Opinión

El Hombre sin Miedo / Bocadillo

Cuando hacía mis prácticas profesionales en un equipo de trabajo que no deseo mencionar, tenía compañeros que simplemente no acataban las instrucciones de los coordinadores. Un amigo decía que eran “los hombres y mujeres sin miedo”. Sin miedo a que los corrieran, más bien. Más que sin miedo eso más bien rayaba en la irresponsabilidad, ya que carecer de miedo (sin ponernos muy dianéticos) es lo que te deja lograr tus objetivos.

 

El intro de superación personal es a propósito del estreno de Daredevil (que en ningún lado de su publicidad dice Man Without Fear, por cierto) en Netflix. Aquella película dosmilera (la moda, esos jeans, la chamarra de cuero, que horror) con Ben Affleck no es tan mala y de hecho raya en lo asombroso. ¡Hasta tiene cameo de Frank Miller y referencia a Joe Quesada! Puede que le pase lo mismo que a Superman Returns, que las recordamos como flops pero en realidad son cintas con críticas mixtas y una taquilla aceptable, pero que de ningún modo llegaron al éxito de Spider-Man o X2.

 

A más de una década de dicha producción, fue tiempo suficiente para regenerar el personaje. La industria de las producciones basadas en cómics ha cambiado demasiado, siendo que tenemos dos escuelas hoy en día; 1) Ser super dark como Chris Nolan y Zack Snyder, o bien 2) Caer en lo cheesy pero basado en la realidad, como el universo cinematográfico de Marvel. El ser muy caricaturesco o apelar a sensaciones viscerales como el disfrute de los más pequeños (caso Amazing Spider-Man 2) o de audiencias de nicho con ultraviolencia (Sin City 2) no es algo que tenga éxito hoy en día ni en taquilla o con la crítica. Simplemente ya no se puede.

 

El género de “películas de superhéroes” se ha terminado, simplemente son cinta de género con un personaje de cómic como protagonista. Captain America: The First Avenger es más cercana a Indiana Jones que a X-Men, mientras que su secuela es un thriller que no tiene nada que pedirle a 007 Skyfall. Es por querer ser “cintas de superhéroes, cómics, niños, vender juguetes, tetas, músculos” que cosas como Sucker Punch, Hancock y Wanted simplemente no fueron trascendentes. Se le faltó el respeto a la audiencia.

 

Daredevil no es Agent Carter ni Shield. Que no nos engañe que la podemos ver en su totalidad el mismo día y que está en Netflix. Aunque hay que aclarar que cuenta con valores de producción de FX, no de HBO. De hecho el tono de los primeros dos episodios lo marca el experimentado director Michael Uppendahl, quién también fue el que definió el deprimente estilo visual (dicho en el mejor de los sentidos) de Mad Men y American Horror Story.

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Ya sobre esa base, el guión tiene muchísimo respeto por la audiencia. No hay un químico radioactivo que le da superpoderes a Matt Murdock, tampoco una representación infrarroja de cómo pelea nuestro protagonista. Todo simplemente se da a entender. Llevo vistos cuatro capítulos. Puedo decirles que el segundo es hermoso. Tanto que con unos minutos más podría ser una excelente película. Todo transcurre en una noche. Carajo, es como un cómic de Daredevil. De los de Bendis y Maleev, claro.

 

francisco@bocadillo.mx | @masterq

 

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Francisco Trejo Corona

Francisco Trejo Corona

Todas-las-cosas-digital en La Jornada Aguascalientes. Editor de /AUTONOMÍA. || @masterq en Twitter

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