Opinión

Veganismo, de cómo no ser radical en este México de opinólogos (opiniones infundadas)

Thercy Arvizu y Guadalupe Castorena

Movimiento Ambiental de Aguascalientes

El término veganismo fue acuñado en 1944 por Donald Watson, con la finalidad de distinguirlo del vegetarianismo. El veganismo consiste en eliminar completamente del régimen alimenticio todo producto de procedencia animal.

Nuestra concepción del mundo y manera de vivir están relacionadas con el antropocentrismo que quiere decir, a grandes rasgos, que los humanos pensamos que de alguna manera somos superiores a los animales y que, por ende, los podemos usar a nuestro antojo; esto, a su vez, se relaciona con el especismo, es decir que los humanos pueden considerar que por pertenecer a la especie humana tienen mayor jerarquía que cualquier otra especie. Sin embargo, atravesamos un momento complejo, y al mismo tiempo  de las más atroces brutalidades que México ocupa el tercer lugar mundial de esclavitud moderna (obligados a trabajar sin remuneración); podemos ver que hay gente luchando, entendiendo que todos los seres vivos del mundo queremos vivir y que no es digno de ninguna especie ser sometido a la esclavitud.

La dimensión ética del veganismo se asienta ahí: en la libertad que cada uno como especie debe tener, en el respeto al otro, la consideración. En entender que nuestras acciones, nuestras decisiones, tienen una repercusión en nuestro entorno.

Al vivir en un mundo globalizado e industrial, las condiciones de supervivencia de los animales, no diré vida porque no la tienen en realidad, empeoran. A mayor demanda, mayor sufrimiento para ellos. Hoy, por cierto, vi a una gallina a punto de salirse del camión que la transportaba, había miedo en sus ojos, le hice una señal al conductor para que parara, pero no me vio o no me quiso hacer caso. Además de pensar en las condiciones en las que sobreviven, sucias, hacinadas, enfermas, es inevitable que sea indigno también para nosotros usarlas como alimento.

La situación de los animales en la actualidad es mucho peor que la que vivieron los judíos en el holocausto. La matanza diaria de animales, y la manera en la que se realiza son espeluznantes.

El veganismo es, pues, prescindir de los productos animales, incluidos la leche, la mantequilla, la miel, los huevos, la crema, el queso; la ropa hecha con animales como los zapatos, chamarras, abrigos. Tampoco se divierten con ellos ni utilizan productos testados en animales.

El primero de noviembre es el día internacional del Veganismo y en Movimiento Ambiental lo hemos promovido desde que éramos colectivo y ahora como asociación, también somos antiespecistas, por lo que no cabe ningún tipo de discriminación para pertenecer al equipo, en otras palabras ser vegano no es un requisito, creemos que todos los seres humanos estamos en diferentes procesos y si se unen a nosotros porque  defienden a las mascotas o a los árboles o tienen visión de defender ecosistemas es muy bueno, creemos que estamos en el camino.

De poco a poco nos hemos culturizado en estos temas y hemos visto la crueldad animal y hemos tenido que tomar decisiones, tomar conciencia cuando pagas por un animal para algún bien o servicio ¿qué podría significar?

Pagar por un animal de compañía (perro, gato o animal exótico) es pagar la muerte de muchos de la calle, o silvestre. En Aguascalientes que es la tierra de la gente buena, en las que se sacrifican alrededor de 900 a mil animales al mes, esto ocurre aun con apoyo de programas de esterilización así como difusión para que no se compren animales de compañía tanto del Municipio y de las asociaciones y colectivos animalistas. Imaginemos los lugares o situaciones donde la conciencia sobre estos temas es pobre, las cifras aumentan escandalosamente.

Pagar por un buen corte o un mal corte de carne o por un pescado o por los mariscos, es pagar por que alguien crie o tome de la naturaleza a los animales y no de una manera considerada, pues el sacrificio o la matanza es generalmente violento; aun cuando nosotros no lo veamos. Según la FAO 2007, cada minuto se matan 2 mil animales en el mundo, lo que implica 345 millones de individuos al día, y si se le suman 140 millones de toneladas de peces que conlleva la muerte de individuos que no se consumen y los ponen en peligro de extinción por las prácticas de pesca, la cantidad se vuelve monstruosa. La Vaquita Marina en México, como sabemos, es uno de los ejemplos de animal marino en peligro de extinción. La situación es dura, compleja y requiere que la conozcamos y nos hagamos consciente de ella.

Pagar por un abrigo de piel es mandar matar varios animales y de la forma más vil, desollarlos vivos para que mantengan ciertas características para el cliente más exigente. Según Anima Naturalis al año se trampean 20 millones de animales silvestres como el zorro gris, el zorro rojo, la marta, (usted que lee esto, se imagina que al ir en una calle y dar un paso le salga una boca metálica que lo aprisione al grado de sangrarlo, y no pueda moverse) disculpen ese paréntesis era una pesadilla para el humano, no para los animales que están cayendo en estos momentos, pero los 40 millones de animales  que se necesitan para satisfacer a tantos consumidores no corren mejor suerte; ya que nacen y mueren en granjas para este fin.

El caso más directo es pagar por un espectáculo donde se humilla o se mata a un animal a veces alentando una pelea o a un humano a que lo mate.

Pagar por productos dermatológicamente probados, es pagar porque mueran al año 100 millones de vertebrados como conejos, ranas, perros; eso sin contar con los invertebrados, existen listas de marcas de productos cosméticos y de limpieza, libres de experimentación animal, regularmente organizaciones civiles como PETA, Igualdad Animal y Animal Naturalis, actualizan sus listas cada año, por si le interesa.

En este México donde todos opinamos solo por intuición o por los gustos que nos ganan, es importante leer, ir a conferencias, buscar de alguna manera el conocimiento profundo y estamos seguros de que después de eso, no vamos a señalar a nadie, por el contrario, podremos dialogar y respetarnos. Por cierto un vegano es la persona más amigable con el planeta y más compasivo con los seres vivos.

El veganismo es un proceso, y es parte de la evolución cultural humana. Existen guías que nos pueden conducir para acercarnos a esta manera de alimentarnos, de vivir y concebir el mundo. Lo podemos hacer paulatinamente, concientizándonos cada vez más, aprendiendo del otro, que, aunque no es mi igual, es mi semejante.

 

thercyarvizu@gmail.com |  guamenit@gmail.com

 

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Guadalupe Castorena

Guadalupe Castorena

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