Concierto cuatro. Cuarta temporada 2016 / Orquesta Sinfónica de Aguascalientes – LJA Aguascalientes
18/09/2020


Hace algunos años, ya varios por cierto, alguien me dijo que yo era un purista de la música; por el tono, la forma y el contexto en que me lo dijo, interpreto esto como una crítica, pero en mi fuero interno yo lo tomo como un cumplido, en realidad lo es. Efectivamente, me considero un purista de la música, me gusta las cosas como son, a ver si me doy a entender, me cuesta trabajo entender la música de Bach para clave tocada en piano, claro, hasta que escuché buena parte del material del padre de la música para clave tocada en piano en las versiones del canadiense Glenn Gould, entonces reconsideré mi punto de vista, o bien, mi espontaneo rechazo a que los músicos del rock, con todo lo que me gusta el rock, o de cualquier otro género abordaran repertorios de música culta, hasta que escuché al pianista y tecladista Keith Emerson hacerlo con incuestionable dignidad, entonces cambié mi punto de vista. Sin embargo, sigo siendo un purista en cuanto a aceptar que los músicos preparados, formados y educados en la música académica, se den el cuestionable lujo de abordar otros repertorios, por ejemplo, me desagrada que un cantante de ópera se involucre con la música popular, su voz no está diseñada para este repertorio y se nota, es como pretender acomodar las piezas de un rompecabezas en los lugares no correspondientes, así como siempre he cuestionado que la Sinfónica acompañe a un mariachi o al grupo Morsa tocando música de The Beatles, y conste que te lo dice el más grande beatlemaniático nacido en esta ciudad, mucho menos que la Sinfónica acompañe a los Ángeles Azules, eso sí fue denigrante, en ese sentido me considero un recalcitrante purista y me gusta cuidar las formas.

Todo esto lo menciono por lo programado en el cuarto concierto de la última temporada del año 2016 y de esta administración, un programa diseñado con selecciones de algunos de los más célebres musicales con el título de Noche en Broadway, bueno, en realidad es peccata minuta, se han hecho cosas peores como algunas ya mencionadas líneas arriba, o como tocar en arreglos para orquesta las canciones de José Alfredo Jiménez, eso sí que es digno de la Inquisición, pero los musicales no están tan lejanos de las formas musicales propias de la gran orquesta, lo que en realidad me da, no sé, como comezón, es el hecho de que el público se vuelque a estos conciertos de corte popular y no se sientan motivados a asistir cuando se toca a Bruckner, Mahler o Stravinsky, no menciono a Mozart, Beethoven o Tchaikovski quienes por fortuna cuentan con un gran poder de convocatoria, pero cuando se ofrecen conciertos con compositores y obras que gozan de menor atención mediática, el público que asiste, si bien tampoco es escaso, no se compara a estos éxitos de taquilla. Cómo me gustaría que se tocara la octava de Bruckner o la Resurrección de Mahler y que la fila de acceso al teatro fueran tan largas que llegaran al Museo Descubre, bueno, soñar es gratis, ¿o no?



El programa de este cuarto concierto inició con la Obertura Candide de Leonard Bernstein, el mítico director de orquesta que hizo suya la igualmente mítica Filarmónica de Nueva York. Después continuamos con selecciones de South Pacific de Richard Rodgers, la primera parte del concierto se completó con selecciones de My fair lady Frederick de Loewe y terminó con selecciones de otro de los grandes musicales de Richard Rogers, The sound of music.

La segunda parte del concierto inició con el mambo del musical de Bernstein, West side story, uno de los títulos más importantes y referentes indispensables del musical y que en español se conoce como Amor sin barreras, drama que, por cierto, también fue llevado al cine. Se continuó después con dos títulos de la mancuerna de Lloyd Weber y Tim Rice, primero el Fantasma de la ópera y después el tema de Memory del musical Cats. El concierto concluyó con selecciones de Los Miserables de Claude Michel Shönberg y basada, evidentemente, en la novela homónima de Víctor Hugo. El director para este cuarto concierto de temporada fue el maestro Román Revueltas, titular de nuestra Sinfónica y que agradeció al público que casi llenó la planta baja del Teatro Aguascalientes con la repetición del mambo de West side story.

Para la próxima semana, la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes nos presenta el que para tu servidor, es el mejor programa de la temporada, además de lo que se va a ejecutar, por la presencia del maestro Fernando Lozano, huésped para este concierto. El quinto programa inicia con Clepsidra del mexicano Mario Lavista, continuamos con una de las obras concertantes más importantes del romanticismo, el Concierto Triple, Op. 56 en do mayor de Ludwig van Beethoven con Román Pavón solista al violín, Orlando Espinosa Roque al violoncello y Sergio Vázquez al piano. Después del intermedio escucharemos la Sinfonía No. 2, Op. 73 en re mayor de Johannes Brahms, para quien esto escribe, la mejor de las cuatro bellísimas sinfonías del compositor de Hamburgo. El director, como ya lo hemos citado líneas arriba, será el maestro Fernando Lozano. La cita con su majestad la música es el viernes 11 de noviembre a las 21:00 hrs. en el Teatro Aguascalientes, todavía la casa de nuestra Orquesta Sinfónica, por ahí nos veremos si Dios no dispone lo contrario. Hasta entonces.

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