Opinión

Sí hay oposición / Matices

La oposición debe construirse para controlar al gobierno y para construir alternativas del futuro gobierno, hay una narrativa que se ha construido de manera negativa que afirma que la oposición no existe en México: tienen argumentos sólidos para decirlo, el PAN se encuentra en reconstrucción, el PRD en supervivencia y el PRI y Verde en pleno gatopardismo, como diría un sabio amigo: el PRI siempre sabe acomodarse.

En ese escenario, se ha sentenciado que no hay oposición. Sin embargo, me parece fundamental detener esa narrativa, porque considero que esa historia y ese fraseo fortalece el centralismo en la figura presidencial, en la mayoría, enmudecen las opiniones distintas y minimiza las opciones reales de oposición.

Tercera Vía presentó una serie de perfiles que son y asumirán ese papel de oposición, entre ellos, Patricia Mercado, Jorge Álvarez, Fernanda Caso, Mexicanos contra la Corrupción y algunos otros.  Primero es importante definir, oposición para qué. Una para controlar al gobierno y otra para ser alternativa de gobierno. Esta última resulta fundamental, no por un asunto de división y enfrentamiento sino porque en una democracia es sano que el elector tenga alternativas sólidas de gobierno y que no se monopolice en un solo partido o actor la disputa política. Aunque algunos se hayan olvidado de los setenta años de partido único y lo que eso ocasionó en nuestra cultura democrática, y hayan olvidado también la lucha de la oposición por ser alternativa, dicha lucha causó muertes, como la de Clouthier; a esos que se les ha olvidado les tiene contentos la narrativa de que no existe oposición.

Si bien, las vacas están flacas en algunos espacios, en otros se ven más fortalecidas por el escenario de división política: por ejemplo, el partido, aunque pequeño en el ámbito nacional, Movimiento Ciudadano, gobierna el segundo estado más importante del país, ganó una senaduría por mayoría en el tercer estado más importante del país y tiene a dos actores que dominan la conversación digital, según Socialbakers: Samuel García y Jorge Álvarez. Ivabelle Arroyo escribía sobre ellos: “Tienen todo para ser el partido con más libertad y responsabilidad política en la oposición, para hablarle a la clase media del país, para abrir espacios de diálogo con la izquierda huérfana y con los liberales preocupados”. Y en estas tres líneas no pudo definirlo mejor, tienen todo para ganar y para ser una oposición que controle y convertirse en alternativa. Para eso debe pasar de la crítica a las acciones constructivas como ya lo han hecho con algunos temas como el litigio estratégico en contra de la Ley de Seguridad Interior.

Enrique Alfaro de Movimiento Ciudadano ha tomado la batuta de la oposición a nivel nacional con el reciente pronunciamiento oponiéndose a algunas decisiones del presidente electo: lo que logró Alfaro no es menor, en el video del anuncio, a su lado se podía encontrar rectores de las universidades más importantes del estado, las cámaras empresariales más importantes, la sociedad civil más incidente, legisladores y alcaldes de diferentes partidos, incluyendo Morena, abogando por la autonomía de Jalisco. Derivado de ese anuncio, Salvador Camarena escribió que “parece que alguien ha decidido creerse, en medio del cambio de régimen, el papel de gobernador que le encargaron los ciudadanos. ¿Cuántos de sus compañeros, titulares de ejecutivos a nivel estatal, se conformarán con ser, en los hechos, delegados de los superdelegados de Morena?”

Es ahí donde hay un polo de oposición muy fuerte que no se ha explotado, en la actualidad hay dos perfiles que lo han hecho: Javier Corral y Enrique Alfaro, quienes han demostrado al relevancia fundamental de construir política desde lo local, El Bronco ha quedado relegado en ese papel (una derrota electoral no debe ser sencilla), pero también se encuentra cercana la elección a la gubernatura en Nuevo León donde este tipo de perfiles parecen más atractivos.

El peor escenario que puede ocurrir es que esos actores que ya mencionamos, se dejen llevar por la narrativa de que no existe oposición, de que no hay quien le haga frente a AMLO, y no un frente golpista sino un frente sensato, así debe ser una oposición responsable, una que reconozca y construya con el presidente, en claro respeto al pacto federal, pero que critique y se oponga cuando deba hacerse y que construya opción desde lo local como lo hace Enrique Alfaro.

Otro sector que se ha pronunciado en contra de algunas medidas es la sociedad civil y la académica, por ejemplo, Alejandro Madrazo ha sido una voz para escuchar sobre el plan de seguridad de AMLO, Mauricio Merino sobre rendición de cuentas, Fiscalía Que Sirva sobre el modelo de Fiscalía General y algunos periodistas como el mismo Camarena o Carlos Puig, a decisiones que parecen incongruentes. Es sano darnos cuenta que sí existe oposición, es sano que esos actores se den cuenta y asuman esa responsabilidad de oposición en este tramo de historia de nuestra democracia y que no se dejen llevar por esa narrativa. También es sano que como medios de comunicación pongamos ojo a los actores de la política local.

Resistir 10 años como resiste La Jornada Aguascalientes, también es oposición.

 

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Carlos Aguirre

Carlos Aguirre

1 Comment

  1. Alberto Mariño
    26/11/2018 at 21:56 — Responder

    La alternancia fortalece a la Democracia, siempre. México no debe de ser la excepción, no sera el Congreso, seran las ONG ligadas a partidos políticos serios y dispuestos a pelear por un México mejor.

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