La leyenda de Los Plata y la plata en las campañas / Cocina Política – LJA Aguascalientes
26/09/2020


Cuenta la hidrocálida leyenda que en alguna ocasión en el tiempo vivieron en el mero corazón de la ciudad de Aguascalientes, en el Centro Histórico, cuatro hermanos dedicados al oficio de la panadería, a los que la voz popular denominó Los Plata.

Ahora que en el país entero, comenzaron las campañas electorales federales, concurrentes con nueve locales, y toda vez que en Agüitas elegiremos representantes para tres de las trescientas curules de mayoría en disputa; viene a mi mente la enorme cantidad de plata que costará la designación popular de los 300, más claro está, los 200 de representación proporcional.

Volviendo a la leyenda de Los Plata; dícese que eran cuatro hermanos, un varón y tres mujeres, que nunca se casaron, entregados como estaban, al oficio de la familia que era cocinar en su hornos el pan de cada día. Así que, en la campaña por los tres espacios federales, cabe distinguir que, como lo hubo en los hermanos Plata, habrá una composición paritaria a que obliga la Constitución Política Mexicana y la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, ya sea un varón y dos mujeres, o bien, dos mujeres y un varón; aunque ante la voluntad ciudadana no hay norma que valga en contra, y pudiera resultar que como resultado final de la elección, tengamos tres representantes del mismo sexo.

Se dice de Los Plata que siempre andaban “bien prendiditos”, pulcros y de un arreglo muy esmerado acorde a la época. Dicen que eran muy bien portados y amables, aunque siempre conservaban su distancia con la gente porque vivían temerosos de ser víctimas de la delincuencia atraída por su fortuna. Pues mire, usted, ¡Igualito que los candidatos y candidatas actuales! Salen al terreno de campaña luciendo su mejor sonrisa, su mejor arreglo personal y su mejor disposición para estrechar bien fuerte, cuanta mano se extienda hacia ellos. Sin embargo, también guardan su distancia, ya que los invade el temor a la férrea fiscalización que en este proceso llevará a cabo el Instituto Nacional Electoral de todo acto o evento de campaña, y también por el sinnúmero de “reporteros de celular” que aprovecharán el más mínimo gesto de irritación, cansancio, desvelo, coqueteo o sonrisa maliciosa en que sorprendan a la contendiente o al contendiente, para “subirla”, en lo que digo santo y amén, a las redes sociales para que se arme la de Dios es padre ¡Hágame usted el favor!

Dicen quienes cuentan esta leyenda, entre ellos mi añorada abuela Juana Casillas, que los hermanos en mención no disfrutaban de su plata, y que vivían de forma más bien modesta, de una manera que no correspondía al nivel de la fortuna poseída. Pues mire usted, apreciable lector, estimada lectora, en este proceso electoral 2015, poco importará que los postulantes hombres y mujeres posean mucha “plata”, ya que conforme a las renovadas reglas promulgadas con motivo de la Reforma Político Electoral 2014, ya no se pueden obsequiar utilitarios que no sean textiles, o sea que la época de los encendedores, plumas, vasos, tortilleros y los populares cilindros, quedó atrás. Tampoco se pueden obsequiar bienes o bien ofrecer servicios por parte de las y los contendientes, nada de despensas, colchas, láminas o lentes. Sobre estos últimos en especial, ofrezco como prueba de mi dicho la multa por casi 67 millones de pesos que el Tribunal Electoral Federal impuso al Partido Verde Ecologista de México; así que más vale a todos los obligados en el actual proceso electoral, darse cuenta que la reforma va en serio y guardarse el “morralito”, aunque tenga mucha plata… a menos que quieran ocupar su fortuna en el pago de multas, o de plano lograr la declaratoria de invalidez de su propia elección ¡Oiga, usted!

Finalmente, cuenta la leyenda que los hermanos Plata fallecieron uno a la vez, sin haber disfrutado del gran tesoro que reunieron en vida, el cual fue depositado en un cofre y enterrado en la casa de su propiedad, la que pasó a manos de un suertudo tercero, que al comprarla, adquirió también la fortuna de su vida; tal que le permitió trasladarse con su familia a una ciudad más grande y con mejores opciones de vida, dejando en el abandono aquella añeja casona ubicada en la hoy calle Venustiano Carranza donde aún rondan los espíritus de los cuatro hermanos en torno a su amada plata.

Podemos recomendar a los esforzados candidatos y animosas candidatas del PRI y del PAN, los principales contrincantes en Aguascalientes, que vayan con medida en esta contienda, pues los ciudadanos están cansados de las violentas campañas tradicionales y en una de esas los ciudadanos los abandonan y buscan mejores opciones electorales, dejando a sus frustrados espíritus vagar en torno al tesoro que no podrán alcanzar. Y colorín colorado, esto apenas ha comenzado.

¡Nos vemos en la próxima! Recuerde que en esta, su cocina, se come, se lee, se estudia y se conversa de todo, particularmente de política.

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