Opinión

Allan Holdsworth / El banquete de los pordioseros

La primera vez que tuve la oportunidad de escuchar a Allan Holdsworth fue en el año de 1980, yo tenía 17 años y acababa de comprar uno de esos discos que te sientes impulsado a tener solamente de ver la portada, se trataba del primer disco de UK (United Kindom) con fecha de 1978, sin duda, el mejor de los realizados por este grupo inglés de corta vida, pero con una solvencia musical impresionante. En esta primera producción, sólo grabaron tres discos, dos en estudio y uno en vivo, aunque en los catálogos podemos encontrar un cuarto álbum, pero es sólo una recopilación de diferentes conciertos.

En el primero, que es al que me estoy refiriendo en este momento, encontramos cuatro impresionantes músicos reunidos en un solo concepto, además del guitarrista Allan Holdsworth, está el bajista John Wetton, recientemente fallecido, el tecladista y violinista Eddie Jobson, y el baterista Bill Bruford, si te das cuenta, una especie de Dream Team del rock. De hecho el año, 1978, que no es ni por mucho el mejor año para el rock progresivo, nos hace ver que estos cuatro músicos ya habían hecho una carrera a principios de esa misma década con diferentes iniciativas musicales, no me gustaría entretenerme en citar todos los diferentes proyectos en los que los integrantes de UK habían estado involucrados, no es el objetivo del presente Banquete, el objetivo es el de recordar al guitarrista Allan Holdsworth. Bien, pues este fue mi primer contacto con este soberbio guitarrista, después, conforme fue creciendo mi interés por la música, específicamente por el rock progresivo, me enteré de más cosas que hoy son parte indispensable de mi acervo musical.

Allan Holdsworth nunca tuvo los mismos reflectores de otros guitarristas de su misma estatura musical, como es el caso de, por ejemplo, de Steve Hackett, Steve Howe, Andy Latimer, Robert Fripp, David Gilmour, Adrian Belew, en fin, la lista podría ser interminable, y no estoy diciendo que todos estos virtuosos de la guitarra que ahora acabo de mencionar sean iguales, sólo estoy diciendo que tienen la misma importancia en el rock, pero cada uno de ellos con estilo muy bien definido y con escuelas muy diversas, pero eso sí, todos igualmente importantes.

Me enteré de la muerte de Holdsworth el domingo al mediodía, y lógico, el primer pensamiento que tuve fue: “¿Otro más?”, todavía está reciente la muerte de John Wetton, su compañero de fórmula en el primer disco de UK, y ya estamos lamentando la muerte de otro gigante del rock progresivo. Pues sí, otro, lo que finalmente resulta lógico, todos estos músicos que tanto admiramos quienes gustamos de la mejor expresión del rock, es decir, más allá de lenguajes o estilos, me refiero a épocas, aquellos músicos de los 60 o 70, pues ya están ahora entrados en los 70 años de edad, de hecho Allan Holdsworth murió justamente a los 70 años y muchos ya pasan esa edad, debemos entender que la vida, irremediablemente, cumple su ciclo y cierra círculos y eso, es inevitable.

Allan Holdsworth es un músico que ha tocado con una gran cantidad de colegas y se involucró en diferentes proyectos, todos ellos de gran solvencia musical, además de su ya comentada participación en UK, estuvo también con Soft Machine, The Tony Williams New Lifetime, del baterista de Miles Davis, vamos, no es cualquier cosa, fue parte del multinacional grupo Gong, tocó con Jean Luc Ponty, tocó con personajes como Frank Gambale, Bill Bruford (independientemente de UK), con Gorky Park, con el bajista Stuart Hamm, con Korkus, con Level 42, en fin, no terminaríamos, de verdad, de mencionar todos los músicos con los que él tocó. Considerando lo anterior, es fácil darnos cuenta que oscilaba con relativa facilidad del jazz al rock y del rock al jazz y lo cierto es que lo encontramos solvente en uno y otro lenguaje, sin embargo, en algún momento de su vida Allan Holdsworth llegó a decir que a esta dualidad de expresiones musicales en las que su comodidad era evidente, debía lo que él llamó “su fracaso”, solía decir con una profunda tristeza “que era muy roquero para las emisoras de jazz y muy jazzístico para las emisoras de rock”, bueno, esto resulta comprensible si consideramos solamente los intereses comerciales, porque en términos de lenguajes musicales, sus trabajos, tanto dentro del jazz como del rock, y más aún, en la expresión más exigente y demandante del rock que es el progresivo, lo encontramos por demás convincente, por ejemplo, te recomiendo escuchar su presentación en Tokio, Japón en 1984, una impresionante sesión musical impregnada de jazz pero con soberbias reminiscencias roqueras, entonces nos preguntamos con cierto asombro si eso que estamos escuchando es jazz o es rock, pero no hay que hacernos mucho caso, creo que tenemos esa tendencia casi natural a clasificar las cosas como si de eso dependiera nuestra comprensión o asimilación de cierto lenguaje musical. Creo que debemos entender la música desde la perspectiva de su calidad y no de su estilo, finalmente, qué importa si lo que estamos escuchando es jazz, rock o música académica, hay puntos de convergencia, que resultan deliciosos y en donde este tipo de expresiones musicales llegan a converger e incluso a confundirse, qué importa, el nombre es lo de menos, es simplemente buena música y dejemos las clasificaciones encerradas en un baúl, porque finalmente, esa tendencia a ponerle nombre a todo lo que escuchamos sólo limita el libre fluir de su majestad la música. Allan Holdsworth murió el 15 de abril del 2017, otro más que habita en ese lugar de la eterna juventud. Descanse en paz.

 

rodolfo_popoca@hotmail.com

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Rodolfo Popoca Perches

Rodolfo Popoca Perches

1 Comment

  1. hola
    21/11/2017 at 23:19 — Responder

    No manches, escribes horrible. Probablemente seas mucho más útil escuchando discos. Descanse en paz el Sr. Holdsworth.

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