Opinión

Cultura ¿Dónde quedó la bolita? / Cinefilia con derecho

¿Puede afectar que un actor de culebrones y cantante pop asuma el cargo de la comisión de cultura en el Congreso de la Unión? Desde que se desató la polémica nos hacemos esa pregunta que termina redirigiéndose hacia otros cuestionamientos ¿Qué tanto nos importa realmente la cultura a los mexicanos? ¿De verdad nos preocupa? La mayoría de nosotros apenas y leemos un libro, rara vez vamos al teatro y poquísimas veces consumimos obra de artistas locales o de autores nacionales, y/o editoriales alternativas ¿De verdad odiamos tanto a un ex actor made in Televisa? Después de todo somos adictos a Netflix y sus series mexicanas manufacturadas bajo el mismo esquema del Canal de las Estrellas, definitivamente el debate se transforma en un intercambio de imágenes insulsas (aunque divertidas) de chairos, derechairos e intelectual-chairos. ¿Everybody loves cultura? A muy pocos les importaba, hasta que pusieron a Mayer, tan fácil como preguntarse quién presidió anteriormente dicha comisión… probablemente nadie sabrá que fue una diputada sin mayores credenciales en el sector; su único currículo: estar afiliada a un partido… y nadie dijo nada.

Por el contrario, es menester reflexionar si dar este cargo a personas del sector o del grupo de los llamados intelectuales, garantizaría un mejor desempeño, definitivamente la respuesta es un no, no existe una fianza para ello; de hecho, son muchos los casos de incompetencia o de corrupción, de manos de personas dedicadas a la cultura, el mejor ejemplo de ello es la célebre novela de El miedo a los animales, de Enrique Serna. Como en todos los ámbitos de la sociedad, existen mafias, grupos que se adueñan de las prebendas, en el caso: becas, puestos, premios, institutos, fondos, y un largo etcétera. Veo otro fenómeno interesante: el evidente desprecio de un diputado solo por ser ex Garibaldi, se devela una clara muestra de clasismo y elitismo. Esta aristocracia es de la que el profeta del nopal renegaba, les cantaba una maravillosa rolita; estos tipos extraños que se la pasan leyendo para ser sabios y doctos, no conciben llamar actor a Sergio Mayer solo por ser parte del elenco de ¿Dónde quedó la bolita? (1993) una comedia del peor cine mexicano de los ochentas, dirigida por René Cardona Jr., confieso que tampoco la he visto, basta comenzar los primeros minutos (está gratuita en youtube) para terminar hastiado de las actuaciones deficientes y los diálogos forzados.

El litigio, debe superar la guerra de los memes, y centrarse en dos tópicos diferentes: cuál es el proyecto del próximo Gobierno Federal en relación con la cultura; y segundo, la forma para repartir los recursos destinados a cultura en el ámbito federal. En cuanto al primero, con la nueva Ley General de Cultura y Derechos Culturales, la materia estará dirigida en todo el país, desde la Secretaría de Cultura federal, entonces es menester saber cómo será tratada en el próximo Plan Sexenal de Gobierno. En cuanto al segundo tema, el de los recursos federales, la piedra angular está en cómo se repartirán los dineros en los proyectos nacionales, estatales y municipales. Para nadie es un secreto que los proyectos culturales regionales, se financian preponderantemente con la Hacienda federal, hoy en día no hay reglas claras, de ahí que, en la determinación de beneficiarios, intervengan factores externos como amistades, afinidades e intereses (políticos y artísticos) del secretario en turno, pero esta debilidad, no es solo de la materia, sino de todo el federalismo fiscal. Lo que necesitamos, me atrevería a decir, no es tanto aumentar los recursos a cultura, sino establecer parámetros claros sobre cómo se entregarán y en qué se gastarán.

¿Qué perfil debería tener el diputado que encabece los trabajos respectivos? Si los dos puntos anteriores no son resueltos, nada cambiará si es un cantante, un escritor o un político, porque los recursos serán distribuidos atendiendo a los intereses de la administración en curso y no a las necesidades nacionales y regionales. De cualquier persona que llegue al Congreso, lo más que deberíamos pedir es sentido común, pues la idea de integración de nuestro máximo órgano de deliberación nacional fue diseñado no para que estén los mejores, sino para la representación de todos los sectores de un país tan vasto como el nuestro… incluidos actores de telenovelas.

 

rubendiazlopez@hotmail.com

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Rubén Díaz López

Rubén Díaz López

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