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Conversatorio con Lydia Cacho: Legislación reciente es un subproducto del buen periodismo

  • Fue la prensa quien posicionó el tema de pornografía infantil y trata de personas en el país
  • El trabajo del periodista tiene “un impacto absolutamente real” al documentar la tragedia que asiste de frente

 

Previo a la presentación de su libro #EllosHablan el día de hoy domingo 7 de octubre a las 13:00 horas, en el último día de la Feria del Libro, la activista y periodista Lydia Cacho estableció el día de ayer un diálogo con reporteros locales, en donde destacó la labor fundamental de la prensa en la transformación legislativa y cultural de México cuando se realiza un trabajo de investigación, documentación y posicionamiento de temas sensibles como lo son los casos de pederastia, los  feminicidios, la trata de personas, entre otros, pues son las reporteras y reporteros quienes cuentan la historia del país e impulsan a través de la exposición de los casos que se legisle en favor de los grupos vulnerables: “A veces, como reporteros, nosotros pensamos que nuestro trabajo no tiene un impacto en la medida de lo que quisiera que se tuviera, no por el ego, sino porque es brutal lo que documentamos, o la tragedia a la que asistimos de frente […], el proceso que sucede después de nuestra documentación es largo, tortuoso, agotador, abrumador, pero es de un impacto absolutamente real […]. Lo que no nos toca a nosotros es ser jueces, no somos procuradores, si lo fuéramos tal vez ya tendríamos en la cárcel a todo el mundo, seguramente que sí, pero lo que logramos es inmenso, y yo creo que de repente perdemos la visión de lo que hacemos por el país por los niveles de impunidad”.

Toda la legislación que existe desde el siglo XX al XXI es un subproducto del buen periodismo: Lydia Cacho

La activista mencionó que apenas hace doce años en el país no existía ley contra la trata, que ya funciona en varios estados del país, así como tampoco se reconocía la pornografía infantil como un delito grave ni la explotación sexual comercial infantil, sino solamente como violación equiparada en caso de infantes de 14 o 15 años, “No existía hace 12 años en las procuradurías de justicia de ningún estado de la República las áreas especializadas en violencia sexual contra niñas y niños y mujeres, ahora existen, y eso, este país se lo debe a la prensa, la legislación no avanza sin nosotros […]. Toda la legislación que existe desde el siglo XX al siglo XXI, toda, es un subproducto del buen periodismo, no tengo la menor duda, nadie más lo hace, si nosotros no estuviéramos dando la batalla todos los días, aunque parezca que no importa, todos estos y estas gobernantes y políticos de todos los niveles no harían las cosas que hacen, en lo positivo y en lo negativo, algunos salen corriendo”.

Recordó su labor como reportera desde hace 30 años, cuando comenzó a escribir sobre pornografía infantil, “Me acuerdo que llegué con José Luis Santiago Vasconcelos, que entonces era el primer fiscal antinarcotráfico en México, y le hablé de eso y se me quedaba viendo con cara de ‘¿de qué me está hablando?, ¿pornografía infantil? Eso no existe’, y me tuve que poner a explicarle lo que estaba sucediendo, y empecé a buscar a expertos de otros lugares porque no había expertos en pornografía infantil, casi nadie hablaba de eso, y ahora puedo asegurar que fuimos las y los periodistas quienes posicionamos el tema en este país, y somos quienes posicionamos también el tema de trata de personas, todavía hay personas que usan el término de “trata de blancas”, es un término de hace cuatro siglos cuando era legal vender mujeres negras morenas, cafés y amarillas, pero no blancas, entonces, son procesos sociales que nos rebasan. Cuando publiqué Los demonios del Edén, otros reporteros de todo el país estaban publicando y documentando trata de personas, aunque le dijéramos de otra forma, porque ni siquiera existía el término jurídico, lo estábamos haciendo en los estados de la República, y ahora ya hay leyes al respecto, hay cantidad de tratantes de personas que están en la cárcel gracias al trabajo de los periodistas, no sabemos quién está en la cárcel pero sí sabemos que es gracias a ese trabajo”.

Resaltó el caso de la diputada local Sandra Vaca, que fue destituida como presidente de la Comisión de Atención al Desarrollo de la Niñez del Congreso de la Ciudad de México, al ser señalada, de acuerdo a una investigación periodística de MVS Noticias, como presunta reclutadora de una red de prostitución dirigida por el priista Cuauhtémoc Gutiérrez de la Torre: “En menos de 5 horas se convirtió en trending topic, y en menos de 24 horas estaba abajo de esta Comisión, eso sí se debe a la sociedad civil que se organizó, pero también a la prensa, sin nosotros no podrían hacerlo”.

La también escritora dijo que aún falta mucho camino en el periodismo, pues los reporteros, aunque tienen cierto nivel de poder, “a fin de cuentas quien decide es nuestro editor y si tu editor es alguien como Carlos Marín, pues ya te jodiste, alguien que proyecta todo su machismo en todo lo que edita, porque mandata dentro del periódico”, aunque aseguró que en estos tiempos esto está cambiando porque existen editores más sensibles al trabajo de los otros: “Justamente todo esto tiene que ver con este libro, yo creo que la revisión es que el machismo es un subproducto cultural, todas y todos estamos subsumidos en el machismo. Cuando empecé hace 30 años en Novedades en Quintana Roo, era la única mujer y por la forma en la que me veo el editor me dijo te vamos a dejar escribir porque no tienes faltas de ortografía y porque estás guapa, no porque supiera investigar ni porque soy súper buena para entrevistar personas, porque lo soy, ahora si un editor se atreve a decirte eso arde Troya, y eso es maravilloso porque 30 años antes nadie hacía caso”.

Lydia Cacho aseguró que el machismo en la prensa también tiene que ver con la narrativa de los reporteros en la presentación de sus textos, que pueden revictimizar o darle una perspectiva diferente a los casos si no se lleva detrás una investigación pertinente, incluso apoyada en marcos jurídicos: “En qué momento somos capaces de identificar nuestro propio machismo, mucha gente me pregunta, pero estos micromachismos de los que hablas tú también los ejerces, ¡claro que sí!, no hay un solo ser humano sobre la Tierra, no importa qué tan feminista sea, hombre o mujer, que pueda prometer que está absolutamente sustraído, libre de machismo, porque es un subproducto cultural que respiramos todos los días, que nos rodea constantemente, el tema es cómo nos damos cuenta de que ejercemos micromachismos, cómo te detienes frente a ellos, cómo pides perdón, cómo escribes alejándote de ellos, diciendo: a ver, esto no está bien”.

The Author

Tania Magallanes

Tania Magallanes

Jefa de Redacción de LJA. Arma su columna Tres guineas. Fervorosa de lo mundano. Feminista.

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