¿Le provoca un bolillo con crema? / Cocina Política – LJA Aguascalientes
24/09/2020


Usted va a la “tienda de la esquina”, selecciona un bolillo, le quita el migajón, se lo entrega al empleado o propietario y le dice “por favor, prepáremelo”. Y ahí comienza la aventura culinaria. Vaya por un gran vaso de agua de betabel y naranja (por aquello de que estamos en tiempo católico de cuaresma) bien fría, que ahora le cuento.

Ante todo, permítame comentarle que en este momento estamos dentro del proceso electoral federal para renovar la Cámara de Diputados, en la etapa conocida como “veda electoral”; es decir que hasta el día que inicien las campañas -el 5 de abril-, los candidatos y candidatas que hubieren resultado ganadores o seleccionados en los procesos internos de sus partidos, no pueden realizar actos de campaña; entendiéndose estos como aquellas actividades en las que existe un llamado expreso al voto, o bien al “no voto” en favor o en contra de candidatura alguna.

Aunque esta cocino-política no es candidata, ni por mayoría ni vía plurinominal por partido alguno; en un acto de solidaridad con esos enmudecidos candidatos y silenciosas candidatas, ha decidido no tocar este martes temas políticos.

Y es que ¡oiga, usted! La violación a la prohibición expresa de realizar actos anticipados de campaña antes se sancionaba luego de un procedimiento administrativo llevado a cabo en su totalidad por los órganos electorales; pero con la nueva Ley General de Procedimientos en Instituciones Electorales, ahora es el Tribunal Electoral el que resuelve e impone el castigo y pues ¡ni para qué buscarle!

Toda vez que ya expuse los motivos de mi solidaria actitud con las candidatas y los candidatos “silenciados”; procedamos sin más a los muy hidrocálidos bolillos con crema.

El vegetariano. Este bolillo, además de su crema de leche bien pasteurizada, lleva zanahorias y cebollas curtidas en escabeche. A este manjar le va mejor el chile güero, ya sea “bola” o de largo. Aconsejo acompañarlo con una fresca y deliciosa agua de alfalfa.

El de la gente buena. El de la gente buena lleva su respectiva crema, su chile serrano en vinagre, un chorrito del vinagre de los chiles y… los típicos “cueritos” que tanto nos gustan en la región (cuero de cerdo curtido en escabeche).

Una versión del bolillo de la “gente buena”, es el que se rellena con el chicharrón prensado típico de la región, aunque éste, obviamente no lleva crema de leche, pero conserva el picante.

Aconsejo acompañar su “gente buena” de cueritos o chicharrón, con una gaseosa marca “Jarritos” de tamarindo.

El de la gente bien. A diferencia del “de la gente buena”, éste lleva jamón en sustitución de los encurtidos de cerdo. Según sea lo “bien” será el jamón que se elija, así puede ser del económico del tipo redondo y con sabor a cartón seco, o del de pierna. Y ya si además de ser “bien” es “light” se solicitará el bolillo con jamón de pavo y crema ligera. El número de rebanadas de jamón también reflejará el status del comensal.

La bebida ad hoc para el bolillo con crema “de la gente bien” varía también según lo “bien” y lo light que el degustador sea, y puede ir desde jugos de naranja o zanahoria recién exprimidos o alguna de las variadas bebidas saborizadas que se ofrecen en las propias tienditas y, por supuesto, hasta alguna bebida con “mucho sabor pero con cero calorías”.

La esponja. Este manjar es, en definitiva, para las y los valientes. Simplemente elija su bolillo, no le quite el migajón, entrégueselo al dependiente o propietario del tendejón y dígale ¡Quiero una esponja! Hay que decirlo con firmeza y mirando al atribulado tendero a los ojos, el que seguramente le preguntará ¿Está Ud. seguro (a)? Una vez confirmada la petición, el bolillo será sumergido en el vinagre del curtido de chile, hasta absorber tanto como sea posible.

Ignoro qué bebida puede acompañar a un bolillo tipo “esponja”, pero sí tengo claro que deben ser litros y más litros de la seleccionada, porque la enchilada que se pone el comensal es de época. ¡Hágame usted el favor!

A los postres. Quizá usted, apreciable lector, querida lectora, no apetece algo salado. Para lo que aman el dulce y aman con dulzura, nada mejor que las variedades ofrecidas por algunos “changarros”. En este caso, usted también deberá retirar el migajón del bolillo y seleccionar con qué le será llenado.

Para el relleno dulce de bolillos, hay tenderos que tienen dispuesto un enorme frasco de cajeta, aunque éstos son cada vez menos. Lo que siempre encontrará es la clásica gelatina de agua casera o bien el reconfortante plátano. Aconsejaría acompañar el postre-bolillo dulce con un cafecito, pero por lo general no lo ofrecen en las tienditas. Así que deberá usted hacerse de un “cuartito” de leche fresca, ya sea entera, semidescremada, deslactosada o light. Si de plano lo suyo, lo suyo es lo dulce, pida su “cuartito” de leche con sabor a chocolate, vainilla o fresa. ¡Buen provecho!

¡Nos vemos en la próxima! Recuerde que en esta, su cocina, se come, se lee y se conversa de todo; particularmente de política.

CODA ciudadano. Denuncia de actos anticipados de campaña. INETEL: 01800 433 2000. Junta Local Ejecutiva Aguascalientes: 978 1919, 978 1840 y 978 1856.

 


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