Opinión

El poder legislativo: estructura y transparencia / Política For Dummies

Se ha llegado al consenso de que una de las soluciones del país es quitar diputados, porque se debe combatir la impunidad, la corrupción y la poca participación ciudadana, sin embargo no se puede quitar diputados por quitarlos. Si se sigue la propuesta que habla de eliminar diputados de representación proporcional en una cantidad de 100 diputados, eso afecta más a las minorías que perderían 41 diputados que a las mayorías, partidos dominantes que obtendrían más diputados.

Lo que perjudicará a la democracia y la pluralidad, incluso aumentaría la crisis de representación en la que estamos sumergidos en el ámbito mundial, es decir, el discurso tiene dos caras. En primer lugar, los que presentan este tipo de iniciativas se aprovechan de la crisis de representación para proponer medidas populistas que agraden a la vox populi. Si se preguntara a los ciudadanos si desean eliminar diputados, partidos políticos, presidentes municipales, gobernadores o al presidente de la República para que se eliminara ese gasto, la mayoría de los ciudadanos responderían que sí. Por lo que este tipo de iniciativas tienen un éxito fácil mediáticamente.

Pero reducir los diputados de representación proporcional es un atentado contra grandes avances de reconocimiento de minorías, ese tipo de discurso en contra de la clase política lo único que busca es empoderar a los partidos políticos dominantes. Es decir, se trata de un gatopardismo llano y puro. Cambiar todo, para que todo siga igual. O hacer que cambie todo para tener más poder y volver a la época del autoritarismo.



Sin embargo, no se trata de reducir o aumentar diputados. Se trata de que los diputados hagan bien su trabajo. La eficiencia y calidad del trabajo legislativo puede medirse en varios rubros: el más popular es el de cantidad de iniciativas, sin embargo no es suficiente, porque el fenómeno que puede lograr es que por ser la fracción parlamentaria o el diputado con mayores iniciativas se presenten iniciativas por presentar, sin evidencia, sin sustento o incluso repetidas con algunas que ya se turnaron en comisiones.

Por lo que esa medición es un poco errónea, si bien es cierto que se busca que los diputados legislen, también se busca que lo hagan bien, por lo que otro control de calidad efectivo es comprobar que de las iniciativas que presentó cuáles fueron aprobadas y cómo es el comportamiento de los diputados en el trabajo de comisiones. Aunado a eso es fundamental medir la calidad de las iniciativas: en primer lugar se tiene que demostrar que estén fundamentadas en una petición popular, mediante consultas o mediante estudios de opinión. En segundo lugar, la iniciativa debe estar sustentada en evidencia científica, después pasar un control de calidad  de estructura jurídica, tener controles que permitan cumplir esa iniciativa para que no sólo sea una carta de buena intención.

Por eso es fundamental que el poder legislativo esté integrado por representantes populares pero también por técnicos especializados en materia legislativa, en política social, económica, fiscal, hacendaria y no solo se integre por políticos que el único mérito que tienen es haber gobernado alguna comunidad.

Eso es el segundo control de calidad hacia los diputados: la postulación de los candidatos debe pasar por requisitos mínimos de conocimiento y experiencia. No es que un alcalde no pudiera gobernar, sino que el alcalde debe demostrar su capacidad en temas como servicios públicos, transparencia o política social, no solamente que su mérito haya sido ser alcalde y ser amigo del líder partidista.

Se debe rediseñar el modelo de representación proporcional, por uno donde se respete el porcentaje de votación con la representatividad en la Cámara. Si se vota por el partido 1 en 40 por ciento que tenga un 40 por ciento de representación en la Cámara, en ese sentido se deben elegir diputados de distrito, que representen a los ciudadanos de mayoría, pero cuando el partido tenga la integración del porcentaje de su votación no se le deben asignar de representación proporcional, para garantizar que esos diputados sean asignados a la minoría, a la pluralidad y a visiones encontradas de país y no a diputados de baja calidad parlamentaria en la listas de los dominantes.

Por otro lado, según Cimtra el Congreso de Jalisco reprueba en transparencia en los bloques de vinculación ciudadana y control interno: caldo de cultivo para la corrupción.  Repensemos nuestro modelo legislativo para que funcione como debe funcionar, representando a los ciudadanos de manera proporcional, pero legislando como se debe, con evidencia y no por ocurrencias, con datos y no con periodicazos. Legislar lo que los ciudadanos necesiten y no lo que los grupos parlamentarios quieran poner en la agenda.

Por ello es fundamental no sólo que se transparente la información legislativa, sino que se establezcan mecanismos de control interno, de vinculación ciudadana y se publique información específica de cada uno de los diputados sobre el razonamiento de su voto, no nos podemos permitir diputados que voten porque así lo ordenó el coordinador parlamentario, los diputados deben votar a conciencia y con conocimiento de causa cada una de las decisiones.

Transparencia y control de calidad en el desempeño legislativo para tener mejores diputados, mejores leyes y por ende, un mejor país.
@caguirrearias

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Redacción

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1 Comment

  1. Justo Franco Leal y Aventados
    12/03/2017 at 22:43 — Responder

    “Para servir a la patria nunca sobra el que llega ni hace falta el que se va” (Venustiano Carranza 1917-1920)

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