Opinión

Libertad sindical, derecho fundamental inalienable / La fórmula del café con leche

La libertad sindical, junto con otros derechos fundamentales, es uno de los avances significativamente más importantes alcanzados por la humanidad a mitad del siglo pasado, porque brinda la seguridad de asociación de los trabajadores para proteger sus derechos y alcanzar mejores niveles de bienestar laboral y de vida.

Es un derecho fundamental, consagrado constitucionalmente, en tratados internacionales y en la legislación común y especial, y siempre de ejercicio colectivo, aún en su ámbito individual. Este interés colectivo presenta como características: tratarse de una combinación de intereses individuales, buscando y pactando su satisfacción colectiva.

La paz y la estabilidad laboral de la que goza Aguascalientes, caracterizado por que en décadas no ha estallado una huelga industrial, se debe, en gran medida a los famosos contratos de protección, que no son otra cosa más que el pacto entre líderes sindicales con la empresa para regular las relaciones, siempre a favor de la empresa y por consiguiente, en detrimento de los intereses legítimos de los trabajadores.

Para la CROM, las relaciones entre trabajadores y empresas, van más allá de pactos oscuros y leoninos. En esta central obrera se practica la libertad sindical, y quienes están afiliados a este gremio lo saben de sobra.

Nuestras relaciones sindicales con las empresas son siempre productivas y se pone en práctica el modelo ganar-ganar; esto es, con buenos acuerdos ganan las empresas y ganamos los trabajadores.

Los cromistas sabemos bien que la prioridad es salvaguardar a la empresa, y lo vemos como un organismo vivo que, entre mayor salud tenga, más dividendos y beneficios puede otorgar a los trabajadores.

Alejados de una lucha de clases, el nuevo sindicalismo que enarbola la CROM está encaminado a fortalecer a las empresas, porque las vemos como la principal fuente de la que se obtiene el sustento diario para las familias de los trabajadores. Visto así: ¿quién le apostaría a que le vaya mal a las empresas y a los empresarios?

La libertad sindical constituye un valor de nuestra democracia. Hoy, a diferencia de ayer, si un trabajador no se siente representado por su sindicato, tiene la libertad de cambiar de sindicato o de forjar uno nuevo. En ese sentido la autoridad laboral está obligada a respetar en todos sus términos la ley y en consecuencia, vigilar que las empresas no vulneren los derechos de los trabajadores, incluido el de pertenecer libremente a otra agrupación sindical.

La paz y la estabilidad laboral la hacemos nosotros, los que vivimos en Aguascalientes. Afuera, están los verdaderos enemigos de esta paz social, por tanto, si hay que buscar amenazas para la paz social, se deberá buscar en organizaciones sindicales integradas por verdaderos lobos con colmillos afilados, que no se tientan el corazón para desbaratar empresas y obtener beneficios económicos agitando la bandera de la justicia laboral.

crom_ags@hotmail.com | /CROMAguascalientes

 

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Jesús Enrique Ramírez Pérez

Jesús Enrique Ramírez Pérez

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