Opinión

Roma: críticas, familias fifís y mujeres discriminadas / Cinefilia con derecho

Roma, de Cuarón, ha causado conmoción y es el tema público en México, prácticamente solo después del affaire presupuestal 2019, de ella se han ocupado tanto especialistas como legos del tema; es evidente la campaña mediática que emprendieron los productores usando como ardid no solo los calificativos de obra magna, sino el veto de los cines comerciales (la victimización que tantos dividendos da). Se han escrito muchas cosas sobre ella, en lo personal me parece interesante destacar los siguientes puntos: 1. La nueva forma de distribución del cine. 2. La crónica que se ha dicho de una familia común, pero que en realidad es de una clase alta, al menos en México. 3. El trabajo doméstico. 4. El retrato borroso de una mujer discriminada.

  1. El cine y su distribución: el conflicto que suscitó la distribución de la película entre la plataforma Netflix y las salas cinematográficas demuestra una vez más que la forma de ver artes visuales está cambiando en México y el mundo, y esto es bueno, más acceso, más opciones y con un mejor precio para el usuario final. A propósito del tema, a pesar de que las plataformas de streaming son un gran escaparate, a la nueva titular del Imcine, María Novaro, le pareció buena idea cancelar la fenomenal página filminlatino, un proyecto que muchos consideramos fundamental, pues nos permite más acceso al cine nacional, sobre todo a los de provincia, ya que se puede suscribir o solo comprar en lo individual alguna cinta a la que, en otras condiciones, no tendríamos acceso legal. Las críticas de la comunidad cinematográfica fueron tan fuertes, que esta novatada en la 4T, se tuvo que echar para atrás (ver “El extraño caso del portal FilminLatino#, Proceso número 2198).
  2. La crónica de una familia fifí. Dice Ricardo Raphael “Roma es una historia simple, de una familia cualquiera, en un barrio cualquiera, que sufre por los errores propios y también por los equívocos que se comete por los otros” (El Universal, 17-dic-18). Difiero de que se trate de una familia cualquiera, como vemos en la propia cinta, el solo hecho de tener a dos personas que auxilian en las labores del hogar (¿Cómo podría para mi evocar mi niñez si nunca tuve una nana?) implica que se trata de una clase alta y no del común del mexicano, esto sin hablar de otros elementos como los vehículos.
  3. El trabajo doméstico. Cuarón retrata la vida relativamente buena de las empleadas domésticas, solo deja entrever las graves condiciones de quienes ejercen esta profesión: habitando en el domicilio de los patrones, sujetas a las presiones y enojos diarios, subyugadas y prácticamente viviendo para la familia. Y lo cierto es que, mientras en la cinta, la empleada doméstica embarazada no es corrida por la señora (incluso le ayuda a ser atendida en un hospital) en la vida diaria de miles de mujeres esto no sucede y estoy seguro no sucedía en aquellas épocas, lo común (y es ahí donde no es acertada la película) es la violación de derechos laborales básicos. Las muchachas siguen sometidas por la Ley Federal del Trabajo: no pueden pedir reinstalación en caso de despido injustificado, no participan en el reparto de utilidades, e incluso el patrón no estaba obligado a inscribirlas en el sistema de seguro social, apenas hasta hace un par de semanas la Suprema Corte de Justicia de la Nación, declaró esto como inconstitucional.
  4. La discriminación de la mujer indígena. Hay una discriminación quíntuple que sufre la protagonista: por ser indígena, mujer, pobre, estar embarazada y ser empleada doméstica. Ciertamente, una crítica a la cinta de Cuarón es que nos muestra un mundo relativamente edulcorado para Cleo (viviendo con una buena patrona) pero no retrata a fondo la realidad del resto de las mujeres mixtecas. Sé que la cinta no tenía ese objetivo, pero ante al oprobio que el siglo pasado el indígena enfrentó (prácticamente no existía para el estado) tal vez en esta, que para muchos es “la mejor película mexicana”, se extrañó un poco más de compromiso político con esta causa.

Sin dejar de reconocer lo bien elaborado de la obra (la fotografía es perfecta, la actuación de Cleo excepcional, el guion no tiene desperdicio) me parece demasiado pronto para poder catalogarla como la mejor mexicana de este siglo.

rubendiazlopez@hotmail.com

 

The Author

Rubén Díaz López

Rubén Díaz López

No Comment

¡Participa!