Esfera PúblicaOpinión

ESFERA PÚBLICA: Y en el Vaticano lo saben, ¡lo saben!

LEE LA RESPUESTA DE JESÚS MEDINA OLIVARES

La cada vez mayor aberración de los ciudadanos hacia los partidos políticos y el puñado de camarillas que los manejan se empieza a hacer visible a partir de un par de años para acá. Los votantes manifiestan su hartazgo ante la insensibilidad de los políticos por los problemas sociales y la desmesurada ambición de poder y dinero que en el día a día aparecen como escándalos de corrupción que solamente se contabilizan como otro y otro caso de impunidad.

La visita de Jorge Mario Bergoglio a nuestro país que dio alegría a miles de católicos mexicanos no sólo la sintieron las arcas públicas de los mexicanos al tener gastos de 39 mil pesos por minuto, según el sitio SDPnoticias (http://goo.gl/ppz4Dj); también la sintieron los políticos (bueno, ¿realmente la sintieron?) al pronunciar algunas frases como las que a continuación se enlistan:

“La falta de oportunidades de estudio y de trabajo sostenible y redituable que les permita proyectarse genera en tantos casos situaciones de pobreza y marginación, y esto es el mejor caldo de cultivo para que caigan en el círculo del narcotráfico y de la violencia. Es un lujo que hoy no nos podemos dar. No se puede dejar solo y abandonado el presente y el futuro de México.”

“¿Qué quiere dejar México a sus hijos, una memoria de explotación, de salarios insuficientes, de acoso laboral o de tráfico de trabajo-esclavo, o quiere dejarles la cultura de la memoria del trabajo digno, de techo decoroso y de la tierra para trabajar? (…) ¿Qué atmósfera van a respirar, un aire viciado por la corrupción, la violencia, la inseguridad y desconfianza o, por el contrario, un aire capaz de generar alternativas, renovación o cambio?”

“Quiero invitarlos a soñar con un México donde los papás puedan tener tiempo para jugar con sus hijos (…) Los invito a soñar el México que sus hijos se merecen, un México donde no haya personas de primera, segunda o cuarta, sino el México que sabe reconocer en el otro la dignidad de hijo de Dios.”

“Las cárceles son un síntoma de cómo estamos en la sociedad, en muchos casos de silencios, de omisiones que han provocado una cultura del descarte, de una cultura que ha dejado de apostar por la vida, de una sociedad que poco a poco ha ido abandonando a sus hijos.”


Contesta esta encuesta sobre la corrupción en Aguascalientes y gana una tarjeta de regalo de Amazon


En su homilía del domingo, Bergoglio habló en Ecatepec sobre tres tentaciones que enfrentan los cristianos y “que buscan degradar y degradarnos” y que hace suponer que todos los políticos son cristianos y que viven día a día la tentación:

“Primera: la riqueza, adueñándonos de bienes que han sido dados para todos y utilizándolos tan solo para mí o «para los míos». Es tener el «pan» a base del sudor del otro, o hasta de su propia vida. Esa riqueza que es el pan con sabor a dolor, a amargura, a sufrimiento. En una familia o en una sociedad corrupta ese es el pan que se le da de comer a los propios hijos.

“Segunda tentación: la vanidad, esa búsqueda de prestigio en base a la descalificación continua y constante de los que «no son como uno». La búsqueda exacerbada de esos cinco minutos de fama que no perdona la «fama» de los demás, «haciendo leña del árbol caído».

“La tercera tentación, la peor, la del orgullo, o sea, ponerse en un plano de superioridad del tipo que fuese, sintiendo que no se comparte la «común vida de los mortales», y que reza todos los días: «Gracias te doy, señor, porque no me has hecho como ellos»”.

Hipocresía. Pero como bien se dijo por los propios curas la visita era para repartir amor entre los fieles no para arreglar los problemas, tanta razón tenían que incluso el obispo de Roma reconoció que eran tantos los grupos vulnerados que era imposible reunirse con todos, sin embargo sí pudo reunirse con la clase política que lo recibieron con lujo y no en chozas o en casas de madera y de cartón en las que viven muchísimos mexicanos.

¿Qué nos puede quedar como moraleja de la visita papal a México? Bueno, primero, que como siempre los mexicanos somos tan malinchistas que ponemos más atención a lo que dicen los extranjeros que lo que vemos le ocurre al compatriota. Que lo que nos dicen los curas siempre es un “mal de muchos, consuelo de  tontos” y sólo oímos pero no reaccionamos ante lo que nos agrede. Que ese silencio nos hace cómplices de quienes nos laceran como sociedad. Que la solución no son los políticos de siempre acostumbrados a la vida de reyes, no importándoles la vida de carencias de los millones que se las pagan. Que en México los partidos políticos son, al igual que los penales, nidos de corrupción, deshonestidad, crimen y la lucha voraz por el poder para servirse a ellos mismos.

@aguileralespron



The Author

Fernando Aguilera Lespron

Fernando Aguilera Lespron

1 Comment

  1. José Chavira Carrasco
    23/02/2016 at 11:19 — Responder

    Magnífico artículo.
    Con verdades que laceran a nuestro sistema político canceroso, hediondo, corrupto, hipócrita, . . .

¡Participa!