De mozalbetes y cosas peores / De imágenes y textos - LJA Aguascalientes
22/05/2022

Querido lector, México es un país de mozalbetes, bueno pero para empezar, ¿qué es un mozalbete? Porque déjeme decirle que si a uno le dicen esa palabrota se ofende hasta los más profundo de su ser, saca el pañuelo, abofetea a quien se lo dijo y reta a un duelo de muerte. Hay mozalbetes en la política, en la iniciativa privada, en la burocracia, en el deporte, en la educación, en la farándula, bueno hasta en la policía de tránsito; en todos lados supongo yo.

Pues verá, para no verme inculto y meter la pata, me dispuse a buscar el significado de la palabra en cuestión y no caer en la hermenéutica barata cual mozalbete docente.

Mozalbete s. m. Chico joven o adolescente. (según Diccionario Larousse) ya sabe, el que todos tenemos en casa.

Mozalbete m. Mozo de pocos años, mocito o mozuelo. (según Diccionario Larousse pero en línea) Hasta tierno se escucha no.

Entonces, hasta ahí vamos bien, sería un piropo para don Martín decirle mozalbete, más ahora que está siguiendo los pasos del Peje, es decir caería en la categoría de peje-mozalbete, y sería un halago claro está. Otro ejemplo puede ser el de don Gabriel, otro piropo callejero el gritarle adiós mozalbete independiente, lo ve, no tiene nada de malo, al contrario es un halago, se están refiriendo a ellos como mozuelos, jóvenes, que aunque ya recorridos se pueden sentir así, es como padecer del síndrome de Peter Pan.

En fin, después de tomar sin permiso a estos dos personajes para ejemplificar mi frase del día, seguí con mi tarea de saber por qué mozalbete puede ser ofensivo, busqué y busqué y di con los sinónimos de tal sustantivo masculino, y qué cree, querido lector, fue ahí donde la cosa cambió, según el Diccionario Manual de Sinónimos y Antónimos de la Lengua Española Vox de Larousse, los sinónimos son: jovenzuelo (ese todavía pasa), presumido, gomoso (se imagina que le digan a usted que es muy gomoso), pisaverde (primero pensé que era algo como previo a rabo verde pero no), lechuguino (muy vegetal) petimetre (ni idea), currutaco (ese está fuerte) y por último mozalbillo.

Qué cosas no cree, tan bien que iba eso de que le dijeran a uno que es un mozalbete, y de pronto caigo en la cuenta que realmente quieren decir cosas feas, presumido, prepotente, pero lechuguino…

Esa misma fuente, la del Larousse dice que “se aplica a la persona joven que presume de madurez y que para hacerlo se viste con excesiva elegancia y se comporta afectadamente”.

No le digo, entonces quien lanza la frase “mozalbete” es un verdadero erudito y conocedor de los sinónimos, bueno, de todos modos de mis dos especímenes de los párrafos anteriores a ninguno le aplica, esos dos dones ya están recorridos. Aplica por ejemplo a uno que otro joven estudiante de esos que se topa uno en las aulas, sobre todo en los primeros cuatrimestres de las licenciaturas, ya sabe, conocedores de la materia, del mundo, con mayor expertis que los catedráticos, carismáticos y hasta de buen ver según ellos, qué cosas, mi lechuguino ideal, le tomaré una foto para que lo conozca. O que tal el miembro más joven de su equipo de trabajo, con toda la experiencia del mundo, el saber por delante y la experiencia de un hombre de 50 en un acta de nacimiento de 23, esos son geniales, también tengo un lechuguino ideal, también le tomare una foto.


Eso quiere decir entonces que México está lleno de lechuguinos no de mozalbetes. Perfecto, una vez aclarado el punto, entiendo con claridad, ahora sí puedo decir que mi amigo Perico Reyes no es un mozalbete ni lechuguino, aunque la sociedad lo tache con esos adjetivos. Que la fama lo persiga no es culpa de él, que haya tenido una diputada federal como novia tampoco lo hace mozalbete, para empezar, ya casi le llega a los treinta, o por lo menos eso parece, ya no es un chico joven adolescente; nada más porque los dedos de su mano se entumieron, pero por una extraña razón el dedo medio quedo erguido y un oficial de tránsito, tal vez no-mozalbete se sintió ofendido, sólo por eso, querido lector, se armó un mozalbetazo en el bajo mundo de las denuncias y las multas, arguende mediático por la novia con fuero, ¿acaso mozalbeta? No lo sé, memes y demás golpes distractores para hacernos olvidar.

México es un país de lechuguinos y lechuguinas, no me diga que no, es como sinónimo del recién acuñado término las ladys, es lo mismo, la lady del Senado, la de Polanco, la de la Roma y todas las que acapararon la atención de nuestros excelentes medios electrónicos.

Afortunadamente, acá en la tierra de la gente buena, en este proceso electoral al parecer no tendremos a ninguna y ningún vegetal pariente de las lechugas; todos con amplia experiencia en la política, en la burocracia, en la iniciativa privada, con edad suficiente para saber qué hacer con 14 millones 637 mil 507.68 pesos, hablamos de los azules, los de don Martín, a los de doña Lorena les tocan 15 millones, 660 mil 488.20 pesos, a los señores del sol azteca, cuatro millones 267 mil, 050.53 pesos, a los del Peje un millón 204 mil 686.08 pesos. Se imagina usted, qué despilfarro de dinero, no perdón que buena tajada para cada uno de los partidos políticos, y uno sufriendo para pagar colegiaturas, qué se hace con más de 14 millones, se compran hasta votos y se pagan deudas añejas. Cuanta disparidad entre los sectores de la sociedad, mi voto lo tendría aquel veterano mozalbete que donará su presupuesto de campaña para solucionar problemas sociales y ayudar verdaderamente a la gente.
[email protected] | @ericazocar


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