Ven paridad, llega ya / Yolanda Franco Durán en LJA - LJA Aguascalientes
21/01/2022

Por Yolanda Franco Durán

La igualdad y la equidad no tienen el mismo significado, ni cuota y paridad son equivalentes: equidad significa proporcionalidad y hace exigible la cuota; la igualdad formal, es la paridad.

Desde el 5 de diciembre de 2013, cuando la Cámara de Diputados aprobó en lo general y con amplio consenso del 81 por ciento, el dictamen de reforma constitucional en materia político electoral que se promulgó el 10 de febrero del 2014, hasta el día de hoy en lo que se refiere a la paridad sustantiva, han acontecido hechos que están transformado el sentido de igualdad entre los géneros.

Me explico, uno de los aspectos de mayor relevancia para las mujeres en esta reforma fue la iniciativa de decreto que eleva a rango constitucional el principio de paridad política. A partir de esta decisión histórica, sólo equiparable a la conquista del derecho al sufragio femenino hace 62 años, México se suma a un total de 10 países en el ámbito internacional que ya contemplan el principio de igualdad sustantiva y efectiva en sus textos constitucionales y en sus leyes electorales. Esto no es un asunto menor y cabe destacar que no es una acción afirmativa más, no es temporal, no es una cuota; la paridad es el reconocimiento explícito de que hombres y mujeres tienen la misma capacidad y derecho para representar los intereses de la nación. El principio de paridad forma parte del bloque constitucional que tutela los derechos humanos, es la consecución del artículo primero constitucional, el principio pro-persona aplicado en forma amplia.

Hoy entonces, la postulación de mujeres en el 50% de las candidaturas a los cargos de elección popular para diputaciones por ambos principios y para ayuntamientos de manera horizontal y vertical es una realidad que ya dió sus primeros frutos a partir de la elección de junio de este año en estados como Jalisco en donde la Cámara de Diputados eleva la presencia femenina de 23% durante la LX legislatura, a 41% en la actual LXI; el caso más exitoso hasta el momento es el del estado de Querétaro donde el principio alcanza la paridad total y la rebaza al quedar la representación femenina sobre el 52% en el Congreso.

Hasta aquí parece que el principio está funcionando y las mujeres cada elección ganamos una mayor cantidad de espacios públicos con lo que se finca un piso mínimo de representación femenina en los congresos y cabildos, visibilizando las preocupaciones y actividades de este sector poblacional. Eso es básicamente lo que la igualdad entre los géneros en esta materia pretende; cada género tiene intereses y preocupaciones distintas que deben ser atendidas mediante agendas legislativas que generen políticas públicas, de ahí la importancia que más mujeres participemos en la vida política nacional, estatal y municipal.

Sin embargo, el tema se está polarizando y es que derivado de la sentencia SUP-RAP-694/2015 se determinó que en las elecciones extraordinarias (léase caso Distrito 01 de nuestro estado), se deberá garantizar el principio de paridad de género postulando los partidos políticos, igual número de mujeres respecto a las propuestas durante la elección ordinaria. Hasta aquí todo bien, sin embargo, el 30 de octubre pasado el Consejo General del INE aprobó como criterios generales a seguir durante esta elección extraordinaria, lo que a decir del Consejero Electoral Nacional Javier Santiago Castillo constituye un exceso; se trata de la obligación de que en el caso de los partidos políticos que vayan en coalición (para Aguascalientes PAN-PANAL y PRI-PVEM), se deben registrar fórmulas de género femenino.

En este sentido, los criterios aprobados por el Consejo General contradicen la libre autodeterminación de los partidos para elegir a quienes compitan políticamente representándolos, cooptan el derecho de los candidatos varones a participar en igualdad durante el proceso de selección de cada coalición partidaria y constituyen un atentado contra la igualdad de género en las postulaciones, pues relega a uno de los géneros para favorecer al otro sin una justificación suficiente y es que, es importante puntualizar que la paridad constitucional sí es la herramienta que tenemos las mujeres para exigir se nos incluya en igualdad de condiciones frente a los hombres en la competencia por el puesto público pero, esto no garantiza que se gane el espacio.

Forzar la paridad de género vulnera el principio de igualdad de condiciones en la competencia pública sea cual sea el género más beneficiado. Es por ello importante la reflexión sobre a dónde estamos yendo en el tema y qué es lo que se quiere privilegiar y por qué.

Para el caso de las postulaciones de mujeres por los partidos políticos en nuestro estado durante el Proceso Electoral Local 2015-2016, en el Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Aguascalientes estaremos atentos a los criterios, disposiciones, lineamientos, sentencias y jurisprudencias que del tema deriven dando cumplimiento a lo que se mandate, siempre atentos de salvaguardar los principios constitucionales que nos rigen.


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