Cultura

Un director es el culpable de todo: Tim Meyer

  • Músico estadounidense ofrece charla a participantes del Festival de Jazz
  • La comunicación es básica para el desarrollo de un ensamble u orquesta de calidad  

Como parte del cierre de actividades del séptimo Festival de Jazz Aguascalientes, el maestro en  saxofón, flauta, clarinete, ensamble, improvisación y entrenamiento auditivo, Tim Meyer, ofreció una charla a los ensambles participantes en donde destacó la importancia que tiene la preparación del director en el éxito de una agrupación.

La primera etapa que debe hacer un director de orquesta/ensamble es canalizar a los integrantes, unirlos al mismo propósito para darles a entender sus ideas basadas en la visualización de lo que se planea hacer con el equipo. “Sin la visualización de la música no podemos comunicar ni convencer a los integrante del grupo de cómo mejorar su trabajo”, el cómo hacerlo (el proceso) corresponde al estilo de cada director.

Aunque muchos prefieren el estilo “dictador” donde no hay espacio para la democracia, hay otros extremadamente democráticos que caen en lo suave; en el caso de Meyer, dijo preferir  un poco de ambos donde inspira a los integrantes desde lo positivo con la consistencia y rigidez de la disciplina.



“Primero intento ser de lo más democrático y luego si veo que no captan lo que digo, ahí entra la exigencia y me convierto en un dictador”, el objetivo de cualquier estilo es hacerle saber -y comprender- que lo que hacen no llega al nivel de su máxima capacidad (en su caso) y que se requiere de mayor fuerza y dedicación musical.

El jazz es una música que lleva tanto tiempo, incluso más de un siglo, con cierto elementos del lenguaje que siguen igual; desde la perspectiva de este multifacético músico estadounidense, lo que se ha hecho es añadir otros elementos de culturas variadas, por lo que uno de los trabajos del director es saber de qué estilo son cada elemento y explicarlos detalladamente, para lograr la creación de un nuevo sabor y color distinto al clásico, pero con el conocimiento de lo que se está haciendo. “Si el director llega mal preparado al escenario, sin una visión clara de los elementos, no puede transmitir con esa consistencia y en tanto, no consigue ese éxito esperado”.

Para Meyer, la música tiene que contar con dinamismo en los estilos pero articulados con un fin: “Para esas cosas el director tiene que ser consciente cuando le falta expresión, estilo y fuerza al grupo”, ahí es cuando el director debe convertirse en un “dictador”, retomar la explicación minuciosa de los estilos y visualización de la meta, dejar tareas constantes para lograr un avance destacable: “No todo se puede hacer en un ensayo o en una clase, tanto alumnos como músicos profesionales nunca debemos parar de estudiar y ser autodidactas”.  Enseñarles que no todo debe ser extraído de un director sino también de su propia búsqueda, de escuchar todo tipo de estilos, observar cientos de músicos, no para imitarlos sino para encontrar más elementos a los cuales adaptar al estilo propio del ensamble/orquesta.

“Hay que llegar al punto máximo de la capacidad de los integrantes del grupo, nunca decirles: sí está más o menos, sigue así; porque nunca lograremos sacar adelante a ese ensamble”. Puntualizó que el enemigo del progreso es la conformidad, el que un director/maestro se satisfaga sólo por “pequeñas mejoras en más de seis meses”; la responsabilidad de un director es lograr que todo el ensamble entregue su máxima capacidad, todo su potencial musical en cada ensayo.

“Cuando esto no pasa debes darte un stop y preguntarte qué es lo que haces mal, qué debes hacer para mejorar”, al tener un cargo como este no puede dejarse la responsabilidad o la culpa a un tercero, el trabajo del director es mejorar al grupo y si esto no sucede entonces es el director quien falló: “Aunque se escuche feo así es, si nosotros somos más inspiradores podemos obligar a los integrantes a elevar su capacidad”.

Aunque se tenga un director estilo dictador, la comunicación es básica en un ensamble/orquesta; desde su experiencia, el comunicar esa visión hace que todos tengan una misma línea de trabajo, el mismo concepto de visión para llegar a la misma meta.

 

The Author

Itzel Acero

Itzel Acero

No Comment

¡Participa!