Sociedad y Justicia

La política de penalización del aborto no logra salvar vidas | Entrevista con Alejandro Madrazo Lajous sobre el nuevo contexto político y derechos humanos

 

  • Con el nuevo gobierno hay que observar y tratar de entender
  • Agenda de personas desaparecidas representa tomar en serio el tema de derechos humanos
  • Iniciativa para regular la mariguana es positiva, pero falta hablar sobre las comunidades víctimas
  • Sobre la interrupción legal del embarazo, basta con tomar en serio la Constitución

 

Cambian las formas y fondos de la dinámica en el país, por ello es difícil discernir en tiempos muy revueltos, manifestó Alejandro Madrazo Lajous, profesor investigador del Programa de Política de Drogas del CIDE Región Centro y de la División de Estudios Jurídicos, luego de la intensa lucha que sostuvo en el Congreso de la Unión con el tema de la Guardia Nacional.

“En lo que a mí corresponde he de tomar un poco de distancia crítica para poder observar y entender mejor qué es lo que está pasando, creo que nadie sabe bien qué es lo que está pasando y muchas veces en responder y reaccionar a botepronto, desperdiciamos recursos”, expuso el investigador respecto a los últimos acontecimientos nacionales, a partir de la llegada de Andrés Manuel López Obrador a la presidencia de México y ante la pregunta de en qué temas la ciudadanía tendrá que hacer principalmente los contrapesos ante las decisiones del Ejecutivo: “Lo que hay que hacer es observar y tratar de entender”, reiteró el académico.

Al referirnos al tema de la defensa de los derechos humanos, Madrazo Lajous consideró que hay señales positivas y otras no tanto, ya que en el tema de las personas desaparecidas y el trabajo forense que se realizará para su identificación lo considera fundamental para comenzar a construir una agenda seria en este sentido, que atienda a quienes han sido los más afectados por la violencia vivida en el país durante los últimos doce años; aunque también hay aspectos negativos, como la propuesta de la Guardia Nacional que detuvo, pero en donde se hacía caso omiso a las violaciones de derechos humanos documentadas desde que se militarizó la seguridad pública.

Subrayó que el tema de las comisiones de la verdad, y la identificación forense de los cuerpos en las fosas es un símbolo poderoso de la barbaridad que vive el país, y al parecer por primera vez el Gobierno parece que lo tomará en serio.

“Hacer juicios globales es muy difícil, lo que podemos hacer son juicios particulares sobre lo que entendemos bien, y ahora yo me siento seguro de dos temas fundamentales: una es la Guardia Nacional y otra la regulación de las drogas”, destacó el académico para hablar de la iniciativa de ley que se presentó para regular la marihuana, la cual consideró muy positiva, aunque con aspectos factibles de mejorar a través de un organismo fiscalizador; lo importante es que se considera en la propuesta las diversas formas de suministro: el autoconsumo, el club canábico (establecimientos de cultivo y consumo seguros, reglamentados y con uso de membresía) y el mercado comercial regulado, además de regular la promoción con respecto a menores.

Destacó que a fin de transitar hacia un mercado lícito para el cultivo y consumo de la marihuana es necesario establecer mecanismos para resarcir el daño que se infringió a las comunidades sobre las que se ejerció más violencia, es decir a los campesinos: “Va a ser una tragedia si se abre el mercado regulado y los productores son empresas trasnacionales que vienen a instalar grandes invernaderos; esto tiene que beneficiar a quienes han sido perjudicados injustamente por esta guerra, que han visto sus cultivos rociados con glifosato, esas comunidades deberían de ser las primeras beneficiadas en la transición hacia el mercado regulado”.

El también activista celebró que iniciativas como estas estén por fin sobre la mesa, aunque ya se debe pensar en otras propuestas relacionadas a esta, como son la producción de opioides para el mercado nacional e internacional, que podría representar una importante industria farmacéutica en México, en vez de tener “una industria boyante de la fosa clandestina”. Además consideró necesario entrar al tema de las drogas más duras como la cocaína, aunque el país sólo sea tránsito es posible tomar medidas dentro del territorio. De esta forma se evidencia que hay una agenda enorme sobre la cual construir sobre la posibilidad de terminar con el narcotráfico, al ser la iniciativa de la regulación de la mariguana el primer paso.

 

Interrupción legal del embarazo no es una discusión moral

El abogado destacó que la propuesta de la Secretaría de Gobernación de transitar hacia la interrupción legal del embarazo a través de un código penal único representaría destruir el sistema federal existente, por lo que el avance no será a través de una política pública que surja desde los congresos nacional o locales, sino como una cuestión de derechos de las mujeres a decidir, y para ello basta con tomarse en serio la Constitución.

“Si es través de una reforma legislativa y no a través de una declaración de la Suprema Corte de Justicia, me viene valiendo gorro. Escuchaba en la radio que llevamos tres millones de interrupciones legales del embarazo desde que se legalizó en la Ciudad de México. Me parece que son tres millones de vidas salvadas, de mujeres que recibieron la atención de salud que tenían que recibir y eso es muy positivo”, externó.

Con relación a la lucha de la sociedad civil para que no avancen iniciativas que pretenden “la protección de la vida desde la concepción”, Alejandro Madrazo reconoció a Aguascalientes como un ejemplo nacional de cómo ganar esas batallas, aunque reconoció que será difícil defenderla, “desde que yo llegué, creo que vamos en la tercera vuelta, me consta que es difícil contenerlas”, recordó el investigador, al haber sido un aliado importante en uno de estos intentos por aprobar una ley que representa la criminalización hacia las mujeres por decidir sobre su cuerpo.

“Lo cierto es que la penalización no salva vidas, destruye vidas y a veces sacrifica vidas; no creo que haya que haya una política de penalización del aborto que logre salvar vidas. La cuestión es en qué condiciones van a ocurrir, por eso hay que visibilizar ese fenómeno, porque pareciera que el tema es validar moralmente el aborto o no: lo que se discute es una política pública concreta, específica, que tiene que ver con la salud de las mujeres. No se trata de si van a haber abortos, la pregunta es si serán ilícitos e inseguros o lícitos y seguros”, recalcó Madrazo Lajous.

 



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Claudia Rodríguez Loera

Claudia Rodríguez Loera

Reportera en La Jornada Aguascalientes.

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