Opinión

Woody Allen para millenials / Bocadillo

Uno de los muchos temas que quería tocar en una columna de cultura pop (que es la forma fancy de decir que textos inconexos de cine y tele viven en un mismo outlet) era el cine de Woody Allen. Pero no como maestro cine de la uni, aquel que cree que amar las películas es irse a no-jetear a la muestra y poner imágenes de Méliès en su Facebook, junto a citas acerca de que el cine es un acto de fe. ¿Me falta ver mucho cine del chaparrito de los grandes lentes? Por supuesto y eso me encanta, ir descubriendo historias que desconocía, en especial de esos años serios luego de Interiors. A mí me tocó una especie de revival de Allen luego de Match Point, en la gira internacional del director. Como siempre, me interesan mucho los detalles fuera de set, siendo importante que al no encontrar financiamiento en Nueva York, la leyenda viviente halló patrocinio en las oficinas de turismo de las principales ciudades europeas.

giphy

Cosa rara, Allen conquistó a mi generación con una de sus películas serias. Pero qué solemne, realmente. De ahí, aprendes que “oh, tiene más películas que los años que llevo vivo” y te pasas a la obvia, Annie Hall. Yo la vi en una función gratuita de la Autónoma de Aguascalientes a los 17 años con unos [entonces] amigos. Me gustó pero no me encantó, cuando la amé fue a los 21. Igualmente, es clásico pasarte a Manhattan y decir “por Dios, qué hermosa toma la del puente”. No sé, son cintas que te pegan mucho a esas edad. Recuerdo que en los dos miles tempranos, Woody Allen más bien me sonaba a un malogrado regreso con avatares en Jason Biggs y Will Ferrell. Esas dos películas, las considero horrorosas y sin la estética tan padre que caracteriza al director. Insisto, uno como joven imberbe, se da cuenta como si fuera el gran descubrimiento que Allen por la edad busca actores con una sensibilidad parecida para interpretarlo a él mismo.

 

Se supone que Rebecca Hall en Vicky Cristina Barcelona sería su símil. No estoy tan seguro, pero sí es de mis películas favoritas. No sé, el Woody Allen que consumimos los millenials nos tiene chiqueados por lo hermoso de las ciudades elegidas para filmar desde su exilio de Nueva York. Como soy un cliché viviente, amé Midnight in Paris. No tanto To Rome With Love, me molesta mucho que no estén obviamente ligadas las historias (si es lo que estuvieran). Blue Jasmine es súper seria y hasta impactante. Los social justice warriors de Twitter dicen que es misógina y curiosamente resurgieron los rumores acerca un comportamiento sexual inapropiado del director durante su relación con Mia Farrow. ¿Podemos juzgar la obra independientemente del autor?

 

Magic in the moonlight puede verse algo perversa con dicho recordatorio. En realidad, cualquiera de sus películas que involucre a un hombre mayor seduciendo una jovenzuela sin el mayor problema. Pero, si sacamos la cabeza por la ventana, podemos ver que es una obsesión de la mayoría de guionistas y directores. Yo diría que incluso es una regla de las series de HBO, FX y AMC, con todo y la respiración agitada al quitarse la ropa en un pasillo para hacer una posición sexual irrealizable. El irresistible galán maduro (porque Matthew Weiner eligió a Jon Hamm de su avatar) puede con quien sea, incluso las morritas. Entonces, no es algo exclusivo de Woody Allen. Incluso está el primo retorcido de dicha tradición, que es acerca del Kevin James cualquier seduciendo a una modelo. No hago mención a Seth Rogen, porque al parecer el dadbod stoner es algo que prende a muchas damas. ¿Tenemos un problema con los autores de cine y tele gringa? Muy probablemente.

 

En una reseña de David Edelstein en Vulture/NYMag  leía con tristeza algo que nunca había sabido cómo expresar: las sensibilidades de Allen se quedaron en otros tiempos, así como sus referencias culturales. ¿Resulta importante? Las obras siguen siendo excelsas y mejor que lo que haría cualquier otro director. No sé, contrario a lo que puedan pensar de mí, me gusta esa realidad alternativa, en la que Scarlett, Blanchett, Baldwin o Hugh Jackman están sin tuitear, sin computadora y simplemente perdiéndose en un callejón en medio de problemas estúpidos. O fuertísimos (pobre de Emily Mortimer).

 

bocadillo.mx | @masterq

 

The Author

Francisco Trejo Corona

Francisco Trejo Corona

Todas-las-cosas-digital en La Jornada Aguascalientes. Editor de /AUTONOMÍA. || @masterq en Twitter

No Comment

¡Participa!