Opinión

CDXLIII Aniversario / Opciones y decisiones

La Ciudad celebra el CDXLIII, 443, Aniversario de la fundación de Aguascalientes, que se cumple este 22 de octubre, fecha en que Jerónimo de Orozco, presidente de la audiencia de la Nueva Galicia, firmó la cédula o acta en que se permitía, por gracia del rey Felipe II, quien dictó: es nuestra merced y voluntad que agora y de aquí adelante para siempre jamás la dicha población e sitio de Aguascalientes se llame y nombre la Villa de la Ascensión. (Fuente: Boletín A.8 de la Sociedad de Geografía y Estadística de la República Mexicana. Segunda Época. Tomo III. México. Imprenta del Gobierno, En Palacio. A cargo de José María Sandoval. 1871. Título para la Fundación de una Villa en el Sitio de Aguascalientes. “Dada en Guadalajara a veintidós de Octubre de mil y quinientos setenta y cinco años. El Dr. Orozco.-Yo Luis Velez Cherino, escribano de cámara de la audiencia y cancillería real del nuevo reino de Galicia e de la gobernación de él, lo fice escribir por su mandado con acuerdo de su presidente e gobernador.” Registrada.). Quedando así establecida en dicho territorio. Por lo que no deja de invadirnos, a quienes queremos a nuestra matria (Luis González y González dixit), una sentida añoranza por la que fue nombrada de origen como Vila de la Ascensión dicho sitio de Aguascalientes. Por más que se haya impuesto sobre su ancestral y real nombre, el pomposo apelativo de Villa de Nuestra Señora de la Asunción de Aguascalientes, adosado a esta nuestra madre patria chica. De allí pa’l real traemos trastocado el nombre.

Acaecidos casi cuatro siglos y medio de curso histórico, con algo de antelación, el Ayuntamiento de Aguascalientes informaba que invertirá un presupuesto de quince millones de pesos para la celebración del 443 Aniversario de la fundación de la Ciudad, que será del 7 al 22 de octubre de 2018, con más de 300 eventos gratuitos en 20 sedes, cuyo festival que ofrecerá cultura, música, entretenimiento y tauromaquia, espera una afluencia superior a las 200 mil personas.

Así lo ratifica Alejandro Vázquez Zúñiga, director del Instituto Municipal Aguascalentense para la Cultura, quien destacó que las 10 delegaciones tendrán por tres días consecutivos un festival muy cerca de sus hogares, se trata del Festival Cultural de la Ciudad 2018, en que disfrutarán de agrupaciones como los Pasteles Verdes, el Mariachi Imperial Azteca, Los Terrícolas, los Dandys, los Freddys, Barón de Apodaca, La Sonora Dinamita, la Rondalla de Saltillo, Los Yonic’s y Pedro Calvo. Que la propia Alcaldesa complementó mencionando otros conciertos masivos en la Plaza de Armas, con la presentación de Julión Álvarez, Plastilina Mosh, Alejandro Fernández y la Banda MS, así como el grupo Morsa junto con los 120 jóvenes pertenecientes a la Orquesta Sinfónica Infantil Municipal COMPAZ. Festival que tendrá una duración de 16 días. (El Heraldo. El cumpleaños de la ciudad a lo grande. 18 septiembre, 2018. https://bit.ly/2q1BPVi ).



Igualmente, en las redes digitales, la propia Alcaldesa Teresa Jiménez Esquivel, puntualizó que la celebración se llevará a cabo del 07 al 22 de Octubre, además que este año también habrá actividades en las diez delegaciones que integran la capital. (Saps Grupero. La Revista Digital. El Aniversario de la Fundación de Aguascalientes se vivirá a lo grande. Por Julio Díaz. 19/09/2018. https://bit.ly/2CYATto ). Otra fuente informativa anuncia que En todos los eventos, el acceso será gratuito y se contará con lugares especiales para las personas de la tercera edad y los discapacitados. En algunos de los casos se habilitarán rutas especiales de transporte para facilitar el acceso a las personas que viven en las colonias y fraccionamientos más alejados del centro de la ciudad. (Desde lared. Aguascalientes.https://bit.ly/2pZplxk ).

Lo anterior demuestra que, desde tiempos fundacionales somos dados a magnificar nuestros momentos históricos emblemáticos, como ocurrió cuando Aguascalientes fue nombrado territorio de la federación en 1835. Habido el antecedente de que Santa Anna avanzaba de la capital rumbo a Zacatecas para someter a los insurrectos, en Aguascalientes se ejecutaban los primeros movimientos para fundamentar la demanda de separarlo del llamado partido zacatecano. El ayuntamiento, valiéndose de antiguas prácticas, congregó el 22 de marzo a todo el vecindario para exponer la situación por la que se atravesaba y la conveniencia de que Aguascalientes fuese nombrado territorio de la federación. Llegado el lº de mayo de 1835, arribó Santa Anna a Aguascalientes, y el ambiente ya estaba preparado para solicitar al caudillo lo que posiblemente él había fraguado: nuestra emancipación del susodicho partido. La historia consigna que, a su llegada Santa Anna fue recibido “como a nadie se ha recibido después”. En que autoridades, clero y pueblo en general, amantes de fiestas y celebraciones, acogieron con júbilo la promesa del presidente: Aguascalientes sería separado de Zacatecas. (Fuente: “e-ciencia.com…”).

El otro evento de tonos fundacionales lo consigna el historiador, Dr. José Antonio Gutiérrez, investigador y maestro de la UAA, quien recupera, para mí de brillante manera, la memoria de dos destacados eclesiásticos del siglo XVIII que contribuyeron activamente a fincar un legado arquitectónico y cultural invaluable para la ciudad y ulteriores generaciones. Gracias a la publicación “Ágora” del Archivo General Municipal, en su No. 8, del año 2013, tenemos una compendiosa y pulida narrativa de aquellos hechos históricos que verdaderamente dan nombre a nuestra entrañable villa. Retomo fragmentos del capítulo: “Dos Benefactores de Aguascalientes en el siglo XVIII”.

Prologa el autor: La sociedad de Aguascalientes vivió importantes cambios político-sociales durante el siglo XVIII; iniciaron en 1700 al ascender al trono español Felipe V, de la dinastía Borbón, al morir Carlos II sin descendencia, de la casa de los Habsburgo. (Opus cit. Pp. 63 ss). Y contextualiza, Aguascalientes no fue ajena a esos movimientos de cambio, pues en esos años hubo hombres dignos de figurar. Me voy a referir a dos eclesiásticos que entonces brillaron en el panorama local, los doctores Manuel Colón de Larreátegui y Mateo José de Arteaga. Para darlos luego la razón de su opción: Ambos personajes cubrirán cuatro décadas de la historia de la villa, mejorarán los templos existentes y levantarán nuevos edificios; abrirán instituciones educativas y de caridad: su impronta llena muchas páginas de la historia local (O. cit. p. 65).

Paréntesis. Declaro que desde niño me intrigó ese nombre extraño de la calle que lleva su nombre, y que mi mamá siempre dudaba si acentuarla como aquí se escribe, o bien pronunciarla como una simple palabra grave. Gracias a que mi suegro de muy feliz y grata memoria, Don José Pagoaga Iriarte, fue vasco de pura cepa – con todo y los ochos apellidos vascos de gran rigor-, así como talante, genio y lengua, algún día me comentó que en vasco no hay acentos escritos, y que Larreategui se pronuncia naturalmente como voz esdrújula, lo que también vale por norma fonética para palabras de 4 sílabas. Valga esta digresión lingüística.

Retomo a nuestro personaje de referencia, un perfil de alto relieve: D. Manuel Colón de Larreátegui era descendiente directo del Almirante Diego Colón, hijo del descubridor de América. Nació en 1700 en San Luis de la Paz, hoy estado de Guanajuato; fue alumno de los jesuitas en el Colegio de Santa María de Todos los Santos y se doctoró en Sagrados Cánones en la Universidad Pontificia de la ciudad de México. Antes de ser nombrado cura de Aguascalientes fue abogado de la Real Audiencia de México y examinador del Arzobispado. Su nombramiento como cura de Aguascalientes, aporta una indicación valiosa para respaldar el argumento de cómo el nombre original de la Ciudad de Aguascalientes termina por adoptar el nombre eclesiástico dado al templo central de lo que será la nueve sede parroquial. Ésta para mí es la tesis de fondo.

Todo comienza con su nombramiento formal. Siendo obispo de Guadalajara su maestro D. Nicolás Carlos Gómez de Cervantes, lo invitó a colaborar en la Mitra y al poco tiempo lo nombró cura propio y juez eclesiástico de la Parroquia de la Asunción de Aguascalientes; uno de los libros de gobierno registra esta noticia: “El dos de septiembre de 1733 tomó posesión el Dr. D. Manuel Colón de Larreátegui, por muerte del Br.Juan de Larrea” (O. cit. Ibídem. P. 65).

Digo que es un evento co-fundacional en cuanto a la adjudicación del nombre con que habrá de identificarse nuestra Villa en el sitio Aguascalientes. Dice el historiador en cita: Sin duda su obra más importante fue terminar el templo parroquial, actual Catedral Basílica, obra que llevaba 30 años de iniciada y que recibió poco avanzada; uno de los libros parroquiales registra esta noticia: “La había recibido muy al principio, y la fabricó con muchísimos afanes y trabajos, saliendo personalmente por las haciendas y ranchos a recoger maíz de limosna para su construcción”.(Archivo del Obispado de Aguascalientes, Libro Primero de la Parroquia de Aguascalientes, folio 541 vta). Sólo 5 años tardó en terminarla, pues su Dedicación fue el 4 de agosto de 1738. – Hecho que en la liturgia católica es el acto fundacional de un templo, en tanto que investido con su nueva función religiosa de culto y centro administrativo eclesiástico, ahora bajo su jurisdicción. La erección de la Diócesis de Aguascalientes, ocurriría un siglo más tarde el día 27 de Agosto de 1899

Y la ciudadanía refrendó una vez más su talante bullanguero, festivo, fandanguero y bailador. La respuesta social de los habitantes de la ciudad no pudo haber sido más emotiva, y representativa de los grupos sociales protagónicos involucrados, según continúa la narrativa: – En los actos de consagración hubo de todo: connotados oradores, juegos pirotécnicos y de chuza, corridas de toros y obras de teatro. La semana siguiente a la bendición fue dedicada a presentar obras de teatro por los diversos gremios locales de artesanos. El 7 escenificaron los sastres la comedia “La misma conciencia avisa”; el 8 los zapateros presentaron “Negro el cuerpo blanco”; el 9 los barberos presentaron “El canto junto al encanto”; los alarifes y sombrereros presentaron el 11 la comedia “Mejor está que estaba” y el día 12 los obrajeros presentaron la obra “Los españoles en Chile y conquista del Reino Araucano”. La semana siguiente los aguascalentenses la dedicaron a corridas de toros y desfiles de carrozas. El ciclo de festejos se cerró el domingo 19 con la comedia “El secreto vacío”, que costearon y presentaron los herreros y los serenos. No por nada, la ciudad es anfitriona de actual Feria Nacional de San Marcos. ¡He allí el detalle! Bueno, ¿Y cómo se llamó la ciudad?

franvier2013@gmail.com  

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Francisco Javier Chávez Santillán

Francisco Javier Chávez Santillán

1 Comment

  1. EDUARDO WOLFF
    20/10/2018 at 13:44 — Responder

    Lo felicito por su estupendo artículo, escriba mas seguido sobre historia de Ags.

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