El embarazo adolescente en Aguascalientes / Un cuarto propio - LJA Aguascalientes
30/11/2021

 

Una de las políticas sociales de urgencia que ha presentado el Gobierno Federal del presidente Enrique Peña Nieto es la de prevenir y atender el embarazo adolescente. En estos meses a lo largo de nuestro país, distintas organizaciones e instituciones llevan a cabo esfuerzos en los temas de prevención del embarazo, educación sexual y reproductiva.

Por un lado podemos mirar esfuerzos serios, comprometidos y que responden a experiencia adquirida durante varias décadas de las organizaciones civiles ante el tema de la prevención y la educación sexual, por otro la estrategia de gobierno escrita y proyectada desde el ámbito de la burocracia, desde el presupuesto base cero y la falta absoluta de conocimientos de quienes operan el programa federal complican la posibilidad de resultados favorables en el tema. Operar programas sin recursos, hacer el doble o triple con lo mismo por la carencia de una política verdadera con rostro social.

Es lamentable que en la implementación de este programa aún nos encontremos con personal de distintos gobiernos desensibilizado, lleno de prejuicios hacia las adolescentes y la sexualidad tanto que resulta peligroso poner la política pública en manos de personas con tantas carencias respecto al tema.

Y así se pasan de las buenas intenciones del Gobierno Federal al desastre de política pública social que priva en el territorio mexicano. ¿Y Aguascalientes?

Efectivamente, estimadas lectoras y lectores, no estamos en un caso especial y mucho menos somos la excepción al desastre que hay respecto a esta necesidad en la sociedad. El año pasado en el 2014 se llevó a cabo la implementación del Modelo de Atención Integral para Madres Adolescentes (Maima) con recursos del Pronapred que es el programa nacional para prevenir la delincuencia y el delito, en esa ocasión la instancia encargada de implementar el proyecto fue el Instituto Aguascalentense de la Mujer, quien dio inicio y encaminó el ejercicio de los recursos a un buen número de adolescentes y desde luego buscó responder junto con la expertise de las organizaciones sociales al tema de la prevención del embarazo y a la atención integral de las menores que ya son madres. Prevenir un segundo, tercero o cuarto embarazo no deseado, al igual que prevenir el embarazo entre las adolescentes, generar redes de apoyo y dar la atención en distintos ámbitos fueron encaminando el proyecto piloto que de forma paralela se realizaba en otros cinco estados de la República.

Sin embargo, para este año, por decisión del Gobierno del Estado se cambió la estrategia y ahora los recursos son operados desde la Casa del Adolescente que como casi toda política social del estado es manejada por el DIF estatal. Lo peor de esta decisión es que el interés que despierta el Maima no es tanto por el trabajo que propone, insisto, desde una estrategia generada por la experiencia de las organizaciones sociales dedicadas a la educación sexual, sino por los recursos a los que se acceden para operar el modelo de atención. Lo triste viene cuando miramos que el propio DIF no logra avanzar en la atención y prevención de un problema grave que se vive en Aguascalientes y para muestra un botón.

A finales del mes de septiembre, la responsable del programa de prevención del embarazo del DIF Esther Enríquez González daba a conocer que en un recorrido por la colonia Insurgentes se había tenido conocimiento sobre el caso de una niña de 10 años de edad embarazada, su declaración fue la siguiente: es preocupante que cada vez las mujeres se embaracen a menor edad, pues además de no estar preparadas y de que esto cambia totalmente su vida, también arriesgan su salud. También declaró que se les estaba dando el apoyo a la menor y a su familia para salir adelante con esta situación.

No dudo la buena intención de quien dirige el programa, pero no es acertado pensar que lo preocupante es que las mujeres se embaracen a tan temprana edad, porque no es una decisión tomada por las menores, porque, como ya lo sabemos, hay una ley que penaliza la violación, el abuso y el estupro, y esa ley muy pero muy pocas veces se toca en el estado, porque ese embarazo de una niña de 10 años no es una decisión libre y consciente de la niña, es altamente probable que sea un acto de abuso sexual que una vez más las autoridades como el DIF o la Procuraduría “omiten” hablar, tocar al menos el tema de la severa realidad que viven las niñas y adolescentes en nuestro estado, la naturalización de la violencia sexual y la complicidad social e institucional cada vez deja en un mayor espectro de indefensión a las mujeres de 10 a 19 años de edad.

Lo peor es que nadie fuera del gobierno evalúa este tipo de políticas públicas, es tramposamente el mismo Gobierno del Estado quien da a conocer sus cifras y datos complacientes en el tema; pero la realidad, en lo concreto, el caso de esta niña es el caso de cientos de adolescentes que no tienen acceso ni a la atención ni a la prevención, ya ni qué decir del acceso a la justicia para encarcelar a los abusadores y violadores que el mismo sistema protege en nombre de la familia, la moral y las buenas costumbres.


En la política del Gobierno del Estado y del mismo municipio de Aguascalientes, en el panorama de acciones, nadie quiere hacer nada, se crean así los programas y estrategias sin dientes, lo único que hacen es ir tras los recursos para decir que hacen pero realmente y haciendo memoria ¿usted ha visto o escuchado algún comercial, algún cartel que busque prevenir el embarazo adolescente? Yo tampoco, y me pregunto, cómo pueden hacer una política pública desde el silencio.

Realmente quisiéramos ver una campaña del DIF estatal o del gobierno municipal así de efectiva como la que se hace en la lucha contra el cáncer, algo dirigido a esos cientos y cientos de madres adolescentes, algo que responda a los millones que se destina en su nombre a su problemática que rompa la complicidad institucional que mantiene a las adolescentes en una de las mayores expresiones de la violencia, la sexual.

Algo que verdaderamente dé respuesta y ponga fin al abuso sistemático y que deje de responsabilizarlas mientras a los abusadores se les sigue protegiendo con el silencio y beneficiando con programas sin dientes para encarcelarlos.

 

[email protected]

@Chuytinoco

 


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