Esfera Pública

Generar certidumbre política y electoral

 

 

El cómputo final dado por el Consejo General del Instituto Estatal Electoral en Aguascalientes dio como ganador a Martín Orozco Sandoval con 203 mil 417 votos contra 189 mil 852 de la candidata de la Coalición grande y para todos integrada por los partidos PRI, PT, PVEM y Nueva Alianza, Lorena Martínez. Una diferencia de trece mil 565 votos que representa el 3.01 por ciento. La sola diferencia entre primer y segundo lugar es mayor a lo obtenido por los votos nulos, o lo que obtuvo Gabriel Arellano como candidato independiente, o lo que obtuvo el Partido Encuentro Social, o el Partido del Trabajo y casi igual a lo que obtuvo Morena. La ley establece que con el tres por ciento de los partidos políticos tienen derecho a las prerrogativas y recursos, además de ser considerado para el reparto de los cargos de representación proporcional. Esto lo describo para quien quiera desestimar o minimizar el número de votos de la diferencia entre uno y otro.

El pasado 14 de julio, el Consejo General del INE desechó la impugnación presentada por el PRI en contra de Martín Orozco Sandoval por rebase de topes de campaña. Es importante considerar dos aspectos importantes: primero, la calificación de la elección no le da la resolución, ésta se dará cuando se agoten las instancias judiciales cuando el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación resuelva sobre los documentos presentados en contra de los resultados en Aguascalientes; segundo, las tesis centrales para pedir la anulación de la elección básicamente son dos el rebase de topes de campaña y la intervención del clero.

Jurídica y legalmente la intervención del clero en la elección es casi imposible de sustentar, relacionar dos o tres videos en cuanto a tiempo, espacio y contexto, además de que fue una práctica repetitiva, y generalizada es difícil. Sin considerar que en toda la campaña nunca se denunció el hecho, sólo hasta que se vio que el resultado les fue adverso cuando se acusó a los ciudadanos de que no tuvieron la entereza de votar por sí mismo, sino que fueron presionados y cooptados por ministros religiosos y que ellos aprovechando su “inmadurez cívica” decidieron por quien tenían que votar. Nos dicen que esos que estaban formados juntos a nosotros para votar, su civilidad no era por cumplir una tarea democrática, sino que, como autómatas, estaban cumpliendo órdenes clericales.

Lo que podía tener mayor sustento es el rebase de topes de campaña, a lo que cobra relevancia la resolución del INE, el principal soporte del argumento de rebase de topes de campaña fue la documental, consistente en el Análisis de Valor de Mercado de las Contraprestaciones pagadas por los bienes y servicios, expedido por el corredor público No. 65 del D.F., Alfredo Trujillo Betanzos, actuando en su carácter de perito valuador facultado por la Ley de Correduría Pública y el Reglamento de la Ley Federal de Correduría Pública. Dos detalles importantes no anexaron la documentación que acredite el carácter del perito, ni su la Habilitación de Corredor Público, ni el listado de Corredores Públicos, a los que hace alusión, como tampoco se adjuntó la copia fotostática de la cédula de Maestro en valuación inmobiliaria e industria. “Pequeño” detalle que la autoridad no pasa desapercibido, pero ese no es el principal argumento para desechar dicho documento. El Consejo General del INE exhibe las carencias de la denuncia el siguiente párrafo lo sintetiza “En esa tesitura se advierte que el quejoso intentó sorprender a esta autoridad, proporcionando información inverosímil, pretendiendo que se cuantificarán al denunciado gastos dobles o bien inexistentes, lo que devino en un gasto de recursos humanos y materiales de la autoridad, distrayendo la atención de los casos serios que esta autoridad en el ámbito de sus atribuciones debe conocer”.

Lo anterior lo traigo a colación por la tentación de algunos personajes de estirar y tensar la liga lo más que se pueda con la idea de crear incertidumbre, y seamos sinceros, la incertidumbre no ayuda en estos momentos al país y al estado. Soy ferviente defensor de que los resultados electorales tienen que tener certeza, así lo manifesté en 2006 con el fraude en contra de Andrés Manuel, pero también hay que ser serios y generar pruebas que demuestren lo que uno dice, recuerdo que en 2012 se llegó al extremo de aportar gallinas y becerros como parte de las pruebas, algo que no sólo queda en lo chusco sino que resta seriedad un instituto político.

Por lo que sustentar una impugnación en argumentos endebles, no contribuye a la estabilidad y sólo genera incertidumbre. Además que el ánimo de la población está en que repetir un proceso electoral es costoso y oneroso, por lo que resultaría políticamente desgastante para quien impugnó.

Lo que sí creo es que se tiene que cambiar y adecuar algunas reglas en materia electoral, dado el aprendizaje de la pasada contienda, y que hoy sorprendentemente nadie habla. Pongo a consideración las siguientes.

  1. a) Las precampañas. Todos empiezan cuando quieren y no cuando la ley lo dice. La realidad es que tenemos personajes en campaña permanente, utilizando recursos y equipo de sus cargos públicos, todo disfrazado de informes o actividades en “personales” en horas no laborales para un funcionario público. Esto no sólo genera inequidad en una contienda, sino también incrementa el hastío por parte del ciudadano y el desprestigio a la clase política. En verdad, ¿cuándo vamos a ver que se le niegue el registro a alguien por no sujetarse a los tiempos de precampaña? Ese día, los demás pensarán dos veces.
  2. b) Recursos para independientes. Existe una desproporcionada inequidad en la contienda tanto de recursos económicos como asignación de espacios en radio y tv; vimos algunos candidatos que realizaron su campaña casi de manera heroica, apostándole a la aportación voluntaria de amigos, familiares y simpatizantes a sus campaña, y que de una manera, hasta cierto punto romántica, dieron la batalla a las grandes maquinarias partidistas y el despilfarro de nuestros impuestos. Aun así, se dieron agradables sorpresas, el caso de Cosió y el nada despreciable porcentaje obtenido en la capital, da para pensar que esta figura en mejores condiciones puede ser pieza clave en la constante construcción de nuestra democracia y una opción real para la ciudadanía.
  3. c) La campaña en redes sociales. Ahí fue el campo de batalla para las más denigrantes y condenables guerras de lodo y las autoridades electorales como el chinito, “sólo milando”. Los post de propuestas de uno u otro candidato desaparecieron, fueron sustituidas por filtraciones, montajes y los llamados memes (imágenes burlescas), ofensivas y denigrantes de uno u otro candidato, reconozco que al principio algunas me resultaban ingeniosas, pero tal cantidad y el elevado nivel (llegando a lo grotesco) me hizo reflexionar en lo que se está convirtiendo la campaña en ese mundillo del Facebook. Aquella frase del ventilador y el estiércol puede ser una analogía, el ventilador son las redes sociales y el estiércol son los memes, audios y videos que se esparcen y manchan todas las cuentas. Se tiene que encontrar la manera para evitar este tipo de campañas, que desde el cobarde anonimato se agrede, ofende, humilla y desprestigia y al día de hoy no pasa nada.

 

  1. d) Encuestas de salida y El PREP, En el transcurso de la campaña vimos desde cifras exageradas, publicadas por empresas de renombre y en diarios nacionales. Lo grotesco fue el mismo día de la elección, cuando un periódico nacional publicó un resultado fuera de toda realidad. Las encuestas de salida que dan sus alocados números y candidatos que se dicen ganadores al final de la jornada sólo generan incertidumbre y polarización. Tenemos que establecer que hasta determinado porcentaje del PREP computado y ante una cierta distancia entre uno y otro candidato se puedan emitir juicios de ganadores y perdedores, para así no generar una incertidumbre que nada contribuye a los procesos legales establecidos.

Generar certidumbre política y electoral está en la contribución de todos los actores, en los diputados que tienen que perfeccionar la ley, y tomar conocimiento de lo ocurrido en las campañas, pero también de los contendientes, si algún candidato cree que no se respetó la voluntad ciudadana tiene el derecho de impugnar el resultado, pero que esta impugnación tenga un sustento legal y jurídico, y que no se base en la frivolidad de los supuestos, pero también los medios de comunicación tienen la responsabilidad de informar a su audiencia que es noticia y que son editoriales, o noticias editorializadas, ya que el abuso puede llegar a lo que algunos llaman periodismo militante.

Una democracia sana está basada en la certidumbre y la estabilidad.

@noeg2

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Noé García

Noé García

1 Comment

  1. eduardo rodriguez
    19/07/2016 at 20:14 — Responder

    Si crees que la impugnación sobre el Clero es casi imposible sustentar, te recomiendo leer el recurso de nulidad que interpuso MORENA.
    Saludos

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