Anormales / Economía de palabras – LJA Aguascalientes
25/09/2020


Al odio y la intolerancia se les debe poner cara. Se les debe hacer frente pues en ausencia de la razón y sin contrapesos por la intolerancia se han cometido las más horrendas atrocidades. Frente las carencias personales tan tristes y notorias que algunos se afanan en sacar a relucir, hay otros que contestamos con el amor profeso a nuestros amigos, hermanos, parejas, padres y en especial por la libertad.

Ante la ignorancia y la estridencia de quienes pretenden imponer la discriminación solo vale contestar con nuestras mejores formas y nuestras palabras más elocuentes. Aunque no las entiendan o no las compartan es indispensable dejar un registro; hacer palpable nuestra inconformidad. Alejandro Vázquez Zúñiga escribió en este mismo medio, en su columna del lunes, lo siguiente sobre quienes promueven la agenda de la intolerancia “Se equivocaron con la inferioridad de los indígenas, de las mujeres, de los negros, de los científicos, de los enfermos, de los judíos y más”.

No me queda más que señalar que a cada paso, en cada uno de estos errores que Alex señala atinadamente, han encontrado oposición y que la historia se ha encargado siempre de rescatar esa clase palabras. Ese es el registro al que me refiero, y es importante tenerlo no necesariamente por ser elocuente o articulado, que lo es, sino por ser justos con quienes agravian.

A quienes marcharon por el odio, quienes ofenden y discriminan, quienes pretenden hacer de sus costumbres la ley les digo: No comparto ni solapo lo que dicen. Lo condeno y lo repudio con vehemencia, no obstante, sépanse que si alguien pretendiese cooptar sus derechos; quitarles la posibilidad de profesar dignamente y en libertad sus creencias o limitar su libertad de expresión, ante cualquier agresión, ante cualquier detrimento de su libertad estaría allí para ustedes como estoy hoy con quienes pretenden segregar.

Sepan que ante su vergonzante odio lascivo hay partes de la sociedad que ofrecen la otra laica y tolerante mejilla. Entiendan que ante su frívolo intento por desmantelar la posibilidad de una sociedad plural e incluyente habremos quienes construiremos los puentes comprensivos de un indispensable debate.

Cabe aclararles que ni el tono de estas palabras ni el enfático reclamo que pretenden, significa que crea que de este lado del debate seamos mejores, es simplemente un reflejo de que en efecto intentamos serlo. Quienes rechazamos su discurso no poseemos la verdad absoluta, de hecho, lo maravilloso es que no asumimos que esta exista. Apelamos a la razón y con ello, creo, estamos más cerca de ella.

Aunque no puedan o no quieran aceptar plenamente la diversidad les hago saber que tienen un lugar entre quienes creemos en la tolerancia, la pluralidad y el respeto. Habría que recalcar que sin importar sus creencias u opiniones, si atienden a los principios elementales del debate; aceptar que se puede estar equivocado, estar dispuesto a recibir y brindar evidencia pública, demostrable y replicable, optar por el respeto y asumir que el otro tiene derecho a ser escuchado, podremos encontrar juntos una solución a nuestras diferencias.

Es necesario decir que aunque lo que defienden esté escrito en un libro, sin importar que tan bueno o sagrado sea este, sin importar la belleza con la que se puedan entonar sus palabras, me parece que siempre cabe la legítima duda de su pertinencia. Esto no es un ataque a su fe ni a sus creencias. Es una apelación a su capacidad de ser críticos. Es una invitación a reflexionar sobre el lugar que juegan sus creencias en una sociedad laica.

No pueden pedir un salvoconducto para su discurso apelando a la democracia. Cierto es que en una democracia caben todas las opiniones y las creencias. No obstante -y esta es la parte que ignoran selectivamente- en una democracia caben también todas las familias y todas las personas. Estas dos últimas con todos sus derechos, como cualquier otra. Merecemos más, pensemos en construir juntos una sociedad que garantice y salvaguarde la libertad de culto y que defienda la libre autodeterminación del individuo. Evitemos convertirnos en una sociedad donde por un culto se pueda perder siquiera un poco la libertad.

A pesar de lo vergonzoso y triste de la situación soy optimista. Creo que el amor, el respeto y la dignidad venceran. No porque sea inevitable sino porque es indispensable. Me queda claro que si en algunos no cabe la cordura para entenderlo es porque ya están llenos de prejuicios. Los derechos civiles son el piso elemental de una sociedad en la que vale la pena vivir y su defensa es tan importante que bien vale todas las discusiones e inconvenientes temporales.

Insisto en la necesidad de construir las instituciones que permitan el florecimiento de una sociedad donde las creencias religiosas sean importantes pero no puedan ser impuestas. Donde se respeten las creencias y las opiniones pero jamás se antepongan a los derechos.A quienes marcharon a favor de la tolerancia y la pluralidad. Podemos hacer más, el progreso es la consecución de utopías temporales.

No encuentro ni mejor, ni más digna forma de enfrentar la vida que cuando se busca precisamente eso, la felicidad. No creo que exista nada más importante que defender lo que se cree justo. Puedo equivocarme, pero creo que todos tienen derecho a ambas, y en este caso, si algo me resulta claro es que lo anormal es no poder comprenderlo.

 

@JOSE_S1ERRA

Vídeo Recomendado

Show Full Content
Previous ¿Paz en Siria? / Taktika
Next Lo sucedido en China, no permanece en China / Ciudadanía económica

1 thought on “Anormales / Economía de palabras

  1. Coincido con la exposición…
    “Todo es perfecto al salir de las manos del Creador, pero todo degenera cuando llega a manos del hombre” [Jean Jacob Rousseau-1726 El contrato social]
    Quienes correteamos utopías atraves del Amor, el respeto, la dignidad y Justicia Social, no debemos abdicar ante el temor al poder económico, político y religioso…
    Somos una sociedad con diversidad de pensamiento político y credo religioso…
    A pesar que segun estadísticas en los EUM-MÉXICO somos 95% Catolicos apostólicos y Remonos, dentro de esa comunidad una gran cantidad somos “Open Mind” que respetamos a los hermanos con diversidad sexual ..
    Consideró que con esos actos de Ultra conservadores, dan resurgimiento a la Santa Inquisición XD Siglo XXI…
    Todos, gobernantes, gobernados, Diputados, Senadores, Regidores y otros, somos coresponsables de las injusticias sociales por tener las enfermedades de “La Indiferencia” y “La Ingratitud”. Ya que tenemos temor de lesionar nuestra vida de confort…

Comments are closed.

Close

NEXT STORY

Close

Sospechan autoridades producción de metanfetamina en Aguascalientes

07/09/2018
Close