Política

El periodismo no puede seguir siendo una actividad de alto riesgo

 

  • Los periodistas juegan un papel clave en brindar a la población los insumos necesarios para empoderarse y controlar la manera en que las autoridades ejercen el poder
  • De acuerdo a Artículo 19, al primer semestre de 2017 cada 15.7 horas había sido agredido un periodista en el país

 

México es considerado como uno de los países más peligrosos para ejercer el periodismo, refirió Joel Salas Suárez, comisionado del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), al participar en la conmemoración de los 90 años del diario El Heraldo de Chihuahua.



De acuerdo con la organización Reporteros sin Frontera, los asesinatos de periodistas registrados en 2016 convirtieron al país en uno de los más peligrosos, seguido de Siria y Afganistán.

“El periodismo hoy en nuestro país no puede seguir siendo una actividad de alto riesgo; las pérdidas de vida de periodistas no solamente son invaluables para sus familias sino para todo el conjunto de la sociedad mexicana”, expresó Joel Salas, quien expuso que, de acuerdo con la organización Artículo 19, al primer semestre de 2017, cada 15.7 horas había sido agredido un periodista en el país, ubicando en el 50 por ciento de los casos a funcionarios públicos como los responsables de diversas agresiones, entre las que se encuentran actos de intimidación, amenazas y ataques físicos o materiales.

Salas Suárez al dictar la conferencia El periodismo como instrumento para la transparencia planteó que la conjugación del acceso a la información y la labor periodística, también han dejado ver que en el Estado mexicano se han cometido una serie de violaciones graves a los derechos humanos.

Destacó la importancia de garantizar a los periodistas el pleno ejercicio de los derechos de acceso a la información y a la libertad de expresión, de manera que pueden ejercer su profesión de forma segura: “Cada atentado a un periodista es un atentado contra nuestra democracia y es, en este sentido, que el acceso a la información y la transparencia son dos insumos sumamente relevantes no sólo para el quehacer diario del ejercicio periodístico sino porque que creemos que puede ayudar a disminuir este contexto de peligro”.

Además hizo eco de la pregunta del periodista John Gilbert “¿Cómo puede ser que en México sea infinitamente más peligroso informar sobre un asesinato (o denunciarlo, agregaría Joel Salas) que cometerlo?”

“Por desgracia tenemos más preguntas que respuestas: ¿Por qué han aumentado los ataques a los periodistas y medios de comunicación? ¿Del año 2000 a la fecha por qué sólo el 6% de los asesinatos de periodistas está resuelto? ¿Por qué hay servidores públicos sospechosos de intimidar y atacar a periodistas?”

El comisionado del INAI se pronunció a favor de garantizar la seguridad de los periodistas en el país, ya que ellos juegan un papel clave en brindar a la población los insumos necesarios para empoderarse y controlar la manera en que las autoridades ejercen el poder: “Necesitamos un periodismo fuerte que ayude a consolidar la cultura de la transparencia en las instituciones públicas, un periodismo fuerte que ayude a detonar procesos reales de rendición de cuentas y un periodismo fuerte que estimule e invite a la población a involucrarse en lo público, un periodismo que permita prevenir y combatir la corrupción”.

Asimismo, el acceso a la información y el ejercicio periodístico han logrado evidenciar casos de corrupción en los tres niveles de gobierno y en los tres poderes del Estado, afirmó Joel Salas Suárez, comisionado del INAI: “Es gracias al derecho de acceso a la información y las piezas periodísticas que nos hemos enterado de cualquier cantidad de casos de corrupción en el ámbito municipal, en el ámbito estatal, en el ámbito federal, en los tres poderes, e incluso, cómo empresas han hecho uso de este recurso para obtener contratos públicos”.

 

Con información del INAI

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