Opinión

¿Es EEUU un país primermundista? / Mareas Lejanas

La pregunta puede parecer tonta. Sin embargo, los invito a pensarlo por un momento. Estados Unidos, el país modelo de la democracia en el mundo, inventor del pollo frito como lo conocemos, del modelo T, casa de Silicon Valley, Imperio Global, Potencia Nuclear, vanguardia científica, ¡Sin duda debe ser de Primer Mundo! Esta semana trato de darle un par de vueltas al asunto.

La primera pregunta que me viene a la mente es: ¿Qué es un país primermundista?

El término se empleaba durante la guerra fría para designar a los países capitalistas frente a los socialistas -llamados del segundo mundo- y los no alineados del tercer mundo. En la actualidad, el segundo mundo consta de China, Laos, Cuba, Corea del Norte y Vietnam y la expresión ha caído en desuso, dejándonos un primer mundo que consta de Europa, el mundo anglosajón fuera de Gran Bretaña , Japón y Corea del Sur. Habrá quien sacaría a algún país y metería otros, es cuestión de perspectivas.



El problema acaba siendo que se trata de una medida relativa a otros países. Otra clasificación común es la de “país desarrollado”. Sin embargo, nos deja prácticamente en el mismo lugar. Esto se refleja en las estadísticas internacionales, pues es difícil hacer sentido de una tasa de mortalidad infantil o de un sistema de salud sin tener un punto de referencia.

Siendo así, los invito a intentar lo siguiente: tratemos de verlo en términos comparativamente brutos. Me explico: usaremos algunos datos comparativos estratégicamente seleccionados para cuestionar el primermundismo de EEUU.

Dentro de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo económico (básicamente el primer mundo con México, Europa del Sur y Turquía de Colados) las estadísticas norteamericanas suelen ser de las más bajas, sobre todo en términos de salud, educación y seguridad. Haciendo un caso estadístico, presento lo siguiente, sacado de una columna del Relator Especial de Naciones Unidas sobre la Pobreza Extrema, publicada tras su visita a Estados Unidos:

“Según la mayoría de los indicadores, Estados Unidos es uno de los países más ricos del mundo” inicia el reporte. Seguido por un gran but/pero que inaugura los siguientes datos sociales:  

Tiene uno de los sistemas de salud más caro de la OCDE, duplicando el promedio en el costo para los usuarios. Además, tiene comparativamente muchos menos doctores y camas de hospitales. Por otro lado, en 2013 tuvo el índice de mortalidad infantil más alto del mundo desarrollado. Es el país con mayor porcentaje de su población en cárceles; más que Cuba y Rusia. 40 millones viven en pobreza extrema, incluyendo a un cuarto de todos los jóvenes. Es el lugar 36 en el mundo en acceso al agua, uno de los recursos más básicos para una vida digna. (Alston, 2018).

Todo esto se explica con dos últimas estadísticas:

  1. Estados Unidos es el país más desigual del mundo, si lo medimos con el índice Gini.
  2. Estados Unidos gasta más en defensa nacional que la suma de lo que invierten los siguientes 7 países: (China, Arabia Saudita, Rusia, El Reino Unido, India y Japón).

En suma, podría decirse lo siguiente: si México es el tercer mundo, EEUU es el primer mundo. Pero si Suecia, Japón o Australia son el primero, la respuesta deja de ser tan evidente. Es un país indudablemente rico, pero con una clase política particularmente corrupta. El sistema de cabildeo y donaciones anónimas a campañas han abierto la puerta a la ponzoña del robo, el nepotismo y el beneficio personal se impregne profundamente las estructuras del sistema político norteamericano.

Mar de Fondo.

Descansen en paz las víctimas del terrible atentado terrorista en las Mezquitas de Al-Noor y Dean Drive en Christchurch, Nueva Zelanda. Los musulmanes en todo el mundo son objeto de discursos de odio que, parafraseando a Martin Luther King, los juzgan por el nombre de su libro, más que por el contenido de su carácter. El asesino nombró a Anders Breivik, (de Dinamarca, quien mató a 77 jóvenes de un partido izquierdista en un campamento) y a Dylan Roof (el asesino de la iglesia de Charleston que asesinó a 9 feligreses negros) como inspiraciones, dejando claro que la supremacía blanca es un movimiento real, peligroso e internacional y no “unas pocas personas” como señala el presidente de EEUU. A nuestro querido Donald John Trump, el asesino de Christchurch lo llamó un símbolo del movimiento blanco internacional.

Ahí se las dejo.

 

Bibliografía :

Philip Alston https://bit.ly/2BfTrBL

 

The Author

José Eduardo Múzquiz Loya

José Eduardo Múzquiz Loya

No Comment

¡Participa!