Seminario de periodismo cultural / El banquete de los pordioseros - LJA Aguascalientes
18/05/2022

 

 

El pasado 8 de julio se realizó en el Ciela Fraguas la mesa de verano de periodismo cultural en Aguascalientes al cual tuve el privilegio y el honor de ser invitado como participante. He querido compartir contigo, apreciado invitado a este banquete semanal, la ponencia que presenté ese día, con algunos ajustes para efectos de su publicación en este diario, así que hecha la advertencia, ahí te va… 

Puede ser broma, pero es verdad, los colegas periodistas que cubren la fuente cultural son los mismos que escriben sobre bodas, quince años, primeras comuniones, graduaciones, desfiles de modas, concursos de estética canina, baby showers y despedidas de soltera, con ese mismo criterio pretenden abordar el asunto casi sagrado del periodismo cultural, concretamente de la crítica musical, y en el mejor de los casos, lo que se hace es simplemente publicar el boletín de prensa y ya se cumplió con el compromiso. 

 Me da mucha risa, porque generalmente, por no decir que en todos los casos, quienes cubren la fuente de sociales tiene como una especie de molde y lo siguen fielmente, sólo cambian los nombres, las fechas y los lugares, de  esta manera, si el director editorial, jefe de redacción o quien sea exige cinco notas diarias, pues fácil, ya está la estructura de la nota formada y sólo cambian lo que deben de cambiar y asunto resuelto, se van nadando de muertito. Así vemos, por ejemplo, que las notas siempre dicen lo mismo: “Los contrayentes escucharon emocionados el fervorín que les brindó el sacerdote”, o “unieron sus vidas para siempre”, si es una boda, si se trata de un bautizo, pues el discurso es: “Recibió las aguas del Jordán”, o bien, “ingresó a la grey católica”, y por supuesto, con este mismo criterio, se pretende escribir sobre la ejecución de la Sinfonía de los Mil de Mahler, el quinteto la Trucha de Schubert y otras obras de las que no tiene ni la más remota idea. 

¿Por qué tenemos este periodismo? Simplemente porque tenemos consumidores de lo que erróneamente se llama periodismo. Tenemos que entender que si seguimos escuchando a los mismos merolicos baratos, corrientes y manipuladores de la opinión pública, si seguimos consumiendo periodismo amarillista, de la ofensiva y morbosa nota roja, seguiremos padeciendo este mal. Por cierto, y ya que toco el tema del periodismo amarillista, no entiendo cómo es que la Comisión Estatal de Derechos Humanos se rasga las vestiduras diciendo que la comunidad homosexual es discriminada si no se les permite ser candidatos a reinas de la Feria Nacional de San Marcos, y sin embargo, esta comisión o no se da por aludida ante la recurrente violación a los derechos humanos de la que son responsables los presuntos periodistas de la nota roja. Una cosa es dar información, y otra es hacer correr los ríos de sangre, mostrar morbosamente fotografías de cuerpos deshechos por el accidente o el cráneo baleado de una víctima de la violencia citadina, me pregunto, ¿son necesarias estas atrocidades para ejercer dignamente la labor periodística?, por supuesto que no. 

Creo que nos queda claro por qué se ofrece esta información de manera tan vulgar, corriente y ofensiva, simplemente porque esto es lo que vende, porque afuera, en las calles, hay un montón de morbosos, vulgares además de perversos, que consumen a destajo este tipo de publicaciones, o sintonizan las estaciones de radio que ofrecen esta información, dando testimonio de lo que sucedió como si hubieran estado ahí presentes y de ninguna manera podemos llamar a esto periodismo. 

Desde este foro, desde mi humilde trinchera, y desde mi irreprimible pasión por los medios de comunicación, particularmente radio, televisión, y prensa, señalo con dedo acusador a los medios en general de que no se ejerza un verdadero periodismo cultural, pero también al consumidor de información por contentarse con la carroña, con los despojos, las sobras en lugar de exigir un verdadero ejercicio responsable del periodismo, específicamente, del periodismo cultural.  

¿Cuántas estaciones de radio hay en Aguascalientes dedicadas a transmitir, difundir, apoyar, instruir al auditorio acerca de la gran música de concierto, o llamémosla simplemente música clásica, cuántas hay? Sí, tienes razón, ninguna, si acaso Radio Universidad conserva la vocación cultural, a pesar de nuestra generosa oferta cultural, a pesar de tener una de las mejores orquestas sinfónicas de México, a pesar de contar con uno de los festivales de música de cámara de mayor prestigio en nuestro país, a pesar de nuestro festival del canto operístico, a pesar del festival de jazz, con el Premio Nacional de Poesía, hoy Bellas Artes de Poesía, del Encuentro Nacional de Arte Joven, con nuestra sólida infraestructura cultural, en fin… 


¿Y los medios?, viendo pasar la vida despreocupadamente. Entiendo que la radio comercial no se dedique a eso, no es su objetivo, el de ellos es vender, aunque frecuentemente lo hagan contaminando con ese ofensivo sonido llamado música grupera, banda y con todas sus nefastas y malolientes consecuencias. Pero, ¿y los otros?, ¿esos que han sido creados para promover y difundir la cultura? Estéreo Mendel se estancó hace  35 años y ahí siguen repitiendo incansablemente su fórmula desgastada, pero peor aún está RyTA que durante esta administración se ha dedicado a copiar modelos de la radio comercial, así, sin el mayor pudor, concretamente de Magia 101 y Exa FM, o bien, en repetir, conformista y mediocremente la señal de audio del canal de televisión oficial en la frecuencia de su nueva estación en FM… ¿y la producción?, ¿y la radio inteligente, ambiciosa, con propuesta para lo cual se creó RyTA?, bien, gracias.  

  

 

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