Opinión

¿De qué trata la elección municipal? / Agenda urbana

En las semanas siguientes se definirán los candidatos que competirán por la alcaldía de la capital. Esperemos que quienes contiendan por el cargo cuenten con la preparación, experiencia y capacidad suficientes para definir e implementar un programa de ciudad responsable, sofisticado e innovador. Pero la cuestión central es saber de qué trata exactamente la elección municipal. ¿De popularidad y carisma? ¿De competencia, capacidad y experiencia? Veamos.

Primero, el ritmo acelerado de las campañas motivará discusiones variadas acerca de una gran cantidad de temas, incluyendo propuestas e ideas tanto de los candidatos como de cámaras empresariales, organizaciones de la sociedad civil y medios de comunicación, así como debates acerca del éxito o fracaso de las acciones realizadas –o no– por la actual administración municipal. Esa dinámica normalmente produce discusiones tan diversas que en ocasiones pueden desviar la atención hacia cuestiones irrelevantes por encima de los temas verdaderamente importantes para el futuro de la ciudad. Por ello, la próxima elección municipal exige que quienes compitan por la alcaldía cuenten con suficiente conocimiento de las políticas, planes, programas, proyectos y acciones que consideran de mayor importancia para la capital, así como la capacidad para enfocar su gestión en cuestiones realmente clave de acuerdo con las necesidades más apremiantes de la ciudad. En otras palabras, esperemos que las campañas no sean para tratar asuntos intrascendentes o que ni siquiera son competencia municipal, tal como sucede en algunas áreas de la actual administración.

Segundo, los candidatos a la alcaldía deberán estudiar y entender las prioridades de la ciudad para posteriormente establecer objetivos, metas y compromisos creíbles y medibles, y, sobre todo, para explicar la manera en que pretenden realizarlos o alcanzarlos. No será suficiente listar un gran número de compromisos solo para motivar al electorado, sino que deberán explicar con claridad el cómo de su programa o visión de ciudad incluyendo, por ejemplo, la manera en que pretenden administrar el presupuesto o movilizar recursos adicionales, así como construir alianzas o capacidades institucionales que permitan hacer más eficiente la gestión municipal. Desde luego, se espera que los candidatos sean razonables al momento de identificar las prioridades, propuestas y compromisos que ofrecerán al electorado, pues son ya enormes las falsas expectativas que se suelen crear en cada elección.

Tercero, se prevé que en el transcurso de las campañas exista una gran presión sobre los candidatos para anunciar cambios importantes o nuevas iniciativas. Por ello, deberán analizar y comunicar responsablemente sus prioridades para evitar anunciar reformas que no se hayan investigado, analizado y desarrollado lo suficiente, y, por tanto, que puedan ser irresponsables u ocurrentes. Por ejemplo, en la anterior elección, la actual alcaldesa, Teresa Jiménez, se comprometió a cancelar la concesión del servicio de agua a la empresa Proactiva Medio Ambiente (Caasa), como ya lo han hecho muchos de sus antecesores, sin entender la complejidad ni las implicaciones de una decisión de esa naturaleza ni proponer alternativas sólidas para la prestación del servicio.

Cuarto, en campaña naturalmente las coaliciones electorales suelen crearse sin recurrir e incluir al amplio espectro de grupos e intereses; sin embargo, cuando se trata de gobernar, el próximo alcalde o alcaldesa deberá ponerse en contacto con individuos, grupos de interés y organizaciones que no necesariamente apoyaron su candidatura, pero cuya participación o aportación probablemente requerirá para alcanzar los objetivos de su gestión. En ese sentido, los candidatos deben estar preparados para transitar de la campaña a una posición de gobierno en la que deben construir coaliciones amplias, plurales e incluyentes.

Quinto, si bien los equipos que conformarán la próxima administración municipal seguramente se presentarán hasta pasar la elección, será importante que los candidatos expresen la manera en que pretenden integrar sus distintos equipos en caso de resultar ganadores. En ese sentido, esperemos estén dispuestos a conformar equipos profesionales e incluir personas con experiencia y conocimiento en las distintas tareas de la gestión municipal, aunque no sean aquellos con los que han cargado por años.

En conclusión, necesitamos candidatos capaces que ofrezcan al electorado una visión interesante sobre la ciudad que queremos, más allá de las ocurrencias e improvisación que suelen presentarse en las campañas. ¿Los habrá?

fernando.granados@alumni.harvard.edu  / @fgranadosfranco

 

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Fernando Granados

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