Opinión

El tiro de tres bandas de AMLO / Matices

En la carambola, los tiros de tres bandas son tiros especiales que provocan diversos efectos positivos y obtienes resultados concatenados con un solo tiro, una gran jugada en el juego. La decisión de AMLO sobre el aeropuerto, me parece, no puede tener mejor definición que esa: un tiro de tres bandas.

La decisión tiene muchos matices, infinidad, los hemos leído toda la semana. Sin embargo, al responder a la pregunta más seria de todas; ¿por qué crees que lo hizo? Las respuestas cobran un sentido reflexivo, eso, en estos días en los que el deseo del fracaso del presidente electo por un lado y la irracional defensa del mismo por el otro, es complicado de obtener.

Vamos empezando: es evidente que la decisión es un mensaje, porque así es el estilo de hacer política de López Obrador, siempre acompañado de los símbolos, no entiendo la sorpresa de que en el video que subió se encontrara Juárez, Cárdenas y un libro que causó polémica en redes. López Obrador es experto en los símbolos, el mejor político en eso. Esta decisión es un símbolo claro y un mensaje evidente a la clase empresarial que construyó pactos con la clase política: aquí mando yo, la historia no será igual.

Las implicaciones de esto pueden ser menores o mayores, según AMLO vislumbre las reacciones de esos empresarios poderosos. Sin embargo, puede ser un amague para presionar a los empresarios a que ellos sigan sin ayuda del gobierno, la construcción de Texcoco o puede ser que el acto sea para convocar a aquellos empresarios para construir un nuevo pacto entre la nueva clase gobernante y ellos. Con los días veremos, la reunión de ICA en la casa de transición puede ser un ejemplo de ello.

Voces informadas, afirman que Slim ni siquiera recibe en su tablero ese tipo de noticias porque significan la pérdida de 50 millones y al ingeniero solo le informan cuando pierde miles de millones; dudo de esa versión. Sin embargo, tiene algo de cierto: los empresarios poderosos saben pactar con cualquier gobierno.

¿Midió las implicaciones del mercado y las divisas? Según sus propias declaraciones sí y van a ser momentáneas, Enrique Quintana y los economistas acompañan con ciertos matices ese pronóstico. Sin embargo, el movimiento brusco de la depreciación del pesos es la evidente respuesta de los empresarios poderosos hacia el mensaje de AMLO: “Tú mandas, pero nosotros también tenemos nuestros recursos de respuesta”. La respuesta de las calificadores y los bancos extranjeros también forman parte de esa respuesta, algunas, habrá que decirlo, muy irresponsables, vaya que afirmar que AMLO podría someter su mandato a consulta en el informe de UBS fue irresponsable: el horno no está para bollos.

Estas reacciones, desde mi visión, son muestra del diseño de un nuevo pacto entre el poder político y el poder económico, no sé si es el cambio de régimen que pregona AMLO, pero sí una reconfiguración de las élites, aunque nos pide el voto de confianza la presencia de un empresario en este anuncio no muestra que las cosas serán distintas.

El otro tiro evidentemente fue para su base social y su electorado fiel desde 2006, aquella base dura, aquella confederación dentro de su movimiento que criticó la presencia y cercanía de Romo: aquellos Batres, Yeidckol, Muñoz Ledo, Noroña, Taibo y hasta el cardenismo. Es un mensaje para no perder la narrativa con ellos y seguir construyendo la legitimidad que le dieron las urnas, por eso la insistencia de no guardar silencio hasta diciembre, por eso la presencia constante en medios y redes.

Esa base social es fundamental para AMLO, la mañana del 2 de julio toda la comentocracia preguntaba qué iba a hacer López Obrador con ese bono democrático obtenido, la muestra es evidente, tomar este tipo de decisiones, respondiendo a su electorado, uniendo a los que dieron la batalla con él y mandando mensaje contundente a las élites que han gobernado los últimos 12 años.

El mensaje hacia los moderados como Romo fue claro: el presidente soy yo. La cara del jefe de la oficina presidencial lo decía todo, era momento de apechugar porque el presidente había decidido, no es una ruptura pero sí un mensaje.

La Coparmex lo acusó de mentir, engañar y traicionar su palabra. Sin embargo, aunque en Coparmex prometió que podía seguir Texcoco, en su campaña lo dijo una infinidad de veces: el aeropuerto no iba y hacer lo contrario era traicionar a su electorado. Eso nos lleva a otra banda: AMLO entiende perfectamente la dinámica social, la distancia de las redes y de los medios de comunicación con la ciudadanía indignada.

La última banda es a la oposición, que aún no toma fuerza: su discurso, su movilización y sus recursos perdieron poder.

El reto de estos meses será conducirnos con matices, renunciar a la irresponsabilidad de hacer análisis simplistas y abogar por análisis responsables y que fortalezcan a lo bueno que se ha construido en nuestra democracia que es mucho, pero reconocer también qué hay múltiples relaciones que necesitan transformarse: vigilemos.

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Carlos Aguirre

Carlos Aguirre

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