Opinión

Kabalevsky, Kachaturian y Rismky-Korsakov en el primer concierto de temporada de la OSA

 

En lo personal no diría que esta es una cuarta temporada de conciertos de la OSA, aunque para efectos prácticos así es, en todo caso yo lo veo como la conclusión de una tercera temporada que se vio interrumpida por las importantes actividades de nuestra Sinfónica en la ciudad de Guanajuato en el marco del Festival Internacional Cervantino, la Sinfónica se presentó en uno de los escenarios más importantes, no solo de México, incluso de América, y créeme que no estoy exagerando, me refiero al mítico y legendario Teatro Juárez, una de las sedes del Cervantino. Este compromiso obligaba a preparar bien lo que la OSA habría de presentar en este lugar y dar lo mejor de sí, como efectivamente sucedió, recordemos que Aguascalientes fue el estado invitado este año en Guanajuato.

Pues una vez cumplido satisfactoriamente el compromiso, la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes continúa sus actividades para concluir el año 2018, aunque claro, todavía falta la tradicional temporada navideña con el ballet el Cascanueces, pero eso ya será motivo de otro comentario.



La noche del viernes 9 de noviembre, nuestra máxima entidad musical se presentó en su sede habitual que todavía sigue siendo el Teatro Aguascalientes para continuar con sus temporadas de conciertos. El programa que nos presentaron inició con la Suite The comedians, Op.26 de Dmitry Kabalevsky, continuamos con una inmaculada ejecución del Concierto para flauta y orquesta de Aram Kachaturian con la maestro Megan Maiorana en el instrumento solista. Este concierto originalmente fue escrito para violín y años más tarde el flautista francés Jean Pierre Rampal, que ya en alguna ocasión tocó en Aguascalientes, hizo la versión que escuchamos en este concierto.

Después del intermedio el concierto continuó con la ejecución de Suite Masquerade, También de Kachaturian y concluimos con una intensidad inmensa con el célebre Capricho Español de Nikolai Rimsky-Korsakov, la dirección de este concierto le fue encomendada al maestro cubano Iván Andrés del Prado.

Una Suite muy festiva la de The Comedians de Kabalevsky, en lo personal no conocía al maestro del Prado, tengo entendido, a reserva de que alguien me corrija, que esta es la primera ocasión que se presenta en nuestra ciudad, pero desde las festivas líneas melódicas de Kabalevsky entendimos fácilmente el verdadero potencial del director huésped.

Después, en el concierto de Kachaturian nos enseñó una batuta puntual y extremadamente solvente, no basta con dominar la partitura, requisito indispensable para cualquier director, sino que en este caso, como en todas las obras concertantes, el director tiene que proteger al solista y darle toda la seguridad que necesita para que sin otra preocupación, pueda encargarse de lo que le corresponde, y esto fue, entre otras cosas, lo que hizo el maestro Iván Andrés del Prado, permitió que la solista, la maestro Mega Maiorana, principal de la sección de flautas de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes, se hiciera responsable de sacar adelante un concierto altamente demandante como es este. El segundo movimiento fue excelso, el andante sostenuto, movimiento lento, como lo suele ser el movimiento central de los conciertos, permitió que la flauta de la maestra Maiorana cantara dulcemente esas bellas melodías confeccionadas y pensadas para el violín, pero trabajadas hábilmente por Jean Pierre Rampal y llevadas a la flauta. Grandiosa la maestra Maiorana resolviendo de manera extraordinaria los retos que plantea la partitura, además es un concierto de gran formato, debe durar, dependiendo del tempo del director, alrededor de 40 minutos.

Después del intermedio, en la segunda parte del programa escuchamos la Suite Masquerade de Aram Kachaturian y terminamos con una soberbia ejecución del Capricho Español del compositor ruso Nikolai Rimsky – Korsakov, miembro del grupo de los cinco, que cuidaban con gran celo la esencia de la verdadera música rusa cuidando que no se corrompiera, decían ellos, con las influencias de occidente, no obstante ese celo apasionado por sus tradiciones musicales, Rimsky-Korsakov se dio licencia de coquetear con otros lenguajes musicales, en este caso España. Este Capricho, que de acuerdo a su estructura, parece más una rapsodia, se llamó originalmente Capricho sobre temas españoles, hoy lo identificamos simplemente como Capricho español y es el Op. 34 del compositor ruso. Un derroche de fuerza, de vigor, de contrastes, en fin, todo lo que propone esta partitura y que está lleno de retos para el director, los resolvió asombrosamente el maestro Iván Andrés del Prado, impresionante su ejecución del Capricho de Rimsky-Korsakov, el público hizo regresar tres veces al maestro al escenario para reconocerle con aplausos el  gran trabajo que hizo al frente de la Orquesta Sinfónica de Aguascalientes.

La próxima semana, en el segundo concierto de esta mini temporada tenemos al gran director brasileño Lanfranco Marcelleti, actualmente al frente de la Orquesta Sinfónica de Xalapa, la llamada con  toda justicia, la decana de todas las orquestas de México. El programa que va a dirigir inicia con la Suite orquestal Culiacán del compositor Eduardo Gamboa y La Sinfonía No.1 en re mayor de Julián Carrillo. La cita con su majestad la música es el viernes 16 de noviembre a las 20:00 en la casa de la Sinfónica, el Teatro Aguascalientes, por ahí nos vemos si Dios no dispone lo contrario.

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Rodolfo Popoca Perches

Rodolfo Popoca Perches

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