Opinión

El rey no ha muerto / El banquete de los pordioseros

Por alguna extraña razón, uno de los pilares del rock and roll, Chuck Berry, murió el pasado día de mi cumpleaños, 18 de marzo, a los 90 años de edad, y digo curiosamente porque estamos hablando de uno de los protagonistas de la música que de alguna manera, junto con el jazz, el blues y la música clásica, es la verdadera banda sonora de mi vida, es decir, el rock en cualquiera de sus diferentes presentaciones.

Su nombre real era Charles Edward Anderson Berry, o si lo prefieres simplemente Chuck Berry, para muchos, yo me cuento entre ellos, el verdadero rey del rock & roll.

Nació el 18 de octubre de 1926 en la ciudad de Saint Louis Missouri, en esa casi mítica ciudad, no sólo del rock & roll, sino de toda la inagotable tradición blusera, es decir, la música folclórica de los Estados Unidos.

En realidad Chuck Berry era ya un viejo para la generación de jóvenes de los años 50, para la cual cantó originalmente este pilar del rock & roll, cuando los adolescentes de 16 o 17 años, quizás 18 bailaban al compás de Beethoven, Rock & Roll music, Johnny B. Good, Sweet Little sixteen, Oh Carol, Little queenie, y muchas más, él ya estaba entrado en los 30 años de edad, es decir, en 1956, él tenía ya 30 años de edad y sin embargo supo entender, vivir e interpretar todas las inquietudes de aquella generación de jóvenes de la posguerra y esto, créanme no es cualquier cosa, es la generación inconforme, cansada, harta de vestir como sus padres, de manejar los mismos autos que sus padres, de peinarse como sus padres y para colmo, de escuchar la misma música que sus padres, ahí radica el gran valor del rock & roll y de sus primeros profetas, en saber entender a la juventud y darle lo que en ese momento necesitaba, un argumento que definiera su esencia, su personalidad de joven, y el pretexto lo encontró aquella juventud en ese ritmo que en su momento nadie le dio mucho tiempo de vida, y que se llamó rock and roll, posiblemente porque un presentador de radio, o sea locutor, de la ciudad de Cleveland, Ohio, sede del Rock & Roll Hall of Fame, al no saber cómo definir ese sonido, al parecer con la canción Rock around the clock de Bill Haley and his Comets, se le ocurrió simplemente llamarle así, Rock & roll.

Se ha especulado mucho acerca de quién es el verdadero rey del rock, o el inventor de este género, no sé, es difícil definirlo, pero los nombres y los hechos ahí están, Elvis Presley, Little Richard, Jerry Lee Lewis, Eddie Cochran, Gene Vincent, una larga lista, y por supuesto, Chuck Berry.

Entiendo que la polémica no terminará nunca, pero ¿sabes?, yo soy de los que piensan que el verdadero rey del rock se llama Chuck Berry; Elvis, que reclama su trono con argumentos sólidos, en realidad fue un protagonista del rock and roll muy poco tiempo, quizás menos de un lustro, después se cortó el cabello, se domesticó, lo endulzaron y se fue a Alemania a cumplir con su servicio militar y regresó hecho todo un crooner, adaptado a las reglas del establishment, esas contra las que se pronunciaba irrevocablemente el rock & roll, uno de esos crooner muy al estilo de Dean Martin, Frank Sinatra, Pat Boone, Perry Como, Tom Jones, Tony Bennett o Bing Crosby y otros showmen cuya música se calificó con un término en inglés que terminó por ser muy elocuente, se le llamó Easy-listening, es decir, de fácil escucha, esa música que no compromete nuestro pensamiento ni hace evolucionar nuestras ideas, en todo caso nos proporciona esa peligrosa zona de confort, y este tipo de música y todos sus protagonistas se doblegaron dócilmente al sistema. Pero Chuck Berry tenía otros planes, no estaba interesado en esas tonadillas simplonas cuyo más complejo fin era hacer suspirar a quinceañeras con calcetas, no, definitivamente eso no estaba en los planes de Chuck Berry.

Siendo incluso mayor que sus colegas rocanroleros, nunca dejó de creer en esta música característica de la juventud, efectivamente, Chuck Berry puso la música, James Dean puso la actitud y estos dos pilares fueron el sólido soporte de una generación que finalmente entendió que ser joven significa algo más que tener veintitantos, menos, incluso, sino que ser joven representaba tener una actitud propia, y claro, una música que los distinguiera de los adultos y fue así como aquella generación de la posguerra, aquella generación dividida por un muro que proponía una ideología, no sólo diferente, sino antagónica a ambos hemisferios del planeta, occidente y oriente, fue así como aquella generación entendió que tenían en el rock & roll el mejor discurso para definir su personalidad. Chuck Berry siguió rocanroleando sin tregua y siendo fiel a su estilo, su música nunca perdió esa deliciosa e indispensable negritud. Murió a los 90 años cantando rock & roll como en los años 50 cuando todo inició. Murió hace una semana dejado un legado impresionante, imposible concebir a Los Beatles, a Rolling Stones y muchos más sin su trabajo, él moldeó la historia del rock & roll a su antojo, él dictó las reglas y dijo cómo hacer las cosas, los demás, incluyendo a Los Beatles, los Stones, Eric Clapton y otros, simplemente lo siguieron.

En efecto, el verdadero rey del rock & roll murió en Saint Louis Missouri el 18 de marzo de 2017, Dios salve al Rey.

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Rodolfo Popoca Perches

Rodolfo Popoca Perches

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