Opinión

De Colosio, la serie y la teoría fifí / Alegorías Cotidianas

El pasado 22 de marzo de 2019, Netflix estrenó la serie Colosio en la antesala de los 25 años de su aniversario luctuoso, el 23 de marzo de 1994, y al día de hoy los medios de comunicación, así como politólogos han dado su opinión al respecto sin que alguno de ellos esté al ciento por ciento de acuerdo con ella.

Debido a la fecha, nuestro querido presidente de la República se sumó a los que ahora dicen haber sido cercanos o haber tenido la oportunidad de estar próximos al excandidato a la presidencia antes de su trágica muerte. Al menos López Obrador recordó por un momento que él también perteneció a esos partidos neoliberales de los que tanto se queja, en fin, se dio su momento de historia y ego cuando ya la serie comenzaba a ser comentada por todos. Lo que podemos rescatar es que el Presi comentó que la investigación de la tragedia nacional vivida hace 25 años podría ser reabierta para encontrar, entre los fantasmas, nuevos culpables, seguramente fifís y neoliberales, mientras que a tres meses del asesinato de la gobernadora de Puebla y su esposo aún no se esclarece el accidente, es decir, por qué fallaron las hélices ante las inmejorables condiciones de vuelo existentes ese día.

Lo interesante de la serie, desde mi perspectiva, es que podemos ver encarnada una de las teorías de la conspiración del asesinato de Luis Donaldo Colosio. Para sorpresa de muchos los personajes del drama de Netflix no son ficticios y tampoco tuvieron reparos la producción y sobre todo el guionista en llevar el clímax al punto de que la viuda descubre que los Salinas eran los responsables directos.

Sólo ocho capítulos de esta gran tragedia nacional son perfectos, de hacerlo más largo como público podríamos perder interés, por otra parte, 25 años después algunos habíamos olvidado ya muchísimos detalles del caso, por lo que no fue tan malo el recordarlo de esta manera, aunque debemos de reconocer que por supuesto eso fue muy bien orientado y delimitado a ver cumplida la teoría de la conspiración que acusa sin prejuicios al expresidente Salinas de Gortari.

Narrar la historia desde la desesperación de la viuda por conocer la verdad lo hace mucho más sensible para el espectador y responde perfecto a la pregunta de quién contaría lo ocurrido sin herir más susceptibilidades, pues tendremos que esperar a que alguno levante la mano y se queje por como su persona es expuesta a nivel internacional, esta especulación no es que no se quiera tomar personal, sino que sellado con nombre y apellido cambia la cosa.

Quizá para muchos de nosotros pasó desapercibida la rebelión silenciosa del expresidente Ernesto Zedillo, sin embargo, la teoría puede comprobarse en el momento en el que Raúl Salinas de Gortari pierde su inmunidad y es recluido hasta que durante el gobierno de Vicente Fox recupera su libertad.

Veremos si de verdad la familia de Luis Donaldo Colosio acepta que el Presidente López Obrador reabra el caso, pues él puede estar en su posición de salvador del mártir político de 1994, aunque, por cierto, ya sabemos quién debería de aprender del finado Colosio pues al fallecer tan trágicamente fue exonerado de todo pecado social, civil y político, pero sobre todo trascendió en la historia.

Y hablando de historia, hoy el presidente comentó que envió una carta al gobierno de España y otra al Vaticano donde pide que la tierra de Miguel de Cervantes pida perdón al pueblo mexicano por la conquista, así como lo está leyendo.

Imagine usted, hacer eso es como la autocondena que aceptó llevar el hijo de Pablo Escobar, el finado narcotraficante colombiano, al pedir disculpa por la simple carga moral sólo por ser hijo de una de las figuras más reconocidas del crimen organizado de los 80. Ahora bien, de la conquista a la fecha pasaron ya muchos, muchos años, de todo lo ocurrido surgió el pueblo mexicano actual y lo mismo podría suceder al revés, es decir, la Madre Patria podría pedir al gobierno de Andrés Manuel una disculpa pública a posteriori por todos los españoles caídos durante la conquista, pues también pueden contarse por miles.

Queda clarísimo que nuestro presidente vengador no sólo quiere encontrar las bases científicas de la teoría fifí de la muerte de Colosio, de la corrupción en México, de cómo su poca inteligencia emocional condena a los diarios del país y les llama neoliberales que están en su contra, sino que en su cabeza crea una lucha contra enemigos imaginario a vencer durante su reinado, perdón, gobierno.

La democracia existe cuando la pluralidad permite que todos nos manifestemos libremente sin embargo, el Presidente no es empático y su poca tolerancia a la frustración lo llevan a un discurso arcaico donde cree que las palabras neoliberales y fifí son la panacea de su nuevo gobierno mientras sus discursos con las mismas citas de la historia de México bajo una retórica poco clara y repetitiva lo llevan a recrear los discursos de la posguerra y la guerra fría donde palabras claves hacían referencia a quienes, según el gobierno de la época, eran detractores.

Ahora hasta la palabra evaluación es neoliberal, el problema es que para quien no conoce de historia o política esta palabra dominguera del presidente se convierte en una bandera de desconocimiento político y poca cultura.

Siempre, siempre, en todas las democracias y partidos habrá neoliberales y conservadores si no, no existiría el derecho a coexistir libremente en una república.

Como lo dijo claramente Roberto Gil Zuarth “para el presidente no todos somos pueblo”, pues son parte del pueblo quienes lo apoyan y están con él, el resto de los mortales mexicanos somos fifís por no estar de acuerdo con su ideario político.

México no necesita un presidente que recite la historia (a su conveniencia) que pida perdón a quien no le corresponde, que cree teorías imaginarias fifís por el libre albedrío de su pueblo o que haga gala de su poca inteligencia emocional, sino de un hombre que se gobierne a sí mismo, y viva en el presente.

 

Laus Deo

 

@paulanajber

 

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Paula Nájera

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