Opinión

Retos de la fiscalización del gasto público en Aguascalientes / Cinefilia con derecho

Como sosteníamos el artículo de la semana anterior, el mayor problema que aqueja al país en lo general y al estado en lo particular, es la corrupción. La cuestión enfrenta múltiples aristas, no hay una fórmula maestra para resolverla, se ocupa además de instrumentos de control al poder establecido (rendición de cuentas, transparencia, armonización contable, responsabilidades de los servidores públicos y un larguísimo etcétera) intervención de los poderes fácticos (medios de comunicación, empresarios) y por supuesto mecanismos de construcción de democracia y ciudadanía. En mi caso particular, durante varios años he trabajado en lo académico y lo profesional el aspecto del control del poder, uno de los entramados fundamentales para abatir los actos deshonestos, es la auditoría de los recursos públicos. Es importante aclarar algo, la revisión no debería de ser un fin en sí mismo, sino un medio para lograr abatir la corrupción.

Sentado lo anterior, considero que en fiscalización en Aguascalientes hay siete retos fundamentales para lograr una mejor revisión del gasto público: 1. Consolidar el servicio fiscalizador de carrera en personal del Órgano Superior de Fiscalización (en lo sucesivo OSFAGS). 2. Profesionalizar el personal del OSFAGS. 3. Aumentar calidad y cantidad de auditorías financieras, legales y del desempeño a los sujetos gubernamentales. 4. Participar y fortalecer el sistema de fiscalización. 5. Apuntalar el sistema de responsabilidades administrativas y penales en materia de revisión de los recursos públicos. 6. Homologar la legislación de fiscalización. 7. Participar en el Sistema Estatal Anticorrupción.  

  1. Servicio fiscalizador de carrera. Se debe evitar la rotación excesiva de personal del ente de fiscalización externa, como un presupuesto para mejorar la auditoria. Desde su creación en el 2007, el OSFAGS ha sufrido de la rotación excesiva de personal, mucho de él, saliendo y regresando de forma intermitente, pero que de facto han adquirido profesionalización; hasta el momento no se conoce de que en la historia del órgano se haya implementado este servicio. En este sentido, es urgente que se cree el servicio para lograr una profesionalización y por ende que la fiscalización y auditoría cuente con mejor calidad.
  2. Profesionalización: el personal de confianza y el de servicio fiscalizador de carrera, deben tener posibilidad de acceder a capacitación para el desarrollo de las actividades de auditoría y conexas relacionadas con la fiscalización. Uno de los puntos que serían fundamentales, es generar en conjunto con el Comité de Coordinación del Sistema Estatal Anticorrupción, una maestría que contenga módulos especializados de fiscalización.
  3. Más y mejores auditorías financieras, legales y del desempeño. El programa anual de auditorías, deberá consolidar la cantidad y calidad del universo auditado en relación a los entes gubernamentales sujetos a la competencia del OSFAGS.
  4. Participar y fortalecer el sistema de fiscalización. Hace años que sabemos que hay demasiados vigilantes, una de las quejas recurrentes de los entes que ejecutan recursos es que a veces utilizan más tiempo contestando requerimientos de organismos reguladores o garantes, que el que destinan a sus actividades primigenias. Para acabar con esto, se creó el Sistema Nacional de Fiscalización y su par local, en este sentido una de las tareas fundamentales del OSFAGS es coordinarse con las contralorías para ampliar los universos de fiscalización, no duplicar tareas y homologar criterios.
  5. Responsabilidades administrativas y penales: se propone que exista una lógica en la ejecución de las responsabilidades administrativas y penales, como los dos pilares fundamentales de combate a la corrupción, la estrategia debe nacer en y desde el OSFAGS y debe permitir establecer las mismas directrices para que los integrantes del Sistema Estatal de Fiscalización, respeten esa dinámica. Aun cuando la sanción no es la panacea, una de las principales necesidades en el nuevo sistema anticorrupción, es que los hechos ilícitos de los servidores públicos terminen en efectivos procedimientos de responsabilidades penales y administrativas. Hasta el momento, el OSFAGS no interpone la totalidad de las denuncias sino que turna a los órganos de control interno las observaciones para que en todo caso estos lleven a cabo los procedimientos de responsabilidad administrativa (PRAS) o las correspondientes denuncias ante la fiscalía. Sin embargo, esto choca con la dinámica que señala la Ley General de Responsabilidades de los Servidores Públicos, por lo que se propone que el OSFAGS asuma la total competencia, tal y como lo señalan las leyes generales.
  6. Homologar la legislación de fiscalización. La normatividad estatal y municipal en materia de fiscalización, tendrá que seguir las directrices del nuevo sistema nacional anticorrupción y sus leyes generales. Los preceptos constitucionales locales (27-A a 27-C) no siguen los parámetros del 79 de la Constitución General, que si bien no es obligatorio, significa una luz o guía que es necesario respetar en tanto que el nuevo sistema anticorrupción busca la homologación nacional. Por otra parte, la norma local en materia de responsabilidades se contrapone con la ley general, incluso existe actualmente la acción de inconstitucional 115/2017 radicada ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación. Urge pues que toda la normatividad ya esté estandarizada.
  7. Participar en el Sistema Estatal Anticorrupción. El asiento del OSFAGS en el Comité Coordinador del SEA, deberá permitir principalmente homologar criterios de control interno. Para nadie es un secreto que dado los múltiples requerimientos (rendición de cuentas, transparencia, fiscalización, finanzas, etcétera) los sujetos obligados se ven saturados de formatos o de requisitos legales que en la práctica se transforman en mecanismos de control interno que, dada su amplitud, se traducen en entorpecimiento del trabajo diario. Por ello, el objetivo del OSFAGS deberá ser no solo homologar en materia de fiscalización sino integrar a otros organismos que no son formalmente fiscalizadores, pero que materialmente hacen tareas similares.

Ciertamente hay otras necesidades fundamentales, estas son desde mi perspectiva algunas de las prioridades necesarias para mejorar el combate a la corrupción en Aguascalientes.

rubendiazlopez@hotmail.com

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Rubén Díaz López

Rubén Díaz López

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