Opinión

Aborto y pederastia (3 de 3) / Cátedra

  • El tema del aborto es muy amplio para agotarlo en los dos artículos publicados, pero espero que haya oportunidad de publicar otras consideraciones de interés al respecto. Dicho lo anterior, pasamos al siguiente tema.

 

Pederastia: “Pederastia. Del gr. παιδεραστία paiderastía. 1. f. Inclinación erótica hacia los niños. 2. f. Abuso sexual cometido con niños”.

Historia. Los orígenes prehistóricos de las prácticas relacionadas con el sexo son difíciles de determinar, pero es fácil suponer que las de nuestras especies antecesoras más antiguas eran similares a las de los primates, de los que las nuestras se desprendieron y fueron evolucionando en su organización social y adaptación al mundo cuyos fenómenos, que en unas ocasiones les favorecían y en otras los dañaban (el día, la noche, el viento, la lluvia, el rayo, etc.) al no poderlos controlar les atribuyeron poderes sobrenaturales surgiendo así el pensamiento mágico, base del animismo, del totemismo, del panteísmo…



Era el tiempo en que los seres humanos vivían de la cacería, la pesca y la recolección de vegetales (semillas, frutos, raíces, etc.) actividades que los obligaban a ser nómadas, organizados necesariamente en pequeños grupos (clanes, hordas) para facilitar la movilidad. En esta época surge el trueque, que se presenta cuando dos grupos que se encuentran intercambian algún excedente.

La noción de fertilidad

Es entonces -a finales del Paleolítico- cuando se descubre el secreto de la reproducción de plantas y animales por medio de sus órganos sexuales, hecho que propicia la aparición de ritos mágicos de la fertilidad (o fecundidad) celebrados en ceremonias de agradecimiento a los misteriosos espíritus o dioses que les facilitan la existencia; la experimentación repetida de este descubrimiento durante muchos años desembocan en la reproducción intencional, crianza y domesticación de plantas y animales, es decir, la invención de las técnicas de la agricultura, la ganadería, la silvicultura. Esto es parte de la gran transformación que conocemos como

Revolución agrícola que señala el inicio del Neolítico o edad de la piedra pulida hace unos diez mil años, favorecida por la mejoría del clima al concluir la última glaciación. La humanidad se convierte en sedentaria para poder atender las tierras de cultivo, cuyas cosechas requieren de graneros para conservarlas, así como cobertizos, caballerizas, establos para los animales… se construyen casas-habitación fijas; al crecer las poblaciones gracias a la abundancia de alimentos, aparecen las primeras formas de gobierno, sus correspondientes edificios públicos y las primeras religiones politeístas con sus

Templos, también públicos, donde se practican, entre otros, los mismos ritos de la fertilidad pero en ceremonias más atractivas y elaboradas.

El comercio y el dinero

Aquí es importante señalar que los grandes excedentes agropecuarios que propician estos avances y otras actividades que se derivan de ellos, como las artesanías, hacen surgir el comercio, que es la transacción de productos en gran escala, pero ya no a cambio de otros diferentes, sino de otro nuevo invento: el dinero; esto pronto exige la realización de transacciones que no sean en efectivo a veces difícil de transportar, sino de documentos que aseguren la promesa de pago (que actualmente conocemos como letra de cambio) lo que estimula la aparición de la escritura fonética, gracias a la invención del abecedario por los fenicios, el primer imperio marítimo de Europa, en el Mediterráneo, que necesitaban optimizar el espacio de sus embarcaciones con el transporte de sus mercancías y evitar el peso de las monedas metálicas.

Sexo y religión

Uno de los propósitos del culto a la fertilidad en las primeras religiones consistía en que la mujer que deseaba tener una descendencia sana y fuerte se sentaba en las gradas del templo de la diosa del amor, el sexo y la lujuria (Venus en Roma, Afrodita en Grecia, Ishtar en Mesopotamia, nombres diferentes pero un mismo significado) a esperar que un extranjero la requiriera a cambio de monedas que a manera de ofrenda quedaba en el santuario en forma parecida a la actual, cuando se deja en el templo una figurita de plata que se refiere en forma simbólica al favor recibido.

Este culto a la fertilidad, que se manifestó de muy diversas maneras, no es privativo del Oriente medio o de la cuenca mediterránea; se dio en todos los continentes, de lo cual hay evidencias muy bien conservadas como es el caso de los templos hindúes cavados en la roca con esculturas humanas que representan el acto sexual en las más variadas posiciones. Imaginemos cómo pudieron haber sido las ceremonias de la fecundidad realizadas allí.

Pero la actualidad de este culto a la fertilidad también es un hecho que todavía se practica de muy diversas formas, en todo el mundo; algunas aún primitivas como aquellas que se celebran con motivo de la maduración sexual de los púberes en las que se pone a prueba su fuerza o su destreza, su masculinidad o su femineidad, o que pervive de manera simbólica en las sociedades supuestamente avanzadas, como por ejemplo en la fiesta en que la quinceañera es “presentada en sociedad”, expresión fingida de que está lista para buscar marido.

Prostitución

Posteriormente, la mezcla explosiva de culto religioso y dinero fue aprovechada por los amos de las finanzas para convertirla, separándola de los templos, en un franco “comercio carnal” tal como lo dice el diccionario: “Del lat. prostitutio, -ōnis… 2. f. Actividad de quien mantiene relaciones sexuales con otras personas a cambio de dinero”, del que se derivó la criminal explotación humana que bien merece el título de esclavitud sexual, tan arraigada en la moderna cultura a la que nos enorgullecemos en pertenecer. Esto, sin embargo, no es obstáculo para reconocer que la prostitución surgió a raíz de una práctica religiosa politeísta.

Cristianismo

Finalmente aparecen las religiones monoteístas. Algunas lo son realmente; otras sólo aparentan serlo. Pero lo que nos interesa en este caso es la cristiana -que se deriva de la reforma que hizo Jesús de Nazaret al Judaísmo- y su posición frente al sexo.

La religión Cristiana o Católica nació altamente integrada a la Naturaleza y su principal propósito, a mi juicio, es la reintegración de la humanidad a la divinidad por el camino de la lucha por la justicia con el arma del amor.

Una de las particularidades de aquel tiempo era que los sacerdotes y las sacerdotisas -que también las había- contraían matrimonio integrando familias estables y equilibradas, lo cual les daba autoridad moral para aconsejar sobre temas de esa índole, que ninguna escritura sagrada prohibía.

El celibato sacerdotal. Pero sucede que desde principios del siglo IV se establecieron los concilios ecuménicos “1. m. Junta de los obispos de todos los Estados y reinos de la cristiandad, convocados legítimamente” que empezaron a modificar la intención original de las prédicas del nazareno, sin resultados efectivos inmediatos; sin embargo, cuatro siglos después, en el II Concilio de Nicea del año 787, además de autorizarse la veneración de imágenes, la imposición de dignatarios puritanos y misóginos logró suprimir el sacerdocio femenino; finalmente, siete siglos más tarde, en el concilio de Trento de 1545/1563, el repudio a la Reforma luterana les facilitó conseguir la aprobación del celibato de los sacerdotes como obligatorio, el que el diccionario define como:

celibato, ta. Del lat. caelibātus. 1. m. Soltería, especialmente la de quien ha hecho voto de castidad.” y

castidad. Del lat. castĭtas, -ātis. 2. f. Virtud de quien se abstiene de todo goce carnal.”

Contra natura

Aquí empezó uno de los problemas más graves por los que ha pasado la Iglesia Católica en toda su historia, pues nadie puede pretender ignorar, reprimir o suprimir una función orgánica sin pagar el costo de tal transgresión a las leyes de la Naturaleza -que según entiendo se considera obra de Dios- y menos cuando se trata de hormonas.

A partir de entonces -hace más de mil doscientos años- la propia iglesia, en lugar de asumir su papel de redentora, se sumó a esta plaga que ya de por sí aqueja al mundo al convertirse en fábrica de agresores a virginidades, de mujeres casadas y, lo que es peor, niñas, niños y adolescentes, en una tradición criminal de violaciones, adulterios, procreación de hijos carentes de integración familiar, pero lo que es peor de todo y verdaderamente abominable, es el estupro y la pederastia que se han tratado de ocultar.

Porque imposible es ocultar, por ejemplo, los que se conocen como “empaderamientos”, término no registrado en el diccionario pero que puede encontrar en Wikipedia, que se refiere a las paredes de conventos utilizadas para enterrar vivas a las monjas que rompieron sus votos, a las que murieron por aborto y/o a los embriones abortados.

Durante todos estos siglos los fieles guardaron un silencio cómplice, pero en la segunda mitad del siglo pasado explotó la bomba en México, con las denuncias de afectados por el tristemente famoso padre Maciel, que a pesar de todos los esfuerzos de los altos dignatarios por ocultarlo -a él y a muchos otros que empezaron a ser denunciados también- terminó por dejar al descubierto el cáncer que invade a la iglesia no solamente en México sino en el ámbito mundial.

Crisis eclesiástica

Después de muchas experiencias seguramente muy desagradables, el Papa Francisco finalmente decidió destapar la cloaca en el sínodo realizado el mes pasado, pero la conclusión de los dirigentes de las asociaciones defensoras de las víctimas de la iglesia en diversos países coincidieron en asegurar que a pesar de hacer crítica severa y hasta dramática comprometiéndose a aplicar medidas correctivas contundentes, el resultado final no pasa de ser mera retórica y que la catolicidad permanecerá “tambaleante” mientras no se adopten decisiones que acaben de raíz con la “Iglesia pederasta”. Expresiones fuertes.

 

Ahogada en un vaso de agua

La Iglesia Católica tiene la solución en la mano. ¿Por qué no la aplica ya?

Todos sabemos que la forma más recomendable de resolver un problema consiste en eliminar la causa que lo provoca. Y si sabemos que la causa de haber llegado a ser la “Iglesia pederasta” es el celibato impuesto hace mil doscientos años, la única solución radica en eliminarlo. Se ha tardado demasiado.

 

Por la unidad en la diversidad.

Aguascalientes, México, América Latina.

 

tlacuilo.netz@yahoo.com

 

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Netzahualcóyotl Aguilera R. E.

Netzahualcóyotl Aguilera R. E.

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