Política

Mujeres, marginadas del término ciudadanía

  • No todas las mujeres en la política están comprometidas con las mujeres
  • Necesario, resignificar el concepto de poder: Consuelo Meza Márquez

 

A pesar de las nuevas disposiciones legales que se tomaron con la Reforma Político Electoral del 2014 con la obligatoriedad de la paridad de género en las fórmulas electorales de los partidos, desde el punto de vista sociológico, las mujeres siguen estando marginadas del término ciudadanía con todos los derechos y obligaciones que esto conlleva, así lo subrayó la investigadora del departamento de Sociología y Antropología de la Universidad Autónoma de Aguascalientes (UAA), Consuelo Meza Márquez.

La mayor parte de las mujeres son marginadas del concepto de ciudadanía, este concepto se originó en la Revolución Francesa con las garantías de libertad, igualdad y fraternidad, consideradas sólo para los varones y no para las mujeres, no se consideraba un concepto neutro.



–¿Abona la paridad de género obligatoria?

–Es una acción afirmativa en el sentido de favorecer el desarrollo personal, es una discriminación positiva en relación con los varones porque puede que haya varones más calificados que las mujeres, sin embargo esta acción afirmativa tiende a ir aparejando las condiciones. Si las mujeres a lo largo de la historia han estado marginadas de la acción política, del poder en general y de la toma de decisiones, hay que favorecer para ir emparejando el asunto de tal manera que se llegue a la igualdad de circunstancias sin la necesidad de establecer estas legislaciones.

–A pesar de tener mujeres en puestos políticos, poco se ha avanzado en políticas públicas efectivas para el género femenino.

–Hay que cuestionar hasta qué punto las mujeres han adquirido la práctica política de tal forma que ya no son títeres en manos del partido o los maridos que muchas veces están en el partido. Ha sido un aprendizaje, muchas de las mujeres que llevan muchos años en la política sí han sido muy manipuladas por los fines del partido y no ha habido una agenda propia y comprometida con las mujeres, esto se está modificando poco a poco, sí hemos tenido cambios cualitativamente importantes. A lo mejor la mujer política tiene acceso a esto pero no se comparte con otras mujeres, no hay voluntad para el empoderamiento de otras mujeres. Que haya mujeres en la política no implica que se tenga compromiso con las mujeres, es suficiente para entrar en la cuota, pero se necesitan mujeres comprometidas con otras mujeres, eso es lo difícil. Son mujeres que siguen en línea.

–¿Es el proceso de masculinización de la mujer en la política?

–Han aprendido a hacer política de la manera que hacen política los varones, están colocadas en posiciones donde no son ellas las que toman las decisiones y cuando están en los congresos locales se les coloca en comisiones que se supone que tienen que ver con las mujeres pero poco se hace. Se necesita voluntad política para realmente incorporar la perspectiva de género y la transversalidad en las diferentes actividades de la sociedad. Una mirada de género con el deseo de participar en una revolución simbólica para transformar a la ciudadanía para que las mujeres tengan acceso a la educación, a la salud, a la no violencia de género, la no violencia doméstica, a la política. Las mujeres deben tener la capacidad para negociar propuestas que impliquen cambios que lleven a una verdadera equidad a las mujeres, pero son contadas las mujeres que realmente están comprometidas, muchas lo tienen en el nivel de discurso pero no son poseedoras de una ética feminista, el feminismo es un movimiento filosófico, político, y es una ética feminista, si esto no se tiene para ir resignificando a conceptos como poder, democracia o ciudadanía; las cosas van a seguir iguales. Y no sólo comprometidas con las mujeres, sino con todos aquellos grupos vulnerables que han estado marginados del poder; las mujeres, la gente sin recursos, las personas mayores, los niños, los indígenas.

–Las mujeres siguen en desventaja en todos los ámbitos; culturales, políticos y económicos, a pesar de que los gobiernos pretendan mostrar lo opuesto.

–Cuando se habla de desarrollo pleno de las mujeres se habla de libertad, para establecer metas y los fines para alcanzarlas. La palabra empoderamiento está muy utilizada, pero ese proceso a través del cual las mujeres vamos adquiriendo los bienes simbólicos y materiales de una sociedad. Los simbólicos son como la educación, o una nueva manera de vivir y expresar, construir el concepto de ciudadanía para las mujeres porque tal como está ahora es un concepto vacío. Cuando se habla de bienes materiales se habla del recurso dinero, favorecer el proceso en el que las mujeres nos vayamos haciendo dueñas de estos recursos y que se comparta con otras. Dicen que prácticamente todas las instituciones en el estado trabajan con perspectiva de género pero en realidad no lo tienen, consideran que tener mujeres en ciertos puestos es igualdad, o que les ayuden a poner el garrafón de agua, pero cuando se trata de ir avanzando o posicionándose ya no hay igualdad, no ha habido cambios en ese sentido.

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Mónica Cerbón

Mónica Cerbón

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