Comparecen ante Congreso expertos en el tema de Cobos - LJA Aguascalientes
24/05/2024

El Bosque de Cobos cuenta con 124 hectáreas, está ubicado al sur de la ciudad y es una de las principales zonas de recargas de los mantos acuíferos para el estado y parte de la zona centro occidente.

En él conviven más de 200 especies animales, 100 vegetales, 130 especies de aves, cohabitan más de 36 mil árboles y nueve mil 770 mezquites; por ello brinda un servicio ambiental histórico para Aguascalientes.

Impactar esta zona de por vida sería el primer antecedente en el estado de fragmentación del ecosistema, se rompería el equilibrio de un área natural rica en biodiversidad.

El Bosque de Cobos amortiza los efectos del cambio climático, mantiene el equilibrio ecológico, recarga los mantos acuíferos, por ello el colocar una plancha de concreto sobre el 85 por ciento de esta zona para construir, pretendidamente, once mil casas de interés social, significaría un suicidio ambiental.

Con esta información, proporcionada por el presidente de la Comisión Legislativa de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Sergio Augusto López Ramírez, para dar inicio a la sesión en la que activistas, catedráticos e investigadores expusieron ante los diputados presentes diversas argumentaciones del por qué no se debe permitir que siga adelante el proyecto para fraccionar el Bosque de Cobos. A continuación una síntesis de las exposiciones.

 

Marco Alejandro Sifuentes Solís, catedrático e investigador de la Universidad Autónoma de Aguascalientes, miembro del Sistema Nacional de Investigadores

El catedrático inició su ponencia lamentando el no tener la representación de la institución en la que labora como profesor-investigador de tiempo completo, al formar parte de un cuerpo académico consolidado, le hubiera gustado que sus compañeros participaran activamente en la defensa del Bosque de Cobos.

A título personal y como estudioso de los procesos de habitación de los espacios urbanos manifestó que cuesta trabajo entender los tiempos políticos y las presiones de grupos de poder económicos, con el trabajo académico, ya que en este ámbito resulta muy clara y sencilla la improcedencia de construir en la zona de Bosque de Cobos, dado que está prohibido en el Programa de Desarrollo Urbano 2040 de la ciudad de Aguascalientes, ya que la zona en la que se pretende construir el fraccionamiento es de conservación, en la que se prohíben los usos industriales, comercial y de vivienda.


“Cómo académico digo, por qué le hacen tanta alharaca, si está claro en el Programa de Desarrollo Urbano de la Ciudad de Aguascalientes 2040, hay una expresa prohibición para construir vivienda en el predio y en toda la parte norte de la rivera del arroyo de los Cobos que es parte de esa micro cuenca”, explicó el investigador.

Expuso que el fraccionamiento de Cobos representaría un beneficio de corto plazo para los constructores, en caso de que se autorizara; pero no está claro si también sería benéfico para quienes  adquieran el lote o la vivienda, además de poner sobre la mesa el interés general de la población, y por ende el futuro de los habitantes de Aguascalientes.

“Está también en juego el futuro de Aguascalientes, la viabilidad de la ciudad y la población, y los intereses de la humanidad que son superiores, eso sin hablar de la diversidad tan rica ahí existente, además de los vestigios paleontológicos”, subrayó el académico.

Externó que contrario a lo que expresó el delegado del INAH sí existen vestigios paleontológicos y arqueológicos en la zona del Bosque de Cobos, ya que él mismo los ha visto, por lo que ese solo hecho es suficiente para evitar el proyecto de construcción del fraccionamiento.

“El tema es que no es únicamente Cobos como bosque, como microcuenca hídrica, el problema es que es un sistema mucho más amplio, que abarca Ojocaliente, el acuífero del  Valle de Aguascalientes y de Encarnación de Díaz. Por la parte arqueológica, con los vestigios que hay se puede concluir que pertenece a un mismo sistema de distintos asentamientos humanos arqueológicos; desde lo que yo estudio sería suficiente”, apuntó Sifuentes Solís.

 

Sofía González Ponce, integrante del Movimiento Ambiental A.C.

La activista señaló que según la manifestación del Impacto Ambiental que presentó la desarrolladora señala que “el fraccionamiento de los Cobos no representa un elemento que atente en el desarrollo, salud y bienestar de los habitantes de Aguascalientes”, lo cual la asociación lo considera algo erróneo, dado que dentro de los tratados internacionales que México firma en materia de los derechos humanos, también cabe la defensa del medio ambiente, los cuales tienen el mismo rango que los preceptos constitucionales desde el año 2011.

Dentro de estos derechos está el que tenemos todas las personas a tener un ambiente sano, ya que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos señala que el medio ambiente es un bien jurídico fundamental para la actual y las futuras generaciones, y que permite la  realización de otros derechos.

“En el derecho internacional, la defensa de los derechos humanos se están dando en paralelo al cuidado del medio ambiente y en las cortes internacionales ya se ve como un nuevo paradigma que no se puede separar, al garantizarlos a través de la preservación del medio ambiente”, expuso la activista.

Subrayó el artículo cuarto Constitucional, que señala que “toda persona tiene derecho a un ambiente sano y bienestar, por lo que el estado garantizará el respeto a este derecho, el daño ambiental entra en responsabilidad para quien lo provoque, en lo dispuesto por la ley”; para ello todas las autoridades de todos los niveles tienen la obligación de revisar que estos preceptos internacionales se cumplan.

“Solicitamos a la Semarnat que no permitan el cambio de uso de suelo a habitacional para la construcción del fraccionamiento los Cobos, ya que devastar este ecosistema atenta contra el derecho humano de los aguascalentenses a un medio ambiente sano y ecológicamente equilibrado”, concluyó González Ponce.

 

Carlos Rodrigo Martín Clemente, ex titular de la Procuraduría Estatal de Protección al Ambiente y consultor de las asociaciones en protección del bosque de Cobos.

El biólogo de entrada expresó que el estudio presentado ante la Semarnat por parte de la empresa fraccionadora está mal hecho, deficiente y bastante sesgado, “no sé si sea por inexperiencia e ineficacia de los consultores o porque tenga algún otro tinte en la que quiera hacer caer a la autoridad al hacer la evaluación”.

Con base a su propio análisis encontró que al momento de hacer la evaluación se enfocaron demasiado al sitio del proyecto, sin atender al sistema ambiental completo, pues si bien hay proyectos en los que la afectación es de 500 metros a la redonda, mil metros o hasta cien kilómetros,  mucho más allá del lugar donde se pretende realizar la construcción.

“Considero que la afectación no está tan ceñida al sitio del proyecto, primero porque el proyecto lo tenemos en una zona de laderas, si tuviéramos una zona plana los efectos serían muy diferentes”, explicó el biólogo.

Detalló que los proyectos de desarrollo urbano están circunscritas a un terreno muy pequeño, y en este caso no se considera el hecho de que se pretende construir cerca de un arroyo que es de los principales colectores que llevan agua al río San Pedro, a través del arroyo San Francisco, por lo tanto  tiene un gran valor ecológico.

El especialista subrayó que al momento de hacer evaluación las afectaciones no solo quedarán en el terreno, sino que muchas de las cosas que se harán en la construcción, y del mismo fraccionamiento, irán hacia el arroyo.

De los impactos que señalan, como el desmonte y la erosión del suelo, consideró que las medidas que proponen en el proyecto “son risibles”,  porque están planteando como medida de compensación un riego ligero, el cual se utiliza para evitar dispersión de partículas al aire, pero si tienes una pendiente lo que se va a provocar es arrastre, “se les olvida que no solo tiene erosión eólica sino también tienes erosión hídrica y al momento que quitas la cobertura vegetal es más factible que haya un desprendimiento de material”.

Martín Clemente señaló que aunque a los fraccionadores no les importe el tema ambiental esto tiene un problema mayor: “Si tu no haces este retiro de material adecuado, este material va a estar corriendo hasta llegar al cauce del arroyo, lo que hará es provocar azolves, te va a modificar toda la dinámica hídrica y te puede provocar inundaciones aguas abajo”.

Otra cosa que no consideraron son las afectaciones que pudieran presentar por el aumento de la velocidad del escurrimiento, pues entre más liso tenga el terreno la velocidad del agua aumenta y con ello el arrastre de partículas y aumento de la fuerza contra los taludes del cauce, causando desprendimiento de materiales.

Agregó que una modificación en el cauce no sólo modifica la dinámica hídrica del sitio sino también otros patrones de diversidad, pues al momento que desprenden parte del suelo desaparece toda la vegetación de ahí y en consecuencia toda la fauna asociada.

El biólogo destacó que muchos de los estudios se limitan a hacer evaluaciones de los impactos primarios, aunque en el caso del Bosque de Cobos es necesario que se analicen los impactos secundarios e incluso terciarios por el nivel de posible daño ambiental que provocaría urbanizar esta zona.

“Se ha señalado que el proyecto en evaluación de la Semarnat no es para la realización del fraccionamiento como tal, sino para el cambio de uso de suelo; sí, son dos cosas separadas pero muchas de la obras del fraccionamiento pueden funcionar, o tener que funcionar como medidas de mitigación del propio cambio de uso de suelo (…) como el diseño de las calles”, es por ello que preocupa que la autoridad se base en un proyecto mal diseñado y poco estudiado.

 

Carlos Alfredo Flores de Anda, de Bosque de Cobos A.C.

El activista hizo hincapié en la importancia de recordar errores del pasado para no repetirlos, al referirse a la microcuenca del Cedazo, que consideró el monumento más grande a la torpeza con la que se ha gobernado y que hoy forma parte de la mancha urbana, cuyo sistema hidrológico es gemelo a Cobos, en patrimonio, importancia hidrológica, en yacimiento fosilífero que fue el más importante de la región, y que ahora está degradado a un tiradero de aguas negras de todos los fraccionamientos del oriente de la ciudad.  

“Necesitamos un área natural protegida, no de un arroyito, como lo han promovido las autoridades, eso es una cosa ridícula, sino hacer un área natural, un hectareaje que permita la continuidad de los procesos naturales y evolutivos, además de que se preserve el paisaje cultural de Aguascalientes”, expuso Flores de Anda.

Consideró que proteger Cobos es cuidar la última área protectora de recursos hídricos con los flujos locales de agua subterránea y la última zona grande de vegetación primaria que captura grandes cantidades de bióxido de carbono; además de un patrimonio único de lo que fue el Aguascalientes antes de los europeos.

Externó la necesidad de implementar un área protegida de al menos diez mil hectáreas, que se extienda hacia la región de El Llano, pues ahí está la cabecera de la cuenca.

Carlos Alfredo Flores destacó que en  La Pona se debe evitar a toda costa la construcción de fraccionamientos, ya que el negociar retazos de lo que fue un patrimonio natural enorme puede traer consecuencias lamentables; por ello se debe decretar en protección como área natural toda el área aún existente.

Finalizó al destacar que proteger Cobos es cuidar la única llave de agua que tiene el estado en la cuenca subterránea, y la única manera de administrarla es declararla zona hidrológica prioritaria protegida para Aguascalientes.

 

Gina Mireya Ventura Ramírez, directora general del Instituto Mexicano de Estudios Pedagógicos y Postgrados A.C.

Externó que declarar el Bosque de Cobos como un área protegida es garantizar a todas las personas el vivir en un medio ambiente adecuado para su desarrollo social, su salud y bienestar, señalados en la Ley General de Equilibrio Ecológico y de Protección al Ambiente.

Al ser un área rica en biodiversidad, es también un corredor biológico y uno de los pocos pulmones con los que cuenta el municipio de Aguascalientes, además que en materia de hidrología la zona en la que se pretende construir en fraccionamiento se encuentra en la porción baja de una microcuenca, donde confluyen tres flujos hidrológicos que los promoventes señalan de mediana importancia y que desembocan en el arroyo de Cobos, el cual se vería seriamente afectado por la contaminación que generará la población que habite las casas ahí construidas.

La también activista destacó que dado que el agua es un recurso que escasea en nuestro estado, ningún cuerpo de agua debe ser considerado de poca importancia.

Ventura Ramírez manifestó que con base en su trabajo como ambientalista, queda la experiencia que para proteger una zona natural no es suficiente hacer una declaratoria, sino que es necesario establecer compromisos reales para su cuidado, además de un plan de manejo bien estructurado, y destinar recursos públicos para emprender acciones como comprar, expropiar e intercambiar predios, al no olvidar que los predios son de propiedad privada.

“En cualquier momento los dueños, a pesar de existir una declaratoria pueden ampararse”, advirtió la académica, al subrayar la importancia de gestionar desde todos los niveles de gobierno la gestión de recursos necesarios para rescatar los espacios naturales.

 

Agustín Bernal Inguanzo, del Comité de Vigilancia Ambiental de la Subcuenca Cobos-Pargas-San Francisco

Destacó que la delimitación del área de las 353.53 hectáreas en el Bosque de los Cobos es el área que ciudadanos, autoridades, la Cámara de la Industria de la Construcción y los representantes del Colegio de Urbanistas, Colegio de Arquitectos y Valuadores de Aguascalientes, quienes juntos elaboraron el Plan de Desarrollo Municipal 2020-2040 luego de meses de talleres, por ello es de observancia obligatoria en la evaluación del impacto ambiental, que obliga a la Semarnat a revisar todos los ordenamientos aplicables, y autorizar en caso de que no vaya en contra de alguno de estos, o negar en caso contrario.

En el caso del proyecto del fraccionamiento Cobos, subrayó, va en contra al encontrarse cien por ciento dentro del área de conservación, según el Plan de Desarrollo mencionado.

Informó que además la inmobiliaria Grupo San Cristóbal acaba de comprar al norte del predio de la familia Villalobos, quienes pretenden construir fraccionamiento Cobos, están en espera del cambio de uso de suelo para detonar toda una franja que se liga con el fraccionamiento Morelos.

“Están generando un gueto, que traerá consecuencias tremendas (…) estamos alejando a la clase trabajadora cinco kilómetros más allá del tercer anillo; si eso no es marginación, ¿entonces qué es?, si mandar once mil familias detrás de la Zona de Tolerancia no es marginar a la población, ¿entonces qué significa?, si esto está más cerca de Calvillito que del centro de la ciudad”, expuso el activista.

La propuesta es retomar todo el polígono como Área Natural Protegida y consolidarlo junto con Rancho Parga, para empezar, y lo segundo es hacer gestión ambiental junto con los vecinos para hacer un ordenamiento ecológico territorial.

Bernal Inguanzo hizo referencia a la acusación que en contra de los ambientalistas hizo el promovente del fraccionamiento Cobos respecto al incendio que se suscitó hace uso días, y puntualizó que la Ley para el Desarrollo Forestal Sustentable dice que los dueños de los predios son los obligados en la conservación de sus predios, y en el manejo del fuego, los primeros obligados, por ello los dueños deben de apagar el fuego junto con los bomberos.

 

Bióloga Guadalupe Castorena Esparza, presidente del Colegio de Biólogos del Estado de Aguascalientes

La bióloga expuso que el fracciona Bosque de Cobos representaría una “Crónica de una muerte anunciada”, ante el peligro de que se repita la historia de El Cedazo, además de la pérdida de todo un patrimonio florístico, que está documentado a través del trabajo de Muriel Barush, quien hizo un listado de la subcuenca como trabajo de tesis, en el que registra más de cien especies en solo unos meses de colecta.

Además del estudio realizado por la misma Guadalupe Castorena, en que registró nuevas especies herbáceas.

Detalló que está a punto de realizarse un trabajo para registrar las especies de vertebrados, pues se calcula que de las especies existentes de todo el estado, en esa zona de Los Cobos  se encuentra el 45 por ciento de anfibios, el 30 por ciento de reptiles, el 49 por ciento de aves, y de mamíferos el 50 por ciento.

“El cemento no es desarrollo, necesitamos menos cemento y más raíces. Necesitamos más certidumbre legal de todo lo que maneja el Plan de Desarrollo Urbano y el Ordenamiento Ecológico Territorial”, expuso la también activista.

 

Víctor Hugo Salazar Ortiz, presidente de Movimiento Ambiental A.C.

El biólogo subrayó que en el Manifiesto de Impacto Ambiental que presenta la constructora que pretende fraccionar en Los Cobos, únicamente dice cómo va a impactar durante la construcción, pero no señala de qué pasará en el corto, mediano o largo plazo; al dedicar sólo nueve páginas a este tema y sus medidas de compensación y mitigación son: educar a los trabajadores que están en la obra; letreros invitando a las personas para que cuiden el lugar; se recogerá el escombro un vez que termine la construcción y capturar y reubicar toda la fauna existente del sitio, lo que consideró a todas luces risorio.

Consideró que la autoridad deberían de negarles en automático la autorización con el simple hecho de que al principio se habló en el Impacto Ambiental de siete mil 600 viviendas y luego once mil casas.

Insistió en que el asunto de Cobos sí se debe politizar, porque es un asunto político en el que toda la población del estado debe participar, lo que no se debe hacer es partidizar, porque la justicia ambiental se consiguió hace años a “gritos y sombrerazos”, y ahora se buscan los mecanismos a través de las instituciones, de la política y de ser necesario se irá al ámbito jurídico, al no poderse dejar este asunto a un lado dado la que la amenaza es grande para el estado.

Deseo que la declaración de Área Natural Protegida se consiga y que no ocurra como con otros sitios.


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Claudia Rodríguez Loera

Reportera en La Jornada Aguascalientes.

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2 thoughts on “Comparecen ante Congreso expertos en el tema de Cobos

  1. Expertos ? Jahahahaha ni que vivieran ahi
    Título Mamón.

    Los expertos HUEVONES, Ecocidas, Pirómanos Egoistas e Inútiles.

    Muerto el niño a tapar el pozo…

    Justificando que “ellos no fueron”…
    y como siempre la misma bola de CACA prendiendo chispa en los medios chismosos.

    Quieren su área natural protegida…
    PENDEJOS a poco van de gratis jahaha…

    Mejor dicho… AREA “natural” CODICIADA.

  2. detonar toda una franja que se liga con el fraccionamiento Morelos…. ?

    La franja seria Prolongación Héroe Inmortal
    no hay otra avenida que llegue al FRACCIONAMIENTO COBOS.

    Mas adelante comunicaran a (San Cristobal o Rivera 2 jaja…) con Ajedrecistas y tendrá Avenida x Detrás… Todo es cuestión de tiempo…

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