la encuesta).

La violencia en el ámbito patrimonial se entiende como la transformación, sustracción, destrucción, retención o distracción de objetos, documentos personales, bienes y valores, derechos patrimoniales o recursos económicos destinados a satisfacer sus necesidades; puede abarcar los daños a los bienes comunes o propios de la mujer.

La encuesta indicó que 3.9% de las mujeres de 15 años y más han vivido este tipo de afectación. Baja California y Sonora son las entidades con mayor prevalencia de violencia patrimonial en todo el país con el 5% y el 4.8% respectivamente.

Feminicidio

Para que el homicidio de una mujer sea considerado como feminicidio, la normatividad mexicana estipuló las siguientes condiciones: La víctima presente signos de violencia sexual de cualquier tipo; A la víctima se le hayan infligido lesiones o mutilaciones infamantes o degradantes, previas o posteriores a la privación de la vida o actos de necrofilia; Existan antecedentes o datos de cualquier tipo de violencia en el ámbito familiar, laboral o escolar, del sujeto activo en contra de la víctima; Haya existido entre el activo y la víctima una relación sentimental, afectiva o de confianza; Existan datos que establezcan que hubo amenazas relacionadas con el hecho delictuoso, acoso o lesiones del sujeto activo en contra de la víctima; La víctima haya sido incomunicada, cualquiera que sea el tiempo previo a la privación de la vida; El cuerpo de la víctima sea expuesto o exhibido en un lugar público.

Actualmente, las 32 entidades federativas de la República Mexicana han aprobado en sus Congresos la modificación de su marco legal penal con la finalidad de incorporar el homicidio por razones de género (feminicidio), a su vez, en el Código Penal Federal ya fue tipificado, sin embargo, en el caso de Aguascalientes no tienen registros de algún procesado por este delito.

En el ámbito nacional, el INEGI publicó en las Estadísticas Judiciales en Materia Penal que los primeros 15 casos de feminicidio fueron juzgados en el país, pero registrados hasta el 2012 de la siguiente manera: ocho ocurridos en el 2011 y siete en 2012.

Cultura de la Denuncia

Una de las problemáticas más constantes en este tema es la falta de la denuncia, las organizaciones civiles en todos los estados han trabajado en la información y convencimiento hacia la ciudadanía de la importancia de denunciar casos de violencia de género.

El Inmujeres detalla en su portal que sólo dos de cada diez mujeres que vivieron violencia en su relación se acercaron a una autoridad a pedir ayuda (casi un 14%), de las cuales sólo el 32% lo hizo ante un Ministerio Público, mientras que el 32% recurrió al sistema DIF de sus entidades y el resto ante autoridades municipales y organizaciones civiles.

A pesar de los esfuerzos realizados en las administraciones municipales y estatales específicamente en sus institutos de la mujer y de las organizaciones no gubernamentales, en Aguascalientes no se tiene una cultura de la denuncia; de manera general, los ciudadanos no creen en las autoridades y prefieren soportar la afectación del delito (robo a casa habitación, asalto, robo de vehículo, violencia de género, entre otros).

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Itzel Acero

Itzel Acero

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