Opinión

Aniversarios / El banquete de los pordioseros

Diferentes aniversarios convergen el 21 de marzo, muchos de ellos, la mayoría, incluso, tienen perfil cultural y más específicamente musical. Entre las fechas importantes, además de la entrada de la primavera, recordamos el natalicio de Benito Juárez, la conmemoración del Día Mundial de la Poesía que desde el año 2000 es declarado como tal por la Unesco. Recuerdo que en una entrevista que el maestro Víctor Sandoval me concedió con motivo de la celebración del 40 aniversario del Premio Bellas Artes de Poesía que él fundó en 1968, o más que fundar, modificó de su esquema original que era la entrega de los Juegos Florales que Don Alejandro Topete del Valle instauró como uno de los eventos fuertes en el programa cultural de la Feria Nacional de San Marcos, me decía que la poesía era la cenicienta de la literatura y quizás el maestro tenía razón, en realidad era la más grande autoridad para hablar del tema, sin duda.

Pues bien, además de todo lo anterior el 21 de marzo es muy importante para la música, específicamente para la gran música de concierto, este día se conmemora el nacimiento del padre de la música, el cantor de Santo Tomás, Johann Sebastian Bach que nació el 21 de marzo de 1685, no se trata sólo de uno de los más grandes representantes del barroco musical, sino uno de los pilares más sólidos de la siempre inconclusa historia de la música, tan importante es que su muerte en 1750, el 28 de julio para ser preciso, marca el final del período barroco, quizás simbólicamente más que por propuestas musicales diferentes, digamos como un homenaje a sus inmensas aportaciones a la música.

Resultaría imposible enumerar las obras que lo hicieron inmortal, se acreditan a su autoría más de mil partituras, pero de ellas destacan sus seis conciertos de Brandemburgo, las seis Suites para violoncello solo, el Arte de la Fuga, uno de los más importantes tratados sobre el contrapunto, sus innumerables conciertos y su música sacra, destacan, por supuesto, sus pasiones, dos completas, la de San Juan y la de San Mateo, verdaderas joyas del repertorio sacro de todos los tiempos, además de su extraordinario Magnificat, y por supuesto, algo de lo que lamentablemente nunca tendremos un testimonio es su capacidad de improvisación de la que nos cuenta la historia, pero oye, ¿no te parece frustrante? Se nos ha dicho que los dos más grandes improvisadores en la historia de la música han sido Bach y Beethoven, y de los dos no tenemos ni la más remota posibilidad de poder escucharlos, evidentemente en ese entonces no existía la grabación y si se está improvisando pues no queda nada escrito, lo más cercano que pudiéramos encontrar en el repertorio de Bach a la improvisación sería la Ofrenda musical BWV 1079, pero finalmente está escrito en el pentagrama, aunque claro, a partir de un desafío en la improvisación que Bach recibió de parte del monarca Federico II de Prusia, conocido como Federico el Grande. En fin, el punto es que bajo cualquier perspectiva, resulta imposible disfrutar de una improvisación de estos dos genios de la música universal, fíjate que acá entre nos, siempre he pensado que parte de la recompensa final, si es que tú crees es una recompensa al final de esta vida, es poder escuchar en el cielo a Bach y Beethoven improvisando por toda la eternidad, ¿te imaginas?

Otro de los músicos que nacieron el 21 de marzo fue el compositor ruso Modest Mussorgsky en el año de 1839, fue uno de los más importantes representantes de la música rusa e integrante del famoso grupo de los cinco, uno de los más celosos y ortodoxos grupos nacionalistas integrado por Mihail Balakirev, líder del grupo, Alexander Borodin, químico de profesión por lo que él mismo solía decir a manera de broma que era solo compositor de fin de semana, por cierto que la Sinfónica toca esta noche su Sinfonía No.2 en el sexto concierto de temporada a las 20:00 horas en el Teatro Aguascalientes. El grupo lo completan César Cui, Nikolai Rimsky-Korsakov, inmortal con su célebre Suite Sheherazade, Op.35, y del que ahora hablamos, Modest Mussorgsky autor de obras monumentales como Cuadros de una exposición, que aunque se le considera como una poema sinfónico, en realidad no lo es ya que originalmente fue escrita para piano solo, sí es música descriptiva en su forma original, pero no poema sinfónico, adquirió esa personalidad cuando fue orquestado, incluso se han hecho, por lo menos, una veintena de diferentes orquestaciones, siendo la más conocida la realizada en 1922 por el compositor francés Maurice Ravel. También compuso obras tan importantes como Una noche en la árida montaña un poema sinfónico breve en duración, pero lleno de esa profunda e inagotable fuente de música rusa. Además de las obras ya mencionada recordamos su ópera Boris Godunov.

Y siguiendo con los músicos rusos y con los aniversarios del 21 de marzo, recordamos la muerte del compositor Alexander Konstantinovich Glazunov en el año de 1936, amigo y alumno de Nikolai Rimsky-Korsakov. Su producción musical es muy completa, nueve sinfonía, la novena, por cierto inconclusa, conciertos, poemas sinfónicos, música para teatro, música de cámara. Se le reconoce principalmente por su música para ballet: Raymonda, Las estaciones y Astucias del amor, coreografiadas, por cierto, por Marius Petipa, además de su obra Paráfrasis sobre el himno de los aliados de 1915 estimulado por el inicio de la Primera Guerra Mundial.

Importante, sin duda el 21 de marzo para el mundo del arte, específicamente de la poesía y la música, hoy lo recordamos con todo el compromiso.

 



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Rodolfo Popoca Perches

Rodolfo Popoca Perches

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