Opinión

Rock & Roll hall of fame / El banquete de los pordioseros

 

Como casi cada año, cuando se dan los nombres de los nuevos inducidos al Rock & Roll hall of fame, me gusta comentar un poco sobre el asunto, aunque no sea más que por diversión, y en el mejor de los casos, por simple ociosidad, así que hecha la advertencia, vamos al asunto.

Este año fueron convocados al recinto de los inmortales a Joan Baez, cantante y compositora de folk quien tuvo sus mejores años durante la segunda mitad del decenio de los sesentas, aunque su trayectoria abarca desde principios de esta misma década. Tenemos al grupo grunge Pearl Jam, a la Electric Light Orchestra y su líder Jeff Lynne, al grupo de San Francisco Journey cuyo sonido se suavizó con el ingreso en 1977 del vocalista Steve Perry. Nile Rogers, Tupac de quien no tengo la menor idea, me puse a buscar información sobre él y sucede que es rapero, lo cual no me cuadra, cierto es que la mercadotecnia ha formado lazos entre el rock y el rap, pero desde sus raíces y posturas musicales, son dos lenguajes que entiendo como extremos irreconciliables, siendo así, ¿qué tiene que hacer un intérprete del rap en el Salón de la Fama del Rock& Roll?, no, definitivamente no me cuadra, no me salen las cuentas y creo que, salvo tu mejor opinión, esto le resta credibilidad a un evento de por sí, ya polémico desde su gestación, por otra parte, es la primera ocasión que un solista de rap y no una agrupación sea inducido al salón de la fama, ya antes se habían aceptado a Beastie Boys, Public Enemy y N.W.A. Bien, increíble y finalmente se ingresó al grupo de rock progresivo británico Yes, y digo increíblemente porque considerando los requisitos para ingresar a esta élite se pide, por ejemplo, que por lo menos hayan transcurrido 25 años del lanzamiento de su primer disco, es decir, ¿cómo es que hasta este momento, hasta el 2017, un grupo imprescindible en el rock como Yes sea finalmente aceptado en este clan?, la verdad no lo entiendo, menos aun cuando otros con mucho menor trascendencia o bien, muy distantes al lenguaje del rock como los antes mencionados, hayan sido admitidos sin el menor problema.



Durante el evento, que por cierto se celebró en el Barclays Center en Brooklyn, Nueva York el 7 de abril, el grupo de Yes se presentó convocando a algunos de sus integrantes más importantes, y no es que haya quienes sean menos importantes, sino que de las diferentes formaciones de Yes, por cierto, todas muy buenas, la que grabó los mejores discos y la que sin duda les dio la vida inmortal es la integrada por Bill Bruford en la batería, pero sin demeritar el trabajo de Alan White. Steve Howe en la guitarra reconociendo que Trevor Robin tiene razones de sobra para ser reconocido como uno de los grandes guitarristas de rock de todos los tiempos. Rick Wakeman en los teclados, un virtuoso pero eso no nos hace dejar de reconocer el trabajo de Tony Kaye. Chris Squire en el bajo, único bajista de la agrupación y que falleció hace dos años, el 27 de junio de 2015, y Jon Anderson en las voces, evidentemente muy superior a Trevor Horn que cantó en el disco de Drama. Con estos elementos Yes grabó discos como Fragile, Closet o the Edge o el triple en vivo, doble en su versión de CD, Yessongs.

Pues bien, para esta presentación Yes subió al escenario con Jon Anderson, Steve Howe, Rick Wakeman, Trevor Robin y Alan White, por supuesto que se extrañaron a Bill Bruford. La presentación fue realizada por el guitarrista Alex Lifeson y el bajista, cantante y tecladista Geddy Lee, ambos del grupo canadiense Rush, recientemente ingresado al Nirvana del rock, precisamente, y ante la ausencia de Chris Squire, el bajo fue ejecutado por el mismo Geddy Lee en la canción Roundabout del disco Fragile, uno de los imprescindibles en la generosa discografía de Yes. Sin duda este momento debió ser muy emotivo, primero por la reciente muerte de Chris Squire, único miembro presente en todos los discos de la agrupación, y después porque fue un verdadero virtuoso quien tocó el bajo, de hecho, si me permites el atrevimiento, considero a Geddy Lee como el mejor bajista en el rock, aclarando que en este tópico, sin duda las opiniones son muy diversas, ahí están otros gigantes del bajo como John Paul Jones de Led Zeppelin, John Entwistle de The Who, Flea de Red Hot Chili Peppers, Les Claypool de Primus, en fin, siempre habrá polémica al respecto, pero estoy seguro que nadie que conozca de qué se trata el asunto, cuestionará el hecho de que Geddy Lee es uno de los grandes, insisto, el más grande para quien esto escribe.

Esta fue la edición 32 de la ceremonia de inducción al Salón de la Fama del Rock & Roll, y como siempre, ni están todos los que son ni son todos los que están, el tema siempre despertará todo tipo de opiniones diversas y cada amante del rock creerá tener la razón, lo cierto es que cada año los nuevos ingresos son motivo de polémica, de si se tardó mucho su ingreso o si debería estar este o aquel o si ese otro no tiene los méritos suficientes para su ingreso, en fin, la polémica es, me parece, parte del encanto y de la naturaleza de este certamen. Ya veremos para el próximo año, si Dios nos presta vida, que sorpresas nos tiene el comité organizador.

rodolfo_popoca@hotmail.com

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Rodolfo Popoca Perches

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