Opinión

Agendas democráticas para 2019. Parte 1 de 2 / Matices

La Revista Folios publicó en su número 33 las agendas democráticas que el país necesita, entre sus autores, académicos expertos en el tema, plantearon las acciones urgentes para consolidar nuestro régimen democrático, entre esas reflexiones se encuentran la del combate a la corrupción, el federalismo, rendición de cuentas, seguridad, derechos humanos, educación, desigualdad, partidos políticos y calidad de la democracia, un número de imperdible lectura al que comento algunos puntos.

Primero en una serie de entrevistas, Ivabelle Arroyo, Adrián Acosta y Sergio Ortiz plantean debates fundamentales sobre la ciudadanía y la democracia en nuestro país, por ejemplo se presenta la idea de que sin ciudadanos de calidad la democracia es vulnerable, lo que impactó mucho en la narrativa impuesta sobre que la responsabilidad recae en las instituciones y no volteamos a ver a nosotros mismos, ahí también se reflexiona que urge la participación de los ciudadanos pero que urge más que esta, sea informada. En otra reflexión en esa misma entrevista el académico Sergio Ortiz sentencia algo que ya conocíamos pero que no nos hemos detenido a reflexionar a fondo: el rasgo distintivo de los millennials y de la generación presente es el desencanto con la democracia, olvidamos por momentos que el anhelo de generaciones pasadas era el deseo por la democracia, hoy la democracia no es suficiente incluso parece innecesaria. Adrián Acosta afirma que ha habido una explotación en el concepto de ciudadanizar, ya que en muchas ocasiones “ha significado una disputa por recursos e instituciones en la esfera de lo público donde los que ganan son grupos de interés y grupos de poder específicos”.

Sobre la agenda anticorrupción, una vez que hace unos días se presentara la propuesta de Política Nacional Anticorrupción, Alfonso Hernández, escribió 10 agendas urgentes en la materia, entre las que se destacan atender la corrupción electoral, poner lupa sobre las contrataciones públicas, la participación ciudadana activa dentro del control de la corrupción, el cambio de las normas sociales y el fortalecimiento del Sistema Nacional Anticorrupción a través de la plataforma digital, el seguimiento a sistemas locales y el cumplimiento de las designaciones anticorrupción que faltan. Sin duda, una agenda a la que hay que darle prioridad y seguimiento.

En materia de seguridad, Marcos Pablo Moloeznik, también planteó 10 puntos prioritarios en la agenda, entre los que destacan una fiscalía que autónoma, que parece no será realidad, pero nos plantea la reflexión sobre las políticas públicas y el proceso de toma de decisiones de la nueva clase gobernante que ignora los análisis de expertos, de la sociedad civil y del colectivo de víctimas. También se plantea la prioridad de incluir tecnologías de inteligencia para reducir la inseguridad y apostar por las condiciones laborales de los cuerpos policiales, como acciones prioritarias que habrá que atender.

Ricardo Becerra en materia de desigualdad y el régimen económico afirma que “el problema capital es que la economía formal, con sus muy bajos salarios, reproduce todos los días a los distintos tipos de pobreza, especialmente a la pobreza extrema”, en ese tenor, el artículo resulta fundamental para darle contexto a la nueva política de salarios y plantea una reflexión pertinente sobre la narrativa de desterrar el neoliberalismo y prácticas que lo perpetúan, por eso en una tono retador plantea su artículo que ese cambio de régimen implica transformaciones de tendencias globalizantes que resultan complejas y que prefiere pagar por ver. Un debate que desde la configuración del presupuesto se comienza a observar.

En un texto sobre las víctimas y los derechos humanos, Silvano Cantú planeta que se debe transformar la manera de atender las violaciones de los derechos humanos y también el tratamiento hacia las víctimas. Aborda que la agenda por la paz debe ser prioridad y que no es un estado del que se puede salir y entrar sino que deben construirse soluciones que a través del tiempo permanezcan para que la paz así lo haga también. Derivado de esta lectura podemos entender que la búsqueda de la paz no solo es una estrategia de seguridad ni un proceso de reparación de las víctimas, sino un conjunto de acciones integrales que la deben buscar y consolidar; una necesaria narrativa.

Sobre rendición de cuentas y participación ciudadana, Alberto Olvera pone varios puntos sobre las íes, afirma que la creación de organismos autónomos es una excelente idea para fomentar la rendición de cuentas en las estructuras gubernamentales, pero que en la construcción de esas instituciones se fueron colonizando por algunos actores políticos, lo que imposibilitó el cumplimiento de su función. También afirma que un verdadero reto es crear marcos normativos y capacidades estatales, para que en el sistema de justicia y rendición de cuentas la ciudadanía pueda intervenir. En ese tenor, la lectura de este artículo nos invita a discutir una ley de resultados garantizados y avanzar más en la agenda de participación ciudadana y rendición de cuentas de manera real, contundente y no de la mano de la manipulación y simulación.

En el siguiente artículo, planteo la segunda parte de las agendas que debemos tomar como prioritarias en 2019.

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Carlos Aguirre

Carlos Aguirre

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