Urge que se tipifique la violencia política de género - LJA Aguascalientes
03/08/2020


 

  • Mujeres no son conscientes de la violencia en su contra, consideran que es el costo de hacer política
  • Este proceso será histórico porque más mujeres llegarán a las candidaturas y puestos de elección popular, pero de manera desventajosa

 

Es lamentable para las mujeres que participan en política que a la fecha no haya un marco jurídico y la tipificación del delito de violencia política de género, lo que hace que las candidatas estén expuestas a este tipo de violencia, sin que vaya a tener repercusiones de tipo penal o de cualquier otro para quienes la fomentan, apuntó María Fernanda Salazar Mejía, presidente de Auris Estrategia y Comunicación.

Enfatizó que se tiende a pensar que los logros en la historia y las conquistas alcanzadas en favor de cualquier grupo, son de una vez y para siempre, lo cual no es real pues sus derechos están expuestos a revertirse, como los alcances que han tenido las mujeres en la vida democrática; por ello dijo que se ha impulsado una lucha mayor de participación en puestos electorales, este proceso será histórico porque más mujeres llegarán a las candidaturas y puestos de elección popular, pero de manera desventajosa por la violencia política de género.



La ponente sobre el tema en la Cumbre Mundial de Comunicación Política apuntó que un estudio de la Comisión de Derechos Humanos habla de que si bien hay mujeres presentes en la administración pública, con un estimado del 51 por ciento, sólo el 22 por ciento pertenecen a cargos directivos.

Destacó que no se trata sólo de ganar puestos de elección popular para las mujeres, sino de defender los procesos democráticos, ya que dijo, por desgracia, son estrategas y coordinadores de campaña quienes en muchas de las ocasiones fomentan el uso de herramientas y recursos de comunicación basados en la violencia política de género, lo que contribuye a minar el proceso democrático.

La exdirectora de la Unidad de Transparencia en el Senado lamentó que los argumentos en contra del avance de la participación femenina se repitan constantemente; cada vez que van por un nuevo derecho que permita su participación democrática, surgen señalamientos de índole cultural y religioso con la intención de echar hacia atrás estos avances. “Se señala que las que buscan el voto son solteronas, amargadas y feas que no tienen otro objetivo, por eso se van a la lucha social; se les ilustra con el concepto de feminazis por el simple hecho de defender una causa justa y democrática”.

Recalcó que la lucha de la mujer por ejercer su derecho a la participación democrática ha alcanzado logros de manera reciente, no hay antecedentes de la violencia que se ha ejercido en su contra, por lo cual cuando se da un caso al respecto en cuestión política, se minimiza, aunque también se dan casos en que se utiliza de más y se trivializa; la violencia en sí trata de acciones o recursos para frenar deliberadamente la participación política de las mujeres, hay una serie de mecanismos para que como grupo no lo ejerzan.

Las mujeres en la política enfrentan dificultades y ataques que los hombres no viven, por una cuestión física o de cosificación; son expuestas a acoso, violación, asesinato, amenazadas; buscan impedir su participación o incidir en sus decisiones políticas, por parte de líderes políticos y religiosos. “No se trata de que a las mujeres no se les cuestione, no se les exija que rindan cuentas; no se generaliza como el que son más honestas o mejores en el ejercicio de la función pública, pero es grave que se utilicen recursos para agredir a las mujeres en este intento de ejercer el servicio público”, destacó Salazar Mejía.

Señaló que, a mayor participación, las mujeres, se enfrentan a más fenómenos de violencia política; se les ataca por su apariencia física, por supuesto uso de bótox, cirugías o forma de vestir; en el ámbito mundial se ha incrementado la presencia de mujeres en parlamentos, con un creciente número de reportes en que se declaran víctimas de agresiones, amenazadas, sufren campañas de desprestigio lo que afecta el rendimiento electoral de las mujeres y su llegada al poder.

“El tema grave es que las propias mujeres no estamos conscientes de esa violencia, quienes han llegado a altos puestos consideran que es el costo de hacer política, que ventilen una parte íntima de su familia, cuestionen su sexualidad; son elementos importantes económica y simbólicamente, porque pierden acceso a recursos para financiar campañas, como si no tuviera una autonomía política”, condenó la experta en violencia política de género.

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Adriana García Campos
Adriana García Campos

Reportera en La Jornada Aguascalientes.

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